Los intentos de suicidio de los soldados con frecuencia ocurren sin un diagnóstico previo de salud mental

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MIÉRCOLES, 29 de agosto de 2018 (HealthDay News) -- Muchos soldados del Ejército de EE. UU. que intentan suicidarse no tienen un diagnóstico anterior de un problema de salud mental, muestra una investigación reciente, y dichos historiales quizá no sean un buen predictor del riesgo de suicidio de un soldado.

"El estudio es uno de los pocos que ha podido examinar el riesgo de intento de suicidio entre los que carecen de un diagnostico anterior de salud mental", afirmó el autor principal del estudio, el Dr. Robert Ursano, director del Centro para el Estudio del Estrés Traumático de la Universidad de las Ciencias de la Salud de los Servicios Uniformados, en Bethesda, Maryland.

Ursano y sus colaboradores registraron los antecedentes médicos de miles de soldados alistados, sin incluir a los miembros de la Guardia o de la Reserva, que sirvieron entre 2004 y 2009. Los factores de riesgo de intento de suicidio fueron similares en los soldados con y sin un diagnóstico anterior de un trastorno de la salud mental, encontraron los investigadores.

¿Qué parecía aumentar las probabilidades de un intento de suicidio?

Según los nuevos datos, los soldados de sexo femenino tenían un riesgo más alto que los de sexo masculino; los soldados más jóvenes tenían unas mayores probabilidades que los de más edad; los soldados con un nivel educativo más bajo se enfrentan a unos riesgos más altos que los miembros del servicio con un mayor nivel educativo: y, las probabilidades de intentos de suicidio fueron particularmente altas durante el primer año de servicio de un soldado.

Otros factores de riesgo incluían ser degradados o que tardaran mucho en darles una promoción, o haber trabajado en una especialidad de armas de combate o de médico de combate militar.

El riesgo de intento de suicidio también fue más alto entre los soldados con antecedentes de violencia familiar, de haber sido víctimas de crímenes, o de haber cometido crímenes.

"Unos momentos importantes para la identificación del riesgo podrían ser tras eventos recientes de lesión física, violencia familiar, o de ser víctima o perpetrador de un crimen", planteó Ursano en un comunicado de prensa de la universidad.

Los problemas de salud también parecieron ser importantes. El estudio encontró que los soldados que intentaron suicidarse eran más propensos a haber realizado al menos una visita a una clínica ambulatoria en los dos meses anteriores al intento de suicidio, y que los que habían realizado ocho o más visitas tenían de tres a cinco veces más probabilidades de intentar suicidarse.

Algo interesante es que las lesiones de combate se asociaron con un mayor riesgo de intento de suicidio solo entre los que no tenían antecedentes de un trastorno de la salud mental, reportó el grupo de Ursano.

El hallazgo de que los antecedentes de enfermedad mental de un soldado no fueran un predictor importante del riesgo de suicidio no sorprendió demasiado a los psiquiatras.

"Históricamente, se ha encontrado en todo el mundo que la capacidad de predecir los actos o las conductas suicidas es bastante limitada, y hay evidencias de que los militares en servicio son particularmente vulnerables debido a su exposición a unos mayores estresores variables", anotó la Dra. Shawna Newman, del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

Al revisar el estudio, el Dr. Brian Keefe, psiquiatra y director médico del Hospital Zucker Hillside en Glen Oaks, Nueva York, dijo que "el suicidio es un problema complejo y multifactorial. El porcentaje significativo de soldados sin diagnósticos psiquiátricos que intentan suicidarse no debería sorprender a ningún profesional clínico de la salud mental que trabaje rutinariamente con pacientes suicidas".

También enfatizó que la falta de un diagnóstico anterior no necesariamente significa que no hubiera problemas de salud mental.

"Los estimados en las poblaciones civiles sugieren que entre un 40 y un 50 por ciento de las personas con trastornos psiquiátricos no reciben ningún tratamiento en lo absoluto", dijo Keefe.

Y como se entrena a los militares para que "usen armadura tanto física como psicológica" mientras defienden a Estados Unidos, quizá se muestren incluso más renuentes a buscar servicios de salud mental que los civiles, razonó.

Por último, dijo Keefe, "hay una literatura creciente que demuestra que la mayoría de suicidios completados son de naturaleza impulsiva, que el tiempo entre la decisión de suicidarse y la acción podría ser de minutos, no de horas ni de días".

Entonces, los esfuerzos por hacer que el ambiente vital sea "a prueba de suicidio" podrían ser clave para evitar que los pensamientos suicidas se conviertan en acciones suicidas, indicó Keefe.

"Desde redes en los puentes y cajas de seguridad en casa para las armas sin cargar, hasta barras rompibles en los armarios y en las duchas en los dormitorios de las universidades, todos los miembros de la sociedad, y no solo los médicos, pueden tomar medidas para reducir la creciente tasa de suicidios", añadió.

El estudio se publicó en la edición del 29 de agosto de la revista JAMA Psychiatry.

Más información

La Administración de Asuntos de Veteranos de EE. UU. ofrece más información sobre la prevención del suicidio.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Shawna Newman, M.D.,psychiatrist,Lenox Hill Hospital, New York City; Brian M. Keefe, M.D., medical director, Zucker Hillside Hospital, Glen Oaks, N.Y.; Uniformed Services University of the Health Sciences, news release, Aug. 29, 2018

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