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Desde cerdos hasta pavos reales... ¿qué está pasando con esos 'animales de soporte emocional'?

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Por
Reportero de HealthDay

LUNES, 13 de agosto de 2018 (HealthDay News) -- Es fácil reírse con la última noticia sobre alguien que intenta abordar un avión con un "animal de soporte emocional", aunque sea demasiado grande o esté fuera de control.

Por ejemplo, el gran pavo real al que le negaron un asiento en un vuelo de United Airlines en enero. O la niña a la que mordió un perro de soporte emocional mientras abordaba un vuelo de Southwest Airlines en febrero.

Pero está aumentando la preocupación sobre la necesidad que las personas afirman tener de animales de soporte emocional, a medida que más buscan acomodaciones para sus mascotas y animales de granja en lugares que no están diseñados para aves ni bestias, apuntó Phyllis Erdman, presidenta de la sección sobre interacción entre humanos y animales de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association).

Hay pocas evidencias científicas de que estos animales ofrezcan un beneficio legítimo, señaló Erdman, decana asociada de asuntos académicos en el Colegio de Educación de la Universidad de Washington, en Pullman.

"Hay pocas investigaciones que sugieran que la presencia de ese animal de verdad ayude a la persona", dijo.

Por otro lado, los animales podrían provocar daños e incomodidad a los demás, por ejemplo mordeduras y arañazos, reacciones alérgicas, o al defecar y orinar en público.

Aun así, hay evidencias anecdóticas, según los expertos, de que algunos de los animales ofrecen consuelo a algunas personas.

Sin embargo, cada vez más personas llevan a animales de soporte emocional a lugares que no son adecuados para las mascotas.

"En 2011, nuestra universidad recibió dos solicitudes para animales de soporte emocional. El año pasado, recibió 90", dijo Erdman. "Aumenta con rapidez".

Es increíblemente fácil hacer que se clasifique a cualquier criatura como un animal de soporte emocional, apuntó Erdman, que la semana pasada dirigió un simposio sobre el tema en la reunión anual de la Asociación Americana de Psicología, en San Francisco.

"Lo único que necesitan es una carta de un profesional de la salud (que podría ser un médico, un consejero, un psicólogo) que diga que la persona necesita el animal" debido a una afección psicológica legítima, explicó.

Los trastornos del estado de ánimo como la depresión, la ansiedad y el trastorno por estrés postraumático son usualmente los motivos citados para asignar a alguien un animal de soporte emocional, indicó Erdman.

Los animales no tienen que estar certificados ni entrenados, y no hay restricciones federales respecto a la especie, el tamaño o el peso de un animal que tenga un rol de soporte emocional, añadió.

"Puede ser cualquier cosa, desde una serpiente a un animal muy grande", dijo Erdman. "Hace unos años, alguien trajo un cerdo grande como animal de soporte emocional a la segunda planta de un dormitorio. Provocó daño en el dormitorio, y de verdad, ¿un cerdo debería estar bajo techo todo el día?".

Los animales de soporte emocional están autorizados bajo las leyes de la vivienda federales como una acomodación razonable para una persona discapacitada, anotó. Los animales se consideran de forma similar que otras ayudas, por ejemplo una silla de ruedas, que proveen a la persona una oportunidad igualitaria de vivir de forma independiente.

"Básicamente están para proveer consuelo y soporte a la persona", dijo Erdman. "Ofrecen soporte simplemente con su presencia".

Esto es distinto que los animales de servicio, que deben estar entrenados para realizar tareas para las personas con discapacidades, comentó. Hay animales de trabajo certificados para empujar sillas de rueda, guiar a los ciegos, detectar el azúcar en la sangre bajo en los diabéticos, o recordar a las personas con un trastorno bipolar que se tomen sus medicamentos.

Algunos sitios web funcionan ahora como distribuidores indiscriminados de cartas para personas que quieren que se nombre a su mascota como un animal de soporte emocional, según Erdman.

"Uno puede ir al sitio web, rellenar un cuestionario, y entonces supuestamente un consejero o un psicólogo o psiquiatra con licencia revisa la solicitud", dijo. "Asignan un diagnóstico a la persona, y dicen que en base a ese diagnóstico necesita ese animal de soporte emocional".

Elizabeth Ochoa, jefa de psicología en el Mount Sinai Beth Israel en la ciudad de Nueva York, se mostró de acuerdo en que hay "una falta de investigación empírica sobre la eficacia de reducir el sufrimiento de salud mental y mejorar el funcionamiento en la vida diaria mediante el uso de animales de soporte emocional".

Pero, añadió Ochoa, los reportes anecdóticos han mostrado que los animales pueden ofrecer beneficios a algunas personas.

"Para los individuos diagnosticados con depresión, ansiedad y trastornos relacionados con el trauma, se ha descrito de forma constante que los animales de soporte emocional proveen una fuente fácilmente disponible de consuelo, cuando el dueño experimenta una inestabilidad en el estado de ánimo o un estrés discapacitante", aseguró.

Para mantener la legitimidad de los animales de soporte emocional, Ochoa insta a los pacientes a conocer bien a sus animales y a pensar sobre cómo responderán a otras personas en espacios donde por lo general no se permiten animales.

"Evalúe su motivo real para solicitar una carta de un profesional médico para que otorgue a su mascota el estatus de animal de soporte emocional", planteó.

"Si quiere evitar las tarifas de las líneas aéreas, por ejemplo, para transportar un animal en una bolsa o en una jaula, o simplemente 'se le antoja' mantener a su mascota en su habitación, eso se trata de un abuso de la acomodación", advirtió Ochoa. "Esos abusos podrían poner en peligro el privilegio de las personas que de verdad necesitan ser acompañadas por un animal de soporte emocional".

Que le concedan el estatus de animal de soporte emocional a una mascota es un privilegio y forma parte de un plan de tratamiento psiquiátrico, concluyó, y "no es un derecho social de todo el mundo".

Más información

El Club Americano de Perreras (American Kennel Club) ofrece más información sobre los animales de soporte emocional.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Phyllis Erdman, Ph.D., associate dean for academic affairs, Washington State University College of Education, Pullman, Wa.; Elizabeth Ochoa, Ph.D., chief psychologist, Mount Sinai Beth Israel, New York City; Aug. 9-12, 2018, American Psychological Association meeting, San Francisco

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