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El coronavirus: ¿Los hospitales de EE. UU. están preparados?

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Reportero de HealthDay

MARTES, 18 de febrero de 2020 (HealthDay News) -- Los hospitales se están preparando para la propagación potencial del coronavirus en Estados Unidos, intentando planificarse para una oleada potencial de pacientes en combinación con una potencial escasez de suministros.

Las estrictas medidas de cuarentena y pruebas de detección impuestas por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. han dado a los hospitales el espacio para revisar sus planes para una pandemia y acumular el equipamiento necesario, señaló el Dr. Mark Jarrett, director de calidad de Northwell Health, una cadena de hospitales de Nueva York.

"Estamos comprando algo de tiempo ahora que todavía no se ha propagado mucho en Estados Unidos", comentó Jarrett. "Esto nos da la oportunidad de activar las fábricas y resolver los problemas con la cadena de suministros".

Pero Estados Unidos está en medio de una difícil temporada de la gripe que ya está poniendo a prueba la capacidad de muchos hospitales, dijo Nancy Foster, vicepresidenta de calidad y seguridad de los pacientes de la Asociación Americana de Hospitales (American Hospital Association).

"Es una temporada de gripe dura. Es una temporada de gripe muy mala. Y muchos de nuestros hospitales están casi llenos", advirtió Foster. "Si hubiera un brote aquí en el próximo par de semanas, el solapamiento significa que muchos hospitales estarían del todo llenos, o incluso desbordados".

Para empeorar las cosas, la epidemia de coronavirus ha entorpecido la cadena de suministros que salen de China, y resalta los problemas de la dependencia de los hospitales estadounidenses de pedidos "justo a tiempo" de suministros, enfatizaron los expertos.

La protección de los trabajadores de la salud es lo primero

Un ejemplo: la máscara respiratoria N95, que se fabrica sobre todo en China.

Esa máscara provee una protección muy superior a los trabajadores de la atención de la salud que las máscaras más finas que se usan en las cirugías, apuntó Shelly Schwedhelm, directora ejecutiva de administración de emergencias y biopreparación de Nebraska Medicine. Los Centros Médicos de Nebraska trataron a tres pacientes con ébola en su unidad de biocontención en 2014, y hace poco abrieron una clínica cercana de cuarentena para las personas infectadas con el coronavirus que regresaban a Estados Unidos desde China.

"Las personas que tendrán el contacto más cercano con los pacientes deben usar la N95", aseguró Schwedhelm, y anotó que las máscaras de procedimientos o las máscaras quirúrgicas "simplemente no tienen la capacidad de filtrado que se necesitaría para algunos de estos virus".

No se trata de una amenaza teórica. Más de 1,700 trabajadores de la salud de China se han infectado con el coronavirus mientras trabajaban, anunciaron el viernes pasado las autoridades chinas.

"Es preocupante, y concuerda con lo que los CDC saben a partir de nuestra experiencia con el SRAS y el SROM, en que vimos que la transmisión se puede amplificar en los ámbitos de la atención de la salud si no se siguen con cuidado las prácticas de control de infecciones", apuntó el viernes durante una conferencia de prensa la Dra. Nancy Messonnier, directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los CDC.

Pero, dijo Schwedhelm, como la N95 en general solo se usa cuando se trata a pacientes con enfermedades infecciosas raras como la tuberculosis o el sarampión, los hospitales de EE. UU. típicamente no guardan muchas de ellas en sus armarios de suministros.

"Si no ha almacenado ese artículo, nunca tendrá suficientes" para todo el mundo en caso de un brote de coronavirus, observó Schwedhelm.

Lamentablemente, dijo Jarrett, el almacenamiento es contrario a la forma eficiente en que los centros médicos funcionan hoy en día. En todas partes, los hospitales se han vuelto muy dependientes de los suministros globales de fármacos y equipamiento, y además de pedidos de suministros que llegan justo a tiempo, añadió.

China es vital para la cadena de suministros

"Los hospitales no tienen almacenes inmensos llenos de existencias como sucedía antes, porque las cosas se pueden enviar rápidamente, y la comunicación es muy rápida", observó Jarrett.

Esto significa que una catástrofe en un lugar del mundo puede hacer que los suministros médicos escaseen en otros lugares.

Por ejemplo, cuando el huracán María asoló a Puerto Rico en 2017, una de las consecuencias para los hospitales fue una escasez de bolsas para la solución salina intravenosa, anotó Jarrett. Resulta que las fábricas farmacéuticas del territorio de EE. UU. eran un importante suplidor de las bolsas, y cuando la tormenta cortó la electricidad dejaron de funcionar.

Los CDC ya se han enterado de suficientes preocupaciones sobre la N95 que la agencia publicó recomendaciones para un uso extendido y una reutilización limitada de los respiradores, por si acaso no hay suficientes para todo el mundo.

China también es un importante suplidor de los ingredientes brutos para fabricar la penicilina, el ibuprofeno, la aspirina y otros medicamentos de rutina, lo que provoca preocupaciones sobre una escasez futura.

"Comenzamos a recibir informes de hospitales que no pueden obtener sus suministros regulares, o que sufren retrasos en la recepción de sus suministros regulares, y esto es apenas el comienzo", señaló Rosylene Schulman, directora de respuesta de emergencias y políticas de salud pública de la Asociación Americana de Hospitales.

Foster dijo que muchos hospitales "se están asegurando de que cada máscara N95 se use de forma adecuada, porque es una de las cosas que prevemos que podrían escasear pronto".

Aprender de brotes anteriores

El sistema de atención de la salud de EE. UU. tiene la ventaja de la experiencia de haber afrontado brotes anteriores, incluyendo a la gripe H1N1, el SRAS, el SROM e incluso el ébola, señalaron los expertos.

"Todos hemos tenido mucha práctica implementando planes para las enfermedades virales y las pandemias mayores. Dicho esto, nunca se puede estar suficientemente preparado, y siempre depende del volumen de pacientes que haya", indicó Jarrett. "Si fuera tan abrumador como parece ser en China, sin duda estresará tremendamente a todo el sistema de atención de la salud en EE. UU., porque solo hay un número determinado de camas".

Para ahorrar los suministros de protección personal, los hospitales planifican ubicar a los pacientes infectados con el coronavirus en áreas específicas de cuarentena y que sean tratados por equipos específicos de personal dedicado, observó Schulman. De esa forma, los respiradores y otros equipamientos reforzados solo tendrán que entregarse a un número limitado de trabajadores de hospital que entrarán en contacto directo con los enfermos.

Si es necesario, apuntó Foster, los hospitales también podrían limitar el número de personas que se admiten para cirugías de rutina, con el objetivo de conservar las batas, máscaras y guantes quirúrgicos. Si las cosas empeoran, quizá haya que suspender las cirugías electivas.

"Diría que estamos mejor preparados que antes, pero una pandemia es de verdad una situación en que todo el mundo es necesario", añadió Schwedhelm. "Necesitaremos a todo trabajador de la atención de la salud que pueda protegerse y deberemos ser capaces de proveerles los recursos para hacerlo; de otra forma, no estoy segura de si vendrán a trabajar".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. tienen más información sobre el coronavirus.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTES: Mark Jarrett, M.D., chief quality officer, Northwell Health, New Hyde Park, N.Y.; Nancy Foster, vice president, quality and patient safety, American Hospital Association, Washington, D.C.; Shelly Schwedhelm, executive director, emergency management and biopreparedness, Nebraska Medicine, Omaha; Nancy Messonnier, M.D., director, National Center for Immunization and Respiratory Diseases, U.S. Centers for Disease Control and Prevention; Roslyne Schulman, director of emergency response and public health policy, American Hospital Association

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