Follow Our Live Coverage of COVID-19 Developments

¿Están las piscinas de pelotas de los niños llenas de gérmenes?

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportera de HealthDay

MARTES, 26 de marzo de 2019 (HealthDay News) -- Si la cacofonía de los niños que gritan y lanzan minúsculas pelotas de plástico por todos sitios no ha hecho que usted renuncie a las piscinas de pelotas, un nuevo estudio quizá haga que salga corriendo por la puerta.

La investigación encontró que las piscinas de pelotas en las clínicas de fisioterapia, y sin duda también las públicas, estaban llenas de microbios, algunos potencialmente bastante peligrosos.

El equipo del estudio encontró 31 especies de bacterias y una especie de hongo. Algunos de esos gérmenes son responsables de la conjuntivitis, las infecciones del tracto urinario, las infecciones del torrente sanguíneo, la inflamación cardiaca y más.

"Debe ser consciente de esto si lleva a su hijo a una clínica de fisioterapia, sobre todo si su hijo tiene un sistema inmunitario afectado", señaló la autora sénior del estudio, Dobrusia Bialonska, profesora asistente de microbiología ambiental en la Universidad del Norte de Georgia.

"Quizá deba pensar en pedir que no le hagan tratamiento en la piscina de pelotas. Mostramos sin ninguna duda que hay cosas en las pelotas que pueden potencialmente hacer daño a un niño inmunocomprometido", advirtió.

¿Significa eso que todos los niños deban evitar las piscinas de pelotas en los restaurantes de comida rápida y en otros espacios lúdicos?

No, dijo Bialonska.

"Estamos hablando de pacientes de fisioterapia pediátrica que podrían tener algunos problemas inmunitarios y quizá una mayor fragilidad física. Si los niños están sanos, deje que jueguen. Podría ayudarlos a desarrollar su sistema inmunitario", apuntó.

Pero los niños deben lavarse las manos cuando salgan de la piscina, sobre todo si van a comer tras jugar, añadió Bialonska de inmediato.

Las piscinas de pelotas se hicieron populares en los 80, cuando comenzaron a aparecer en las cadenas de restaurantes comerciales en Estados Unidos. Pero esas áreas de juego con frecuencia están contaminadas con tierra, vómito, orina y heces visibles, dijeron los investigadores. Ya se habían identificado numerosas bacterias en las piscinas de pelotas, pero los investigadores deseaban saber cómo se comparaban las que se usan para la fisioterapia de los niños.

El equipo del estudio recolectó muestras de seis piscinas de pelotas en clínicas de fisioterapia de Georgia. Eligieron al azar de 9 a 15 pelotas de cada sitio, y recogieron muestras de toda la superficie de cada pelota para encontrar cualquier microbio.

Todas las pelotas tenían microorganismos, aunque algunas tenían muy pocos. Los investigadores dijeron que no es inusual ni preocupante observar microbios en cualquier lugar en que haya humanos. Pero debería ser preocupante cuando hay muchos microbios.

Los investigadores notaron una variación significativa en el nivel de contaminación microbiana entre una clínica y otra. Esto sugiere la necesidad de desarrollar directrices para limpiar las pelotas y el área de la piscina cuando se usan para la fisioterapia en niños potencialmente vulnerables, plantearon.

Bialonska dijo que no hay estándares ni indicaciones para la limpieza de esas áreas. Apuntó que algunas habían usado una máquina comercial de lavado para limpiar las pelotas. Otras habían intentado usar luz ultravioleta para desinfectar las pelotas.

La Dra. Maryann Buetti-Sgouros, presidenta de pediatría en el Hospital de Northern Westchester en Mount Kisco, Nueva York, no participó en la investigación, pero revisó el estudio.

"El sentido común debe orientar la forma en que los padres abordan el riesgo", dijo. "Si hay algunos gérmenes, ¿qué hará para reducir el riesgo? Un poco de gérmenes no es algo terrible. Lleve toallitas antibióticas".

Otro experto se mostró de acuerdo.

"Muchos de los microbios aislados son parte de nuestra flora normal", aseguró el Dr. Salman Khan, médico de enfermedades infecciosas en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. "Pero algunos tienen el potencial de provocar enfermedades en pacientes con afecciones que alteran al sistema inmunitario y con heridas abiertas".

Buetti-Sgouros apuntó que no cree que las piscinas de pelotas sean inherentemente peores que otros lugares donde los niños juegan, pero que las pelotas no se pueden esterilizar entre usos y se cubren de bacterias.

Si usted lleva a un niño a fisioterapia y hay una piscina de pelotas, sugirió preguntar cómo esterilizan las pelotas. "En este estudio, una de las clínicas no tenía tantas bacterias. ¿Qué hacían distinto?", preguntó.

Buetti-Sgouros también apuntó que las lesiones son un problema en las piscinas de pelotas y otras áreas lúdicas para los niños, como las que tienen múltiples trampolines en interiores.

"Una vez más, el sentido común debe ser la guía. Pero prefiero ver a los niños fuera, donde hay ventilación y aire", añadió.

El estudio aparece en una edición reciente de la revista American Journal of Infection Control.

Más información

Como los niños se ensucian, consulte esta información de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. sobre lavarse las manos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Dobrusia Bialonska, Ph.D., assistant professor, environmental microbiology, University of North Georgia, Dahlonega; Maryann Buetti-Sgouros, M.D., chair, pediatrics, Northern Westchester Hospital, Mount Kisco, N.Y.; Salman Khan, M.D., infectious disease physician, Lenox Hill Hospital, New York City; March 21, 2019, American Journal of Infection Control

Last Updated: