Las crisis de los opioides significa que hay más recién nacidos con hepatitis C, pero se hace la prueba a pocos

In English

Por
Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 2 de mayo de 2018 (HealthDay News) -- Debido a la epidemia de opioides en EE. UU., la hepatitis C está en aumento entre las mujeres embarazadas, lo que aumenta el riesgo de trasmisión del virus de madre a hijo, según un estudio reciente.

La hepatitis C puede contraerse a través de agujas sucias que usan los adictos a los opioides.

Pero solo una fracción de los recién nacidos expuestos a la hepatitis C en el útero reciben la prueba de esta infección que daña al hígado, descubrieron los investigadores de la Universidad de Pittsburgh.

El virus con frecuencia no presenta síntomas. Si no se hace la prueba, la infección podría seguir sin detectarse hasta que aparezcan señales de daños, advirtió la autora principal del estudio, la Dra. Catherine Chappell.

Al observar los registros de maternidad del centro médico de la universidad, el equipo de Chappell encontró que los casos de hepatitis C entre las mujeres embarazadas del área de Pittsburgh aumentaron un 60 por ciento entre 2006 y 2014.

Esta enfermedad trasmitida a través de la sangre con frecuencia se contrae al compartir agujas y otros utensilios para inyectar drogas opioides, como la heroína.

Y la trasmisión de madre a hijo es la causa más habitual de infección de hepatitis C en los niños.

Entonces, ¿por qué no se hacen más pruebas en la infancia?

"La prueba del virus de la hepatitis C normalmente no se hace hasta los 18 meses de edad, porque puede arrojar falsos positivos antes de esa edad", explicó Chappell, profesora asistente de obstetricia, ginecología y ciencias de la reproducción.

Pero se recomienda la prueba temprana cuando se sabe que la madre es usuaria de drogas. Pero el equipo del estudio dijo que las futuras madres quizá no quieran revelar su consumo de drogas.

"Los pediatras quizá no sepan que se expusiera a los bebés durante el embarazo", dijo Chappell. "Quizá los pediatras o los padres para entonces ya se hayan olvidado de esa exposición. Es imposible saber a partir de este estudio qué provocó la falta de pruebas".

Dada la dificultad de determinar quién tiene antecedentes de consumo de drogas inyectadas y el hecho de que el virus de la hepatitis C está en aumento, Chappell dijo que está a favor de la prueba universal a todas las futuras madres.

"También se debería pensar en estrategias para mejorar la evaluación pediátrica de los bebés que han sido expuestos", sugirió.

Se estima que más de 40,000 recién nacidos estadounidenses se exponen a la hepatitis C en el útero cada año. Hasta 4,000 acaban siendo infectados, según los autores del estudio.

Para el nuevo estudio, los investigadores observaron a casi 88,000 mujeres embarazadas que dieron a luz en el Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh de 2006 a 2014.

A un poco más de 1,000 de esas mujeres se les diagnosticó la hepatitis C.

Las que fueron diagnosticadas tenían más probabilidades de ser menores de 30 años de edad, blancas, y con Medicaid, el programa de seguro con financiación pública para los pobres.

Además, los autores del estudio encontraron que estas mujeres tenían muchas más probabilidades de tener un trastorno de abuso de opioides, junto con otras formas de abuso de sustancias, en comparación con el resto del grupo.

De los bebés expuestos al virus de la hepatitis C, solo en torno a un tercio se sometieron a las evaluaciones básicas rutinarias recomendadas para los recién nacidos. Entre los que lo hicieron, 96 bebés recibieron la prueba de la hepatitis C. Al final, más o menos el 8 por ciento de esos bebés recibieron un diagnóstico de la infección, mostraron los hallazgos.

Entre los dos tercios de bebés a los que no se hicieron las pruebas rutinarias, a 32 les hicieron la prueba de la hepatitis C. Esas pruebas confirmaron dos casos más de la infección.

El Dr. David Bernstein es jefe de hepatología en el Centro de Enfermedades del Hígado de Northwell Health en Manhasset, Nueva York.

"El consumo de opioides es un factor de riesgo conocido de hepatitis C, y todas las personas con antecedentes de consumo de opioides y abuso de sustancias deberían hacer la prueba de la hepatitis C", dijo Bernstein.

Pero se mostró en contra de hacer la prueba a los recién nacidos antes de que tengan 1 año de edad, dada la alta probabilidad de falso positivo durante el primer año de vida.

Bernstein se mostró de acuerdo con Chappell en que la prueba universal en el embarazo "permitiría una evaluación apropiada del estatus de la enfermedad hepática, además de la atención médica establecida para los niños que se han expuesto".

Pero advirtió de que se deberían sopesar los beneficios con respecto a los costos y a la logística de poner dicha medida en efecto.

Los hallazgos del estudio aparecen en línea en la edición del 2 de mayo de la revista Pediatrics.

Más información

Para más información sobre la hepatitis C, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Catherine Chappell, M.D., M.Sc., assistant professor, department of obstetrics, gynecology, and reproductive sciences, University of Pittsburgh; David E. Bernstein, M.D., chief, division of hepatology and Sandra Atlas Bass Center for Liver Diseases, Northwell Health, Manhasset, N.Y.; May 2, 2018, Pediatrics, online

Last Updated: