Ahora es menos probable que los adolescentes con sobrepeso intenten perder peso

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Reportero de HealthDay

LUNES, 25 de junio de 2018 (HealthDay News) -- La epidemia de obesidad entre los adolescentes estadounidenses está siendo fomentada por un deseo cada vez menor de perder peso, sugiere un informe reciente.

Entre muchos adolescentes, tener sobrepeso o ser obeso podría parecer cada vez más "normal", de forma que no sienten la urgencia de rebajar, creen algunos investigadores.

"Los hallazgos son muy preocupantes, dado que la adolescencia es la mejor etapa de la vida para el cambio, pero estamos perdiendo oportunidades para prevenir que el sobrepeso se convierta en obesidad", señaló el autor principal del estudio, el Dr. Jian Zhang, profesor asociado de epidemiología en la Universidad del Sur de Georgia, en Statesboro.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., el 20 por ciento de los adolescentes estadounidenses son obesos, y muchos más tienen sobrepeso.

Usando datos de la Encuesta nacional de examen de salud y nutrición de EE. UU. de 1988 a 2014, el equipo de Zhang encontró que la prevalencia de la obesidad y del sobrepeso aumentó de un 22 por ciento en 1988-1994 a un 34 por ciento en 2009-2014.

En el mismo periodo, el porcentaje de adolescentes que intentaron perder peso se redujo de casi un 34 a un 27 por ciento.

Entre los adolescentes con sobrepeso, el porcentaje de los que intentaban perder peso bajó de un 36 por ciento en 1988-1994 a un 23 por ciento en 2009-2014.

Entre los chicos obesos, el intento por perder peso se redujo de un 68 por ciento en 1988-1994 a un 42 por ciento en 1999-2004, y luego aumentó a un 61 por ciento en 2009-2014, encontraron los investigadores.

Entre las chicas obesas, el deseo de perder peso se redujo de un 70 por ciento en 1988-1994 a un 64 por ciento en 1999-2004, y se redujo a un 59 por ciento en 2009-2014, mostraron los hallazgos.

A largo plazo, los adolescentes obesos tienen más probabilidades de ser adultos obesos, y los adultos obesos tienen un riesgo más alto de desarrollar enfermedad cardiaca, diabetes tipo 2 y muchos tipos de cáncer, según los CDC.

A Zhang le preocupa en particular que los pediatras no estén asumiendo el liderazgo para animar a los jóvenes con sobrepeso a perder peso.

"Las organizaciones profesionales, incluyendo la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), solo recomiendan una evaluación de la obesidad. Por tanto, pocos pediatras hablan sobre el peso corporal con sus pacientes y los padres de los pacientes si los jóvenes no son obesos", indicó.

Al evitar la conversación sobre los problemas del peso, los adolescentes no son conscientes del peso como un problema de salud, y no están motivados a hacer nada para corregirlo, añadió Zhang.

"Los declives entre los adolescentes que hacen un esfuerzo por perder peso tiene un impacto más profundo que los declives reportados entre los adultos. Los pediatras deberían intensificar de urgencia las acciones para motivar a los adolescentes a que participen en un estilo de vida a favor de la salud", sugirió Zhang.

El Dr. David Katz, director del Centro de Investigación en Prevención Yale-Griffin en Derby Connecticut, dijo que la sociedad parece haber normalizado la obesidad y abandonado el impulso por perder peso.

Además, hacer dieta no es la respuesta, aseguró. La obesidad es un tema del estilo de vida, así que si uno cambia la forma en que vive puede cambiar cómo se ve y se siente, y mejorar su salud.

"En nuestra cultura, la pérdida de peso en general es solo sobre eso, perder peso. Solo raras veces se trata de tener una buena salud", lamentó Katz.

El método usual para perder peso es una dieta restrictiva que no se puede sostener, apuntó.

"Hay una forma completamente distinta para perder peso que al mismo tiempo implica encontrar la salud", aseguró Katz. "Ese método implica aprender a comer bien y ser más activo".

Quizá la obesidad se ha vuelto la norma cultural en EE. UU., de forma que el país la pasa por alto, sostuvo.

"Esto podría ofrecer ventajas respecto a reducir el sesgo contra la obesidad, un problema pernicioso y prevalente en sí mismo", anotó. Pero la obesidad aumenta el riesgo de casi todas las enfermedades crónicas y de discapacidad, y pasarla por alto está poniendo a esos adolescentes en riesgo, añadió Katz.

El informe aparece en la edición en línea del 25 de junio de la revista JAMA Pediatrics.

Más información

Para más información sobre la obesidad en la adolescencia, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Jian Zhang, M.D., Dr.P.H., associate professor, epidemiology, Georgia Southern University, Statesboro, Ga.; David Katz, M.D., M.P.H., director, Yale-Griffin Prevention Research Center, Derby, Conn., and past president, American College of Lifestyle Medicine; June 25, 2018, JAMA Pediatrics, online

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