Vacuna contra el neumococo reduce las infecciones graves en los niños

Un estudio encuentra un ligero aumento en algunas infecciones causadas por cepas no incluidas en la vacuna

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 5 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- La vacuna para prevenir infecciones graves como la neumonía invasiva y la meningitis ha reducido significativamente la tasa de tales enfermedades y también ha controlado la propagación de cepas resistentes a los antibióticos de la enfermedad neumocócica en niños pequeños y adultos.

Un reciente informe de los U.S. Centers for Disease Control and Prevention encontró que desde la introducción de la vacuna neumocócica conjugada (Prevnar) en 1999, la incidencia de infección resistente a la penicilina de las siete cepas incluidas en la vacuna ha disminuido en casi 90 por ciento.

"Las tasas de enfermedad resistente en los niños pequeños disminuyó dramáticamente luego de la introducción de la vacuna conjugada. El efecto de la vacuna fue verdaderamente muy grande. En 2004, hubo 13,000 enfermedades menos [causadas por las cepas en la vacuna] que en 1999", afirmó la coautora del estudio, la Dra. Cynthia Whitney, jefa de la rama de enfermedades respiratorias de los CDC.

Los hallazgos aparecen en la edición del 6 de abril del New England Journal of Medicine.

La bacteria Streptococcus pneumoniae causa diversas enfermedades neumocócicas, según los CDC. Algunas son relativamente leves, como las infecciones de oído, mientras que otras potencialmente amenazan la vida, como la neumonía, la meningitis y las infecciones de la sangre. La enfermedad neumocócica se contagia de persona a personas a través de las secreciones respiratorias. Los niños tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad neumocócica.

A partir de 2000, la vacuna neumocócica conjugada estuvo disponible para bebés y niños. La vacuna incluye las siete sepas, o serotipos, de la bacteria que comúnmente causa la enfermedad neumocócica en los Estados Unidos.

Según Whitney, la vigilancia de los CDC de 1998 a 2004 incluyó a alrededor de 17 millones de personas de todo el país.

Los investigadores encontraron que las tasas de enfermedad neumocócica grave que eran resistentes a la penicilina alcanzaron su punto máximo en 1999, con 6.3 casos por cada 100,0000. Para 2004, la cifra había bajado a 2.7 casos por cada 100,000, una disminución del 57 por ciento. Las tasas de enfermedad neumocócica resistente a antibióticos múltiples también disminuyó significativamente, de 4.1 a 1.7 por cada 100,000, una disminución del 59 por ciento.

Cuando los investigadores vieron específicamente la incidencia de la enfermedad causada por los serotipos en la vacuna, la disminución fue aún más significativa. La tasa de enfermedad neumocócica resistente a la penicilina causada por los serotipos en la vacuna disminuyó 87 por ciento en niños y adultos. En los niños menores de 2 años, la incidencia bajó 98 por ciento. En los adultos mayores de 65, hubo una disminución del 79 por ciento en las tasas de enfermedad neumocócica resistente a la penicilina causada por las cepas encontradas en la vacuna conjugada.

Sin embargo, no todas las noticias fueron buenas. Hubo un ligero aumento en la incidencia de enfermedad neumocócica causada por las cepas que no se incluyen en la vacuna.

"Afortunadamente, la cifra es pequeña, especialmente en relación con la gran disminución en los demás serotipos, pero es una tendencia que pensamos vale la pena vigilar porque esta bacteria ha demostrado en el pasado su habilidad para adaptarse", señaló Whitney.

El Dr. Graham Krasan, especialista en enfermedades infecciosas pediátricas del Hospital William Beaumont de Royal Oak, Michigan, afirmó que espera que algunas de estas cepas emergentes probablemente se incluyan en versiones de segunda generación de la vacuna neumocócica.

"Lo que es tranquilizante es que, aún con el surgimiento de estas cepas de reemplazo, la incidencia ha declinado sustancialmente", señaló Krasan. Sin embargo, sí apuntó que la incidencia de enfermedad neumocócica invasiva es probablemente más alta que lo reportado porque la bacteria no puede siempre aislarse en las muestras de sangre.

Sin embargo, eso no resta al éxito de la vacuna, afirmó.

"Como se predijo, la vacuna neumocócica es bastante efectiva para disminuir la enfermedad invasiva que amenaza la vida en niños y en disminuir algunos de los organismos no susceptibles a la penicilina y resistentes a otros antibióticos", agregó Krasan.

Algunos padres habían esperado que la vacuna neumocócica disminuiría la tasa de infecciones de oído infantiles, pero Krasan dijo que la vacuna no ha tenido un efecto dramático sobre estas infecciones menos graves. Explicó que esto se debe a que S. pneumoniae es sólo una de las muchas bacterias que pueden causar infecciones de oído.

Sin embargo, Whitney apuntó que, con la disminución en organismos resistentes a los antibióticos, los medicamentos podrían ser más efectivos para tratar tales infecciones.

"Esto no significa que los médicos puedan volver a tratar la enfermedad neumocócica invasiva con penicilina sencilla de nuevo, sino que, con menos cepas resistentes en el ambiente, habrá menos complicaciones y fallas en el tratamiento. Para los padres, esto significa que cuando sus hijos tengan una infección de oído o neumonía, no tendrán que preocuparse tanto sobre las infecciones resistentes, aunque todavía debemos preocuparnos por la resistencia a los antibióticos", añadió.

Más información

La National Foundation for Infectious Diseases tiene más información sobre la enfermedad neumocócica.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Cynthia Whitney, M.D., chief, respiratory diseases branch, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Graham Krasan, M.D., assistant professor, division of infectious diseases, department of pediatrics, William Beaumont Hospital, Royal Oak, Mich.; April 6, 2006, New England Journal of Medicine

Last Updated: