El método de espera vigilante funciona para las infecciones de los oídos de los niños

Estudio halla que aún los casos atendidos en la sala de emergencia no necesariamente necesitan antibióticos

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Reportera de HealthDay

MARTES 12 de septiembre (HealthDay News/HispaniCare) -- Los niños que tienen infecciones agudas en los oídos podrían no necesitar antibióticos para mejorar, aún si la infección es lo suficientemente grave para suscitar una visita a la sala de emergencia.

Un estudio reciente halló que casi las dos terceras partes de los niños que reciben una receta para antibióticos, por si acaso, no necesitaron hacerse surtir la receta para sentirse mejor.

"Nuestro estudio evaluó la prescripción de 'espera vigilante' para las infecciones de los oídos de los niños", aseguró el Dr. David Spiro, autor líder del estudio, que trabajaba en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale durante la realización del estudio. "Comparados con los niños que recibieron antibióticos, los del grupo de espera vigilante tuvieron los mismos resultados".

Spiro, quien ahora dirige medicina pediátrica de emergencia en el Hospital Infantil Doembecher y la Universidad de ciencia y salud de Pórtland, aseguró que al darle a los padres una receta y pedirles que no se la hagan surtir a menos que al niño le dé fiebre alta y el dolor de oído continúe, los médicos pueden permitirle a las familias formar parte del equipo de atención de la salud de su hijo.

Además, dijo, al ofrecer recetas de espera vigilante, los médicos pueden ayudar a las familias a ahorrar tiempo y dinero. Esto se debe a que, si la afección del niño empeora, los padres no tendrán tiempo para salir del trabajo y acudir al médico de nuevo si ya tienen la receta consigo.

El estudio aparece en la edición del 13 de septiembre del Journal of the American Medical Association.

Cada años, se surten unas 15 millones de recetas de antibióticos para tratar infecciones agudas del oído, que los médicos llaman otitis media aguda. Hay varias razones por las que a los médicos les gustaría ver que esta cifra se redujera.

La primera es que la otitis media con frecuencia mejora por sí misma, sin tratamiento. Eso significa que los niños podrían resultar expuestos innecesariamente a los efectos secundarios de los antibióticos. La segunda razón es que cada vez hay más preocupación acerca de la resistencia a los antibióticos y, si los antibióticos se le administran a los niños que realmente no los necesitan, esto sólo empeorará el problema.

Estudios anteriores han observado a los niños que no tienen otitis media grave y esos estudios hallaron que esos niños con frecuencia mejoraban sin tratamiento con antibióticos. El objetivo del nuevo estudio era observar a un grupo de niños más enfermos para determinar si podían esperar para tomar antibióticos sin desarrollar complicaciones.

Spiro y sus colegas reclutaron a 283 niños entre los 6 meses y los 12 años que acudieron a la sala de emergencias por una infección aguda en el oído. A todos los niños se les dio ibuprofeno y gotas analgésicas en los oídos.

Se eligió aleatoriamente a 145 niños para el grupo de prescripción estándar. Se les dio una receta par antibióticos y se les pidió que se la hicieran surtir. Además, había 138 niños en el grupo de espera vigilante. En este grupo, a los padres se les dio una receta de todos modos, pero se les pidió que esperaran para hacérsela surtir. A los padres de este grupo se les dijo que se hicieran surtir la receta únicamente si el niño no mostraba señales de mejoría o había empeorado en las 48 horas siguientes a su visita a la sala de emergencias.

En el grupo de recetas estándar, el 87 por ciento de los padres se hizo surtir la receta, mientras que apenas el 38 por cieno de los padres del grupo de espera vigilante terminó haciéndolo. No hubo diferencias estadísticamente significativas en los índices de fiebre, dolor de oído y consultas médicas adicionales entre ambos grupos.

Las razones más comunes por las que los padres del grupo de espera vigilante terminaron haciéndose surtir la receta eran la fiebre y el dolor de oído.

"Si su hijo tiene una infección en el oído que no es complicada, pregúntele a su médico si le puede dar una receta de espera vigilante", sugirió Spiro.

El Dr. Irwin Benuck, médico de práctica del Hospital conmemorativo infantil de Chicago y profesor de pediatría clínica de la Universidad Northwestern, dijo que los padres, sobre todo a los más jóvenes, están entendiendo que los antibióticos no siempre son la respuesta a todas las enfermedades.

"Los pediatras están haciendo su mejor esfuerzo para no recetar antibióticos a menos que sea necesario", dijo.

Benuck aseguró que el nuevo estudio confirma que los antibióticos no son necesarios para la mayoría de las infecciones en los oídos, aunque anotó que hubiera preferido que los investigadores hubieran podido volver a revisar los oídos de los niños en lugar de confiar en el informe de los niños de que el niño estaba mejor.

Spiro aseguró que hay algunos niños a los que no se les debe dar una receta de espera vigilante. Entre estos se encuentran los niños menores de 6 años, los niños que tienen infecciones crónicas en el oído y los que parecen estar gravemente enfermos.

Más información

Lea más información acerca de las infecciones agudas en los oídos en la National Library of Medicine.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: David M. Spiro, M.D., M.P.H., director, pediatric emergency medicine, Doernbecher Children's Hospital, Oregon Health and Science University, Portland; Irwin Benuck, M.D., attending pediatrician, Children's Memorial Hospital, and professor of clinical pediatrics, Northwestern University, Chicago; Sept. 13, 2006, Journal of the American Medical Association

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