Muchos padres crían a los hijos de otros sin saberlo

El aumento en las pruebas de paternidad revela que 1 de cada 25 hombres crían hijos que no son suyos, según un estudio

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportero de HealthDay

JUEVES 11 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Asegurando que es una Caja de Pandora con amplias implicaciones, investigadores británicos dicen que las pruebas genéticas están informando a cerca del 4 por ciento de los padres que un hijo que están criando no es suyo.

Las implicaciones son inmensas, anotan los autores del estudio, porque tales revelaciones frecuentemente llevan a un divorcio y a un aumento en los problemas de salud mental, tanto para el hombre como para la mujer involucrados, incluida la amenaza de violencia por parte del hombre.

Además, los niños cuyas vidas cambian con esta información genética pueden luchar con baja autoestima, ansiedad y un aumento en el comportamiento antisocial, tal como la agresión.

Y el problema continuará haciéndose más serio a medida que las pruebas genéticas se usen para más y más propósitos, incluidas las pruebas para las donaciones de órganos y para la revisión de enfermedades basadas en la genética como el cáncer, la fibrosis quística y la enfermedad cardiaca, afirman los investigadores. Además, tales pruebas se están haciendo más comunes en las investigaciones policiales.

Lo que se necesita, según los investigadores, es una guía más clara sobre cuándo y cómo revelar tal información. Consideran que los servicios de apoyo y consejería individual y familiar deberían convertirse en parte de los procedimientos de pruebas de paternidad.

"Por el momento, las personas reciben frecuentemente los resultados de las pruebas de paternidad a través del correo electrónico o del correo postal", afirmó el investigador principal Mark Bellis, profesor de salud pública del Centro de Salud Pública de la Universidad John Moores de Liverpool.

"Las personas reciben información que puede ser bastante dramática sin ser conectados a servicios sanitarios, de consejería o de apoyo", añadió. "Además, cada año vienen más personas para realizar pruebas de paternidad".

El informe aparece en la edición de agosto del Journal of Epidemiology and Community Health.

Los autores afirmaron que basaron sus hallazgos en investigación científica internacional publicada y resúmenes de conferencias publicados entre 1950 y 2004.

El estudio encontró que las tasas de "discrepancia paterna" van en promedio desde menos del 1 por ciento hasta un 30 por ciento, dependiendo del grupo de personas evaluadas. Para las mujeres, aquéllas de menor edad, más pobres o con parejas sexuales múltiples son más propensas a tener un niño que no fue procreado con una pareja relativamente estable, informaron los investigadores.

Una tasa promedio de discrepancia paterna del 4 por ciento significa que cerca de una en cada 25 familias podría estar afectada, según los investigadores.

Para determinar la extensión del problema, Bellis y sus colegas recolectaron datos sobre las tasas en aumento de evaluación de la paternidad en América del Norte y Europa. Por ejemplo, en los Estados Unidos, las tasas subieron más del doble a 310,490 entre 1991 y 2001, anotaron.

En Gran Bretaña, cerca de un tercio de los embarazos ocurren sin planificación y cerca de una de cada cinco mujeres en relaciones a largo plazo tienen un romance extramarital, informaron los investigadores. Hay cifras similares en otros países desarrollados, anotaron.

Sin embargo, existe una carencia de servicios de apoyo para las personas que averiguan sobre una discrepancia paterna mediante una prueba de paternidad. "Averiguar que un niño no les pertenece [a los padres] puede tener efectos en cuanto al rompimiento de familias y problemas de seguridad y bienestar para los niños y las mujeres", anotó Bellis.

Bellis considera que debe considerarse ofrecer consejería y apoyo a esas familias. "Tenemos que pensar cómo se puede hacer", apuntó.

Añadió que "pueden identificarse discrepancias en la genética familiar en las pruebas genéticas por problemas de salud, por investigaciones policiales, pero no hay consideración sobre si informar a las familias sobre esas [discrepancias] es algo bueno o malo".

Un experto considera que el estudio resalta las desventajas sociales de las tecnologías emergentes.

"No es sorprendente que la revelación de información sobre una paternidad insospechada conlleve efectos potencialmente devastadores", afirmó el Dr. David L. Katz, profesor clínico asociado de salud pública y director del Centro de Investigación Preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

"¿Pero significa eso que tal información deba ser ocultada cuando es un producto secundario de pruebas por otros motivos? ¿Cuándo debería una prueba de paternidad ser permitida, y a petición de quién?", añadió.

La nueva información significa nuevo poder, pero no necesariamente el poder para usarla correctamente, afirmó Katz.

"Bellis y sus colegas sugirieron que las pruebas genéticas han dado el poder para levantar la tapa de la Caja de Pandora", apuntó. "Como señalan correctamente, tendrá que haber algo más que el poder, tal vez sabiduría, para responder productiva, justa y compasivamente a todo lo que sale volando de la Caja".

Más información

La American Pregnancy Association puede darle más información sobre las pruebas de paternidad.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Mark Bellis, Ph.D., professor, public health, Centre for Public Health, Liverpool John Moores University, Liverpool, England; David L. Katz, M.D., M.P.H., associate clinical professor, public health, director, Prevention Research Center, Yale University School of Medicine, New Haven, Conn.; August 2005 Journal of Epidemiology and Community Health

Last Updated: