Pasar mucho tiempo en los medios sociales se vincula con la ansiedad y la depresión en los adolescentes

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 11 de septiembre de 2019 (HealthDay News) -- Los adolescentes que pasan más tiempo en los medios sociales son más propensos a sufrir aislamiento social, ansiedad o depresión, señala un estudio reciente.

Los adolescentes de 12 a 15 años que pasaban más de seis horas en Facebook, Instagram, Twitter y otros medios sociales tenían casi tres veces más probabilidades de esos tipos de problemas de salud mental "internalizantes", informan los investigadores en la revista JAMA Psychiatry. El estudio se publicó en la edición en línea del 11 de septiembre.

"Mientras más tiempo pasaban en los medios sociales, los adolescentes eran más propensos a problemas como la ansiedad y la depresión durante el seguimiento", comentó la investigadora principal, Kira Riehm, estudiante doctoral en la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Johns Hopkins, en Baltimore. "Fue una asociación bastante clara".

Esos adolescentes también tenían más de cuatro veces más probabilidades de presentar problemas de salud mental tanto internalizantes como externalizantes, apuntaron los investigadores. Los problemas externalizantes incluyen al acoso, la mala conducta y tener problemas para prestar atención.

En el estudio, los investigadores analizaron datos nacionales de una encuesta de casi 6,600 adolescentes realizada con fondos federales. Se llevó a cabo entre 2013 y 2016.

Menos de un 17 por ciento de los adolescentes dijeron que no usaban ningún medio social, encontraron los investigadores. Alrededor de un 32 por ciento dijeron que pasaban menos de 30 minutos al día en los medios sociales, un 31 por ciento pasaban entre 30 minutos y tres horas, un 12 por ciento pasaban de tres a seis horas, y un 8 por ciento afirmaron que usaban los medios sociales más de seis horas al día.

A medida que el uso aumentaba, lo mismo ocurría con el riesgo de problemas con la ansiedad, la depresión y los sentimientos de aislamiento.

Por ejemplo, los jóvenes que usaban los medios sociales de 30 minutos a tres horas al día tenían casi el doble de riesgo de problemas internalizantes, en comparación con los adolescentes que no usaban los medios sociales en lo absoluto.

Pero los adolescentes que usaban los medios sociales de tres a seis horas al día tenían un riesgo 2.5 veces más alto, y con más de seis horas, era casi tres veces más probable que tuvieran problemas de salud mental internalizantes.

Emergió el mismo patrón entre los adolescentes que tenían problemas tanto internalizantes como externalizantes, apuntaron los investigadores. Pero los vínculos entre el uso de los medios sociales y solo los problemas externalizantes fueron inconsistentes.

Los investigadores concluyeron que los adolescentes que pasaban más de tres horas al día en los medios sociales podrían tener un riesgo más elevado de problemas de la salud mental.

Otros estudios han encontrado efectos similares, pero nadie está del todo seguro sobre por qué los medios sociales podrían tener este impacto en las mentes de los adolescentes, apuntó Riehm.

Quizá los medios sociales dañan a la autoestima de los adolescentes al crear la ilusión de que la vida de todos los demás es mucho más feliz y que les va mejor, comentó.

"Aunque la vida de una persona no vaya del todo bien, puede hacer que parezca magnífica en los medios sociales", dijo Riehm. "Es posible que los adolescentes que pasan mucho tiempo en los medios sociales vean a personas que tienen una vida magnífica y a quienes les va muy bien, y cualquier problema que tengan simplemente les parezca mucho peor".

Los hallazgos son consistentes con otros estudios, pero persiste cierto debate sobre qué tanto impacto esta tecnología tiene en los estados de ánimo y las mentes de las personas, comentó el Dr. César Escobar Viera, asociado postdoctoral en el Centro de Investigación sobre los Medios de Comunicación, la Tecnología y la Salud de la Universidad de Pittsburgh. Escobar Viera no formó parte del estudio.

Tampoco hay un consenso sobre si el tiempo que se pasa en los medios sociales (la medida usada en este estudio) es la única forma de medir su impacto en las personas, añadió.

Por ejemplo, investigaciones anteriores han mostrado que el número de sitios de medios sociales que las personas usan podría también ser un problema. Usar uno o dos podría tener un efecto distinto que usar 11 o 12, apuntó Escobar Viera.

"Creemos que el número de plataformas que las personas usan o la conducta que las personas tienen en los medios sociales también son indicadores potencialmente potentes de los problemas de salud mental", advirtió.

Como este estudio es observacional, tampoco puede aclarar la dirección de la relación, dijo Escobar Viera. Quizá usar los medios sociales provoque estos problemas de salud mental, o al contrario, los medios sociales resultan más atractivos para los jóvenes con esos problemas.

Riehm sugirió que los padres a quienes les preocupan los efectos de los medios sociales en sus hijos consulten el Plan de uso de medios sociales en la familia, desarrollado por la Academia Americana de Pediatría (American Academy of Pediatrics).

El plan "ayuda a fijar unas expectativas adecuadas a la etapa del desarrollo para el uso de los medios sociales", dijo. Éstas pueden incluir las partes del hogar donde no se permiten las pantallas, las horas del día en que las pantallas están prohibidas, y los horarios límites de los dispositivos.

Más información

La Academia Americana de Pediatría ofrece más información sobre cómo crear un plan de uso de los medios para la familia.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Kira Riehm, M.Sc., doctoral student, Department of Mental Health, Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, Baltimore; Cesar Escobar-Viera, M.D., Ph.D., postdoctoral associate, University of Pittsburgh Center for Research on Media, Technology and Health; JAMA Psychiatry, Sept. 11, 2019

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