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Los médicos utilizan una bacteria como arma contra el cáncer

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Por
Reportero de HealthDay

DOMINGO, 30 de septiembre de 2018 (HealthDay News) -- Un ejemplo perfecto de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Una bacteria potencialmente peligrosa parece dirigirse a las células malignas, y podría ofrecer un nuevo medio para combatir el cáncer, informa un pequeño estudio preliminar.

La bacteria, la Clostridium novyi-NT, puede provocar gangrena gaseosa y sepsis si se permite que una infección de una herida se salga de control.

Pero cuando se inyecta en un tumor, parece que la Clostridium novyi-NT ataca al cáncer directamente y también fomenta la respuesta inmunitaria del cuerpo contra las células cancerosas, señaló el investigador principal, el Dr. Filip Janku, profesor asociado en el departamento de terapias investigativas del cáncer en el Centro Médico MD Anderson de la Universidad de Texas, en Houston.

"Los pacientes se sometieron a apenas una semana de exposición a la bacteria, pero incluso con esa exposición limitada observamos una actividad bastante interesante y, en algunos pacientes, clínicamente significativa", apuntó Janku.

La Clostridium novyi se ha vinculado con enfermedades en los humanos. En 2000, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. reportaron que algunos usuarios de drogas en Reino Unido enfermaron o fallecieron después de que los sitios donde se ponían las inyecciones se infectaran con la bacteria.

La cepa utilizada en este ensayo clínico, la Clostridium novyi-NT, se había debilitado para evitar que produjera su toxina, que puede resultar letal para los humanos, dijo Janku. NT significa "no tóxica".

La Clostridium novyi prospera en los ambientes con poco oxígeno. Los investigadores pensaron que esto podría hacer que la bacteria fuera un candidato excelente para combatir el cáncer, al mantener la infección focalizada en la ubicación tumoral.

"Los tejidos normales, aunque tengan un nivel bajo de oxígeno, siempre tienen suficiente oxígeno como para no permitir que esta bacteria germine y se multiplique", explicó Janku. "Los tejidos cancerosos tienen niveles bajos de oxígeno, con la mayor frecuencia en el centro de los cánceres".

Para evaluar si la bacteria podría ayudar a combatir el cáncer, los investigadores inyectaron a los tumores de 24 pacientes con una sola dosis de la Clostridium novyi-NT, que varió entre 10,000 y 3 millones de esporas.

Quince de los pacientes tenían un sarcoma, dos pacientes tenían un melanoma, y siete pacientes tenían una variedad de tipos de cáncer, apuntaron los investigadores.

Los científicos esperaban que la Clostridium novyi-NT ayudara a combatir al tumor de dos formas.

En primer lugar, la infección bacteriana en sí podría provocar la destrucción de las células tumorales, apuntó Janku.

"Si eso sucede, en realidad ayuda a aumentar la presencia de antígenos tumorales específicos, que son proteínas que hacen que el tumor resulte más obvio para el sistema inmunitario", dijo Janku. "Puede preparar al sistema inmunitario para que ataque al cáncer".

La bacteria también podría activar al sistema inmunitario para que combata al cáncer incluso si la infección no acabara con las células tumorales, añadió Janku.

Se dejó que los pacientes en este ensayo clínico tuvieran la infección bacteriana durante una semana, y luego todos recibieron antibióticos para eliminar la Clostridium novyi-NT, comentó Janku.

"La Clostridium es en realidad bastante susceptible a los antibióticos", anotó Janku.

La bacteria germinó en los cánceres de 11 de los 24 pacientes, y como resultado las células tumorales murieron.

Se observó un encogimiento de más de un 10 por ciento en un 23 por ciento de los pacientes. Pero Janku afirmó que esto podría ser una subestimación, dado que la infección hace que el tejido circundante se inflame, haciendo que la lesión parezca más grande de lo que es en realidad.

Tras la terapia bacteriana, el cáncer se estabilizó en 21 pacientes. Cuando se incluyeron tanto las lesiones inyectadas como las no inyectadas, la tasa de enfermedad estable fue de un 86 por ciento, reportaron los investigadores.

El potencial de la Clostridium novyi-NT para provocar una respuesta inmunitaria contra el cáncer es interesante, planteó Sacha Gnjatic, director asociado del Centro de Monitorización Inmunológica Humana de Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

"Ese es el aspecto promisorio de este tipo de terapias. Se esperaría que la lesión inyectada tuviera algún tipo de respuesta, porque se está perturbando a las células tumorales", dijo Gnjatic. "Lo interesante sería si esto pudiera provocar una respuesta inmunitaria que al final también se encargue de los tumores no inyectados. Ese es el santo grial de la inmunoterapia".

Janku apuntó que le emociona en particular la capacidad de la bacteria de luchar contra los sarcomas, que son cánceres que ocurren en el hueso, el músculo y el tejido blando.

"Las inmunoterapias clásicas que ya están aprobadas o que se están investigando de forma exhaustiva no parecen funcionar en una mayoría de los sarcomas", explicó Janku.

Los investigadores han pasado a la siguiente fase, en que pacientes que toman el fármaco de inmunoterapia pembrolizumab (Keytruda) también serán tratados con una sola inyección de la Clostridium novyi-NT, dijo Janku. Los investigadores sospechan que, utilizadas en combinación, las dos terapias crearán una respuesta inmunitaria potente contra los cánceres.

Pero tendrán que mantenerse atentos a los efectos secundarios potenciales de la Clostridium novyi-NT, agregó Janku.

Dos pacientes tratados con la dosis más alta de 3 millones de esporas de la Clostridium novyi-NT enfermaron con sepsia y/o gangrena gaseosa, lo que llevó a los investigadores a fijar la dosis máxima tolerada en 1 millón de esporas.

Los investigadores también encontraron la bacteria en el torrente sanguíneo de un par de pacientes, lo que significa que habrá que controlar la infección cuidadosamente, apuntó Janku.

"Eso no resultó en que la clostridium germinara en ningún otro lugar fuera de la región inyectada, pero es teóricamente posible, dado que pudimos detectarla en un cultivo sanguíneo de uno o dos pacientes", dijo Janku.

Los pacientes también podrían ser susceptibles a los efectos secundarios inmunitarios, por ejemplo una presión arterial baja o fiebre, añadió.

Los resultados del ensayo se presentaron el domingo en la Conferencia Internacional sobre la Inmunoterapia en el Cáncer, en la ciudad de Nueva York. La reunión es presentada conjuntamente por el Instituto de Investigación sobre el Cáncer, la Asociación de Inmunoterapia del Cáncer (Association for Cancer Immunotherapy), la Academia Europea de Inmunología Tumoral (European Academy of Tumor Immunology), y la Asociación Americana de Investigación sobre el Cáncer (American Association for Cancer Research).

Las investigaciones presentadas en reuniones se deben considerar preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

Más información

El Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. ofrece más información sobre el tratamiento para el cáncer.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Filip Janku, M.D., Ph.D., associate professor, department of investigational cancer therapeutics, University of Texas MD Anderson Cancer Center, Houston; Sacha Gnjatic, Ph.D., associate director, Human Immune Monitoring Center, Mount Sinai, and associate professor, The Tisch Cancer Institute, Icahn School of Medicine, New York City; Sept. 30, 2018, presentation, International Cancer Immunotherapy Conference, New York City

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