Follow Our Live Coverage of COVID-19 Developments

Caminando hacia una nueva vida: cómo pasear a perros ayuda a los veteranos que padecen de TEPT

Veteran walking dogs. Photo: A. Dolce, Florida Atlantic University

In English

MIÉRCOLES, 1 de julio de 2020 (HealthDay News) -- Muchos soldados experimentan traumas en el campo de batalla que les dejan heridas emocionales, pero algo tan sencillo como pasear a un perro podría ofrecer a esos veteranos el alivio psíquico que necesitan con desesperación.

Eso sugiere un nuevo estudio en que los investigadores compararon cómo cuatro semanas de pasear con un perro de un refugio o con otra persona afectaba a tres biomarcadores del estrés en veteranos de ambos sexos que tenían un trastorno por estrés postraumático (TEPT).

Los tres biomarcadores fueron la variabilidad de la frecuencia cardiaca, el cortisol (una hormona del "estrés"), y la enzima alfa-amilasa. La indicación más potente de que pasear a un perro reducía el estrés provino de los hallazgos sobre la variabilidad en la frecuencia cardiaca.

"Basándose en la variabilidad de la frecuencia cardiaca, nuestro estudio provee evidencias de que pasear a un perro de refugio podría beneficiar a los veteranos con unos peores síntomas de estrés postraumático. La gravedad de los síntomas y el estrés percibido tendían a reducirse en mayor grado tras los paseos con los perros que tras los paseos con un humano", señaló la autora del estudio, Cheryl Krause-Parello, directora del programa Caninos que Ofrecen Asistencia a los Guerreros Heridos (Canines Providing Assistance to Wounded Warriors), y profesora de la Facultad de Enfermería de la Universidad Atlántica de Florida.

La variabilidad de la frecuencia cardiaca se midió antes, durante y 30 minutos después del paseo.

Las respuestas de los veteranos al paseo con un perro o con otra persona fueron distintas, dependiendo de la gravedad de sus síntomas de TEPT.

Pasear con otra persona no cambió los niveles de estrés según se midió mediante el cortisol en los que tenían unos síntomas de TEPT de mucha gravedad, mientras que caminar con un perro u otra persona condujo a unas reducciones en el cortisol entre los que tenían unos síntomas de TEPT de poca gravedad.

En los veteranos con unos síntomas de TEPT de mucha gravedad, pasear con un perro no produjo un cambio en los niveles de estrés según indicaba la alfa-amilasa, pero pasear con una persona condujo a un aumento en el estrés. Entre los que tenían unos síntomas de TEPT de una menor gravedad, la alfa-amilasa no cambió de manera significativa con ninguno de los dos tipos de paseo.

"Nuestros hallazgos enfatizan la necesidad de más investigación para determinar si esta forma de interacción entre humanos y animales es beneficiosa para los veteranos con TEPT, y para ayudarnos a identificar el nivel óptimo de interacción que tendría el mayor impacto en ellos", planteó Krause-Parello en un comunicado de prensa de la universidad.

El estudio se publicó en una edición reciente de la revista Anthrozoös.

De los más de 21 millones de veteranos de Estados Unidos, alrededor de un 20 por ciento sufren de TEPT.

"Si se toma en cuenta la gran cantidad y la disponibilidad de los perros de refugio en Estados Unidos, de verdad tiene sentido pensar en el potencial de esos perros de participar en una intervención exclusiva que combine los beneficios de la interacción entre humanos y animales con los beneficios de las acciones altruistas, como el voluntariado", señaló la coautora del estudio, Erika Friedmann, profesora y decana asociada de investigación de la Facultad de Enfermería de la Universidad de Maryland.

Más información

Los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU. ofrecen más información sobre el TEPT.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTE: Florida Atlantic University, news release, June 23, 2020

--

Last Updated: