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Uno de cada 5 pacientes con COVID-19 hospitalizados en la ciudad de Nueva York necesitó atención en la UCI

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MIÉRCOLES, 20 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- Más de una quinta parte de los pacientes con COVID-19 hospitalizados en la ciudad de Nueva York tienen una enfermedad grave, y casi un 80 por ciento de los pacientes gravemente enfermos necesitan ventiladores que los ayuden a respirar, según un estudio reciente.

Los hallazgos tienen importantes implicaciones para los hospitales de EE. UU., en específico la necesidad de prepararse para un gran número de pacientes con COVID-19 que requieran cuidados intensivos, señalaron los investigadores. El estudio se publicó el 19 de mayo en la revista The Lancet.

Desde enero, Estados Unidos ha tenido más de 1.5 millones de casos confirmados de COVID-19, y más de 90,000 fallecimientos.

"Aunque el espectro clínico de la enfermedad ha sido caracterizado en informes de China e Italia, hasta ahora, una comprensión detallada de cómo el virus está afectando a los pacientes gravemente enfermos en EE. UU. se ha limitado a informes sobre un número reducido de casos", comentó la coautora del estudio, la Dra. Natalie Yip, profesora asistente de medicina del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en la ciudad de Nueva York.

"Nuestro estudio buscaba identificar los factores de riesgo asociados con la muerte en los pacientes enfermos de gravedad con la COVID-19 en un ámbito hospitalario de EE. UU.", apuntó Yip en un comunicado de prensa de la revista.

En el estudio, los investigadores examinaron los datos de 1,150 adultos con COVID-19 confirmada en el laboratorio que fueron admitidos a dos hospitales del área de Nueva York entre el 2 de marzo y el 1 de abril, y a quienes se dio seguimiento durante al menos 28 días.

De esos pacientes, un 22 por ciento enfermaron de gravedad y requirieron tratamiento en una unidad de cuidados intensivos o de alta dependencia. Los síntomas reportados más comunes fueron falta de aliento, fiebre, tos, dolor muscular y diarrea.

Un 79 por ciento de los pacientes enfermos de gravedad necesitaron un ventilador para respirar. En promedio, duraron 18 días en un ventilador. El rango fue de 9 a 28 días.

Un 31 por ciento de los pacientes enfermos de gravedad desarrollaron un daño renal grave, y requirieron terapia para respaldar la función de los riñones, por ejemplo la diálisis.

El 28 de abril, un 39 por ciento de los pacientes enfermos de gravedad habían fallecido, un 37 por ciento seguían hospitalizados, y un 23 por ciento habían sobrevivido y se les había dado el alta.

Dos tercios de los pacientes enfermos de gravedad eran hombres. La enfermedad crítica fue más común en los pacientes mayores (con una mediana de edad de 62 años, lo que quiere decir que la mitad eran mayores, y la mitad más jóvenes). Más o menos 1 de cada 5 de los pacientes gravemente enfermos tenían menos de 50 años.

Más de un 80 por ciento de los pacientes enfermos de gravedad tenían al menos una enfermedad crónica. Las más comunes fueron hipertensión (un 63 por ciento) y diabetes (un 36 por ciento). Casi la mitad (un 46 por ciento) de los pacientes enfermos de gravedad eran obesos, un 62 por ciento eran hispanos y un 19 por ciento eran negros.

Los pacientes con afecciones pulmonares o cardiacas preexistentes tuvieron el riesgo más alto de unos malos resultados y la hipertensión también se asoció con una peor supervivencia.

Un cinco por ciento de los pacientes enfermos de gravedad eran trabajadores de la atención de la salud, según el estudio.

El Dr. Anup Singh, un pulmonólogo del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, que no participó en el estudio, dijo que es congruente con lo que su propio sistema de salud ha observado.

"Lo interesante, y lo que también hemos encontrado en nuestra institución, es que las comorbilidades que se asocian de forma más común con la enfermedad crítica en los pacientes infectados con el SARS-CoV2 son la hipertensión, la diabetes y la enfermedad vascular [renal y cardiaca], y no la enfermedad pulmonar crónica", indicó.

A medida que se aprenda más sobre la progresión de la enfermedad, las estrategias de tratamiento cambiarán y el uso de unas ayudas menos invasivas para respirar podría hacerse más común, añadió Singh.

"Nuestro estudio provee una comprensión profunda de cómo la COVID-19 podría estar afectando a los pacientes enfermos de gravedad en los hospitales de EE. UU.", aseguró el autor sénior, el Dr. Max O'Donnell, profesor asistente de la División de Medicina Pulmonar, de las Alergias y de la Atención Crítica de la Columbia.

"El hallazgo de que más de tres cuartas partes de los pacientes enfermos de gravedad requirieron un ventilador y casi un tercio requirieron soporte de diálisis renal es particularmente interesante", dijo O'Donnell en el comunicado. "Esto tiene importantes implicaciones para la asignación de recursos en los hospitales, en donde el acceso al equipo y al personal especializados necesarios para este nivel de atención es limitado".

El Dr. Giacomo Grasselli, profesor asociado de anestesiología de la Universidad de Milán, en Italia, escribió un comentario publicado junto con los hallazgos.

Aunque dijo que el estudio provee información importante, quedan preguntas.

"Mientras se espera por la disponibilidad de una vacuna para la COVID-19, se requieren más estudios para mejorar y personalizar el tratamiento de los pacientes, que presten una atención particular al rol de las estrategias iniciales de soporte respiratorio no invasivo, el momento de la intubación, la configuración óptima de la ventilación mecánica, y la eficacia y seguridad de los agentes inmunomoduladores y las estrategias de anticoagulación", escribió Grasselli.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la COVID-19.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Anup Singh, M.D., pulmonologist, Lenox Hill Hospital, New York City; The Lancet, news release, May 19, 2020

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