AHA News: En medio de una epidemia del vapeo en las escuelas, hay una búsqueda de soluciones

VIERNES, 16 de agosto de 2019 (American Heart Association News) -- Uno de los retos más difíciles para quienes se dedican a luchar en contra del problema del vapeo en las escuelas, es lograr que la gente entienda lo grande que el problema es en sí.

Gran cantidad de maestros y padres de familia desconocen lo mucho que han aumentado, en los últimos años, las cantidades de adolescentes que utilizan cigarrillos electrónicos. Incluso es posible que estos adultos ni siquiera puedan reconocer los productos más populares para vapear, mismos que parecen venir más bien del Valle de Silicio (Silicon Valley) que del territorio vaquero de los cigarros Marlboro.

Al mismo tiempo, es frecuente que los estudiantes jóvenes no sepan que están inhalando substancias químicas adictivas y posiblemente peligrosas.

"Piensan que son inofensivas", señaló Jordan Roberts, administradora de un programa juvenil del Departamento de Salud y Medioambiente de Kansas dedicado a prevenir el hábito de fumar. "Lo hacen sus compañeros y es parte de lo que se necesita para ir con la moda".

El aumento del vapeo ha sido impresionante.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, casi un 21% de los alumnos de preparatoria usó cigarrillos electrónicos en 2018, lo cual representa un aumento de casi un 78% tan solo en un año. Entre los estudiantes de educación secundaria, la tasa de aumento fue de un 48.5%, o sea de 3.3% a 4.9%.

El producto más conocido para vapear es Juul, dispositivo delgado que a menudo se compara con una memoria USB portátil y "tan popular, que ahora tiene su propio verbo", agregó Roberts.

Los reportes noticiosos hablan de los retos de costa a costa. El director de una escuela preparatoria en California comentó al Sonoma West Times & News que el vapeo era el problema de disciplina número uno en su plantel. De acuerdo con el Observer-Dispatch, los colegios de la zona de Utica, en el estado de Nueva York, implementaron chequeos de seguridad adicionales e instalaron detectores de vapeo en los baños.

"Se encuentra en todos lados", dijo Roberts. "No se limita únicamente a las zonas urbanas y hasta las escuelas más pequeñas de nivel 1-A están teniendo que lidiar con el problema".

Agregó que las escuelas son el "núcleo de la epidemia del vapeo por ser el lugar en el que los chicos están la mayoría del tiempo".

Hailey Kisner acaba de graduarse de preparatoria en Hutchinson, Kansas. La chica de 18 años comentó que sus compañeros no ven la relación entre vapear y fumar. "Para ellos fumar es algo totalmente prohibido porque ocasiona cáncer y muerte. Pero, '¿julear? Eso está bien'".

El psicólogo Thomas J. Payne dijo que esa es una actitud común. Payne dirige el Centro ACT para Tratamiento, Educación e Investigación sobre el Tabaco y es profesor en el Centro Médico de la Universidad de Mississippi.

Explicar los peligros potenciales de vapear es "un área de estudio relativamente nueva". No obstante, "existe evidencia suficiente relacionada con los efectos fisiológicos y la naturaleza de las toxinas transmitidas, que hace que exista una gran preocupación por los peligros de salud importantes que representan estos productos", agregó Payne.

"La evidencia es lo suficientemente fuerte para sugerir que no podemos esperar treinta años para determinar los efectos de largo plazo en la salud antes de actuar".

Los cigarrillos electrónicos típicamente contienen nicotina, la cual es adictiva y daña los cerebros jóvenes, además de afectar las capacidades cognitivas, la salud mental y la personalidad. La evidencia sugiere que vapear podría hasta dañar los vasos sanguíneos, elevar la presión sanguínea y aumentar el riesgo de tener coágulos de sangre. Algunos estudios también muestran que los chicos que comienzan con el vapeo tienen probabilidades mayores de probar productos de tabaco tradicionales.

Payne dijo que combatir el vapeo requerirá el tipo de campaña de difusión amplia que ayudó a reducir el hábito de fumar cigarrillos entre la población adulta de los Estados Unidos, al grado más mínimo en la historia.

Una respuesta, señaló Roberts, debería ser elaborar pautas escolares amplias que proyecten un mensaje claro y constante en contra del vapeo. Dichas políticas, agregó, deberán prohibir el uso del tabaco en el plantel escolar, en todas sus formas y de parte del personal, padres y visitantes, prohibiéndolos también en vehículos escolares y eventos patrocinados por los colegios.

Roberts también dijo que es esencial llegar a los alumnos de primaria antes de que piensen en empezar. Aprovechar a los compañeros podría ser clave para conectarse con todos los jóvenes.

"Cuando tenemos 15 años pensamos que somos invencibles, que no tenemos la muerte cerca en esos momentos. Lo que realmente les importa a los jóvenes es su estructura social. Quiénes tienen de amigos. Lo que los amigos piensan de ellos".

Cuando era estudiante, Kisner trabajó con Roberts precisamente en ese papel a través del programa Resist del estado de Kansas. Este esfuerzo dedicado a combatir el tabaco cuenta con un consejo estudiantil de 15 alumnos de 8º a 12º grado, además de filiales regionales y locales que a menudo son parte de consejos estudiantiles, clubes de niños y niñas y otros grupos.

Kisner agregó que ser de la misma edad que la audiencia de estudiantes le brindó ciertas ventajas para que se relacionaran con ella, y considera que cualquiera podría abordar el tema con esa misma dinámica.

"Siempre comienzo mi presentación diciendo que no estoy en contra de lo que hacen, que no estoy en contra de ellos mi de sus padres, o los fumadores. Estoy en contra de la industria del tabaco y lo único que estoy tratando de hacer es informar y educarlos'".

La respuesta puede ser dramática.

"Caen en la cuenta y dicen, '¡increíble! ¡Realmente pensé que solo era vapor de agua!'" dijo Kisner. Uno de los alumnos incluso se acercó a preguntarle: "¿cómo puedo dejarlo? Ya no quiero hacer esto".

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