Los antibióticos no son buenos para la conjuntivitis

Estudio halla que esta enfermedad infantil desaparece a menudo por su propia cuenta

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 22 de junio (HealthDay News/HispaniCare) -- La enfermedad común infantil conocida como conjuntivitis no responde a los antibióticos, según plantea un estudio británico.

En lugar de eso, los padres simplemente deberían dejar que la conjuntivitis desapareciera por sí sola, reportan los investigadores en la edición en línea del 21 de junio de The Lancet.

"La conjuntivitis es una condición leve y autolimitante, por lo que no necesita un tratamiento específico, así que es erróneo seguir medicándola", afirmó el autor del estudio, Dr. Peter Rose, catedrático universitario en el departamento de atención médica primaria de la Universidad de Oxford.

No obstante, los hallazgos probablemente no sean suficientes para cambiar la práctica actual, de acuerdo con los expertos estadounidenses.

"No creo que debamos cambiar nuestros parámetros de tratamiento todavía, pero esta información nos sirve para considerarla y realizar más estudios", afirmó el Dr. Craig McKeown, oftalmólogo pediátrico del Instituto de la vista Bascom Palmer de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami.

El Dr. Eduardo Alfonso, director del laboratorio de microbiología ocular en Bascom, no está de acuerdo con algunos de los aspectos del estudio.

"Tengo un problema con el placebo utilizado en este estudio porque se trata de un antiséptico. Ambos eliminan los organismos", expresó. En otras palabras, el placebo pudo haber tenido un efecto en la infección.

También, muchas veces un antibiótico puede resolver la conjuntivitis en uno o dos días, en vez de siete.

"Prefiero que un niño se recupere de la infección en dos días", señaló Alfonso. Y los niños aún necesitan ser examinados por un médico en caso de que tengan otra infección relacionada más seria en otras partes del cuerpo.

La conjuntivitis es una dolencia común que afecta a casi 5 millones de escolares en los Estados Unidos, o a uno de cada ocho niños al año. Se caracteriza por una inflamación de la conjuntiva, la membrana transparente que recubre la parte blanca del ojo.

La conjuntivitis puede ser causada por bacterias o virus, aunque a menudo los médicos tienen dificultades para diferenciar las causas. Muchos recetan gotas antibióticas para los ojos, a pesar de la ausencia de evidencia que avale esta práctica. Los antibióticos son inefectivos contra los virus.

Sin embargo, el uso excesivo de antibióticos puede desencadenar consecuencias serias para la salud pública. Un exceso de medicación contribuye al desarrollo de bacterias resistentes, y muchos expertos están tratando de buscar maneras de reducir el uso innecesario de estos medicamentos.

La idea de usar o no antibióticos para la conjuntivitis, afirmó McKeown, "ha sido ampliamente cuestionada porque existen otras formas de conjuntivitis. Ha sido una especie de aproximación generalizada con los antibióticos".

Este ensayo fue diseñado para comparar la efectividad de las gotas oftálmicas de cloranfenicol, el antibiótico recetado con más frecuencia para la conjuntivitis en el Reino Unido, con un placebo en niños con conjuntivitis.

Las gotas oftálmicas cloranfenicol estarán muy pronto disponibles sin receta en el Reino Unido; se convertirá en el primer antibiótico disponible sin receta en ese país.

De acuerdo con Alfonso, el cloranfenicol está prohibido en los Estados Unidos. "Nunca se nos ocurriría tratar a un niño con cloranfenicol", manifestó.

Todos los 326 niños británicos entre 6 meses y 12 años de edad con diagnóstico clínico de conjuntivitis fueron asignados de forma aleatoria al tratamiento o a un placebo.

Después de siete días, los investigadores no hallaron diferencias significativas en la tasa de curación, el 86 por ciento de los niños en el grupo con antibiótico se curó en comparación con el 83 por ciento con placebo.

Los hallazgos fueron similares entre los niños que se sabía tenían una forma bacteriana de conjuntivitis: Los investigadores reportan una tasa de curación del 85 por ciento en el grupo con antibiótico y de 80 por ciento en el grupo con placebo.

En otras palabras, los niños que usan las gotas reducen casi la mitad de un día de infección. Pero esa pequeña ganancia, argumentan los autores, no es suficiente para equilibrar los costos de salud involucrados, incluido el millón de visitas a los médicos de atención primaria cada año en el Reino Unido.

Aunque los investigadores sugieren que los padres deben encargarse del tratamiento inicial de los niños sin acudir al médico, tal táctica es difícil de implementar entre los niños con edad escolar en los Estados Unidos, agregó un experto.

"En general, las escuelas cuentan con enfermerías, pero no diagnosticamos. Debemos enviar a alguien con una verdadera infección de conjuntivitis al médico", dijo Lucille Golembiewski, una enfermera de vigilancia del preescolar Block Institute en la ciudad de Nueva York. "Ellos deciden cómo tratar al niño".

Y lo que es más, agregó Golembiewski, la escuela no puede aceptar al niño de vuelta a menos que la infección haya desaparecido.

En el Reino Unido, explicó Rose, muchas guarderías y escuelas excluyen a los niños con conjuntivitis aunque el servicio de salud pública nacional diga lo contrario.

"La política de exclusión resulta en una pérdida de horas de clase para los niños y de horas de trabajo para los padres que tienen que cuidar de sus hijos", destacó Rose. "Sería necesario educar a los niños y escuelas para que cambien esta política de exclusión, de forma que los padres no se sientan presionados para buscar tratamiento con antibióticos".

Más información

La Nemours Foundation tiene más información sobre la conjuntivitis.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Peter Rose, M.D., University Lecturer, Department of Primary Health Care, University of Oxford, England; Eduardo Alfonso, M.D., director, ocular microbiology lab, and Craig McKeown, M.D., pediatric ophthalmologist, both of Bascom Palmer Eye Institute, University of Miami Miller School of Medicine; Lucille Golembiewski, R.N., supervising registered nurse, Block Institute preschool, New York City; June 21, 2005, The Lancet online

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