Los perros de terapia pueden propagar el SARM, pero los antibacterianos ayudan a prevenir el peligro

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MIÉRCOLES, 10 de octubre de 2018 (HealthDay News) -- Aunque los perros de terapia pueden ayudar a aliviar la ansiedad de los niños con cáncer, también podrían portar bacterias resistentes a los antibióticos que pueden poner a los pacientes en riesgo de infecciones graves.

Lavar a los perros con champú y toallitas antibacterianas reduce ese riesgo, según los investigadores.

El nuevo estudio incluyó a perros de terapia que visitan a niños que reciben tratamiento ambulatorio para el cáncer en el Hospital Pediátrico Johns Hopkins Bloomberg, en Baltimore. Los perros realizan varias visitas individuales y de grupo cada día, y con frecuencia van a distintos departamentos u otros hospitales.

"Es increíble ver lo mucho que se emocionan los niños cuando ven a los perros la primera vez, y disfrutan acariciándolos, abrazándolos, besándolos y jugando con ellos. Las visitas son realmente útiles para aliviar su ansiedad y estrés", aseguró la autora del estudio, Kathryn Dalton.

"Pero como van de una sesión a otra, los perros pueden adquirir y propagar el SARM (el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina)", añadió Dalton, candidata doctoral en el departamento de salud ambiental e ingeniería en la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad de Johns Hopkins.

El SARM puede provocar una infección con estafilococos que es resistente a muchos antibióticos comunes. El riesgo es mayor en las personas cuyos sistemas inmunitarios están debilitados, por ejemplo los pacientes con cáncer.

El equipo de la investigación encontró que lavar a los perros con un champú que contenía el antibiótico clorhexidina antes de su primera visita del día y usar toallitas de clorhexidina cada 5 a 10 minutos durante las visitas reducía el riesgo de que los perros adquirieran y propagaran el SARM a los pacientes.

El estudio se presentó el 5 de octubre en San Francisco en la ID Week, la reunión anual de la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (Infectious Diseases Society of America), la Sociedad de Epidemiología de la Atención de la Salud de Estados Unidos (Society for Healthcare Epidemiology of America), la Asociación de Medicina del VIH (HIV Medicine Association) y la Sociedad de Enfermedades Infecciosas Pediátricas (Pediatric Infectious Diseases Society).

"Esta intervención sencilla y de bajo costo ayuda a mejorar la seguridad de los pacientes, al mismo tiempo que asegura que los pacientes jóvenes con cáncer puedan beneficiarse de los perros de terapia", señaló Dalton durante una conferencia de prensa de la reunión.

El estudio incluyó a 45 pacientes con cáncer de 2 a 20 años de edad, y a cuatro perros de terapia. Tras siete sesiones en que los perros no fueron tratados con clorhexidina, cuatro pacientes (un 15 por ciento) se convirtieron en portadores del SARM, al igual que tres perros (un 43 por ciento).

En seis sesiones en que se usó clorhexidina en los perros, un paciente (un 4.5 por ciento) se hizo portador del SARM, al igual que dos perros (un 33 por ciento), mostraron los hallazgos.

Cuando los perros no fueron tratados con los antibióticos, los pacientes que tuvieron interacciones cercanas con ellos (que los acariciaban, abrazaban, cepillaban su pelo y pasaban más tiempo con ellos) tenían seis veces más probabilidades de hacerse portadores del SARM que los que no, encontró el estudio.

Pero la clorhexidina eliminó esa diferencia, reportaron los investigadores.

Las investigaciones presentadas en reuniones médicas se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre el SARM.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTE: ID Week, news release, Oct. 5, 2018

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