Aumenta el uso de sitios Web sobre trastornos alimentarios en adolescentes

Y con frecuencia, los padres no son conscientes de que sus hijos visitan los peligrosos sitios, encuentra un estudio

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Reportera de HealthDay

LUNES 4 de diciembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Los adolescentes que tienen trastornos alimentarios con frecuencia recurren a la Internet, a veces en búsqueda de ayuda con sus problemas, pero también para nuevas sugerencias sobre cómo perder peso.

Sin embargo, los padres parecen mayormente no ser conscientes de que sus hijos usan la Internet para visitar sitios Web sobre trastornos alimentarios.

Esas son dos conclusiones de un estudio reciente que aparece en le edición de diciembre de Pediatrics que también encontró que los adolescentes que buscan información sobre trastornos alimentarios en la Internet son también más propensos a ser hospitalizados debido a su afección que aquéllos que no lo hacen.

"Las personas siempre han recolectado y compartido información peligrosa", afirmó una de las autoras del estudio, la Dra. Rebecka Peebles, profesora de medicina adolescente del Hospital infantil Lucile Packard de la Facultad de medicina de la Universidad de Stanford. "La Internet ofrece acceso inmediato a información nueva y potencialmente peligrosa que los chicos tal vez no hubieran encontrado solos".

Peebles afirmó que los hallazgos del estudio subrayan la necesidad de que los padres se eduquen sobre cómo usar la Internet y que hablen con sus hijos sobre lo que están viendo en línea.

La Internet, los correos electrónicos y los mensajes instantáneos son populares formas de comunicación entre los adolescentes. Los jóvenes entre los 13 y 19 años de edad son el grupo con mayores probabilidades de usar un PC, según la información de fondo del estudio. Además, hasta dos terceras partes de las chicas adolescentes buscan información de salud en la Red.

Algunos sitios ofrecen información confiable. Pero los adolescentes podrían encontrar sitios con mensajes dañinos. Estos sitios pueden ser administrados como foros comunitarios o sitios de "chateo", donde los adolescentes que tienen trastornos alimentarios pueden intercambiar ideas para reforzar sus actividades nocivas.

Para el nuevo estudio, Peebles, su estudiante Jenny Wilson y sus colegas enviaron cuestionarios sobre el uso de Internet e información sobre trastornos alimentarios a los padres de casi 700 personas que habían sido evaluadas por un trastorno alimentario en el Hospital infantil Lucile Packard entre 1997 y 2004.

Ciento ochenta y dos personas respondieron la encuesta, 76 adolescentes y 106 padres.

La buena noticia es que casi la mitad de todos los adolescentes no había visitado un sitio Web de trastornos alimentarios. La mala noticia es que el 41 por ciento había visitado un sitio Web que promovía los trastornos alimentarios, mientras que el 36 por ciento había visitado un sitio Web a favor de la recuperación. El 25 por ciento había visitado ambos tipos de sitio.

El noventa y seis por ciento de los adolescentes que visitaron sitios Web que promovían los trastornos alimentario reportaron haber obtenido nueva información sobre la pérdida de peso o los purgantes en los sitios. De forma más alarmante, el 46 por ciento de los que visitaron un sitio Web a favor de la recuperación afirmaron haber obtenido nueva información sobre distintas técnicas de pérdida de peso.

Alrededor del 53 por ciento de los padres sabía que había sitios Web que promueven los trastornos alimentarios, pero una cantidad similar de padres pensaba que sus hijos no visitaban tales sitios. Sólo el 28 por ciento había sacado a la luz el tema de los sitios Web de trastornos alimentarios con su hijo adolescente. Casi las dos terceras partes de los padres no eran conscientes de que había sitios Web a favor de la recuperación en la Internet.

Los usuarios de sitios Web a favor de los trastornos alimentarios tenían significativamente más probabilidades de requerir hospitalización que los adolescentes que no frecuentaban tales sitios, 3.9 frente a 1.1 por ciento, respectivamente.

"Los chicos usan estos sitios y obtienen información de ellos. Los padres deben discutir qué tipo de información aprenden y es importante que los padres vean si la información es precisa", apuntó Peebles.

El Dr. Alexander Sackeyfio, especialista en trastornos alimentarios del Hospital Beaumont de Royal Oak, Michigan, afirmó que "esto es algo con que todos los que tratamos los trastornos alimentarios luchamos. Deseamos presentar información de manera que sea informativa, pero no para que anime a alguien a empeorar aún más sus síntomas".

Pero, añadió, no opina que ninguno de estos tipos de sitios Web generen estas conductas destructivas en primer lugar. Señaló que hay mucha mala información sobre la salud en la Internet y que la mayoría de las personas no sigue los consejos nocivos que ve en ese medio.

"Pero siempre hay personas sensibles que intentan lo que ven", aseguró Sackeyfio.

En general, las personas tienen que ser más conscientes de que los trastornos alimentarios son graves enfermedades físicas y que estos adolescentes no están sólo tratando de ser manipuladores, añadió.

Tanto Peebles como Sackeyfio recomendaron a los padres no negar a sus hijos el acceso a la Internet, sino aprender más sobre qué sitios visitan sus hijos y hablar con ellos al respecto.

Sackeyfio también aseguró que es crucial encontrar un profesional de atención médica bien entrenado en trastornos alimentarios y sus tratamientos.

Más información

Para aprender más sobre las posibles causas de los trastornos alimentarios, visite la National Eating Disorders Association.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Rebecka Peebles, M.D., instructor, adolescent medicine, Lucile Packard Children's Hospital at Stanford University School of Medicine, Mountain View, Calif.; Alexander Sackeyfio, M.D., psychiatrist, Beaumont Hospital, Royal Oak, Mich.; December 2006 Pediatrics

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