Si su mamá le ponía a dieta, sus hijos pueden sufrir las consecuencias

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Reportera de HealthDay

MARTES, 6 marzo de 2018 (HealthDay News) -- Si sus padres le obligaban a seguir una dieta cuando era adolescente, lo más probable es que usted haga lo mismo con sus hijos.

Una nueva investigación sugiere que cuando los padres se centran en la dieta de un adolescente, se crea un ciclo no saludable que puede dañar a las siguientes generaciones.

"Los adolescentes a los que sus padres animaron a hacer dieta eran más propensos a hacer lo mismo con sus propios hijos", dijo la autora del estudio, Jerica Berge.

"También eran más propensos a tener sobrepeso y obesidad, más propensos a seguir una dieta o a los atracones de comida, y a tener un satisfacción corporal más baja", dijo Berge, codirectora del Centro de Alimentación y Actividad Saludables durante toda la Vida del Centro Médico de la Universidad de Minnesota.

Los "ánimos" que los padres dan a su hijo para que haga dieta es una conducta parental habitual. Los investigadores dijeron que dar ánimos para hacer dieta era esencialmente que los padres digan a sus hijos que deberían seguir una dieta para perder peso. La investigación anterior ha sugerido que hasta el 40 por ciento de los padres hacen eso regularmente con sus hijas e hijos.

El nuevo estudio incluyó a más de 550 personas que habían sido reclutadas para un estudio de mayor tamaño cuando eran adolescentes. Se les dio seguimiento durante 15 años y ahora ellos mismos eran padres, según Berge. Su edad promedio era ahora de 31 años, y dos terceras partes eran mujeres.

Aquellos que fueron animados a hacer dieta cuando eran adolescentes tenían un 25 por ciento más de probabilidades de tener sobrepeso y un 37 por ciento más de probabilidades de ser obesos que las personas que no recibieron la charla sobre la dieta en la adolescencia.

A los que se les dijo que hicieran dieta tenían un 20 por ciento más de probabilidades de hacer dieta, eran un 72 por ciento más propensos a los atracones de comida y tenían un 79 por ciento más de probabilidades de tener unas conductas de control de peso malsanas que aquellos a los que no se les dijo que hicieran dieta.

Y aquellos a los que se les dijo que hicieran dieta en la adolescencia tenían más de un 50 por ciento más de probabilidades de decirle a sus hijos que hicieran dieta. Ellos o sus familiares también tenían un 40 por ciento más de probabilidades de burlarse del peso entre ellos que las personas a las que no se les dijo que hicieran dieta en la adolescencia.

Entonces, ¿qué se puede hacer para acabar con este patrón?

Berge dijo que la investigación previa ha sugerido que centrarse en el peso de su hijo o remarcar que tiene grasa en el abdomen puede hacer que esté en riesgo de sufrir problemas alimentarios en el futuro. Pero si los padres hablan sobre los beneficios para la salud, eso parece tener un efecto protector para su peso en el futuro.

"A los padres les preocupan sus hijos, pero deben intentar centrarse en las conversaciones saludables. En lugar de centrarse en el peso, hablar sobre cómo comer de forma saludable puede ayudar a todos los miembros de la familia a ser más fuertes físicamente y a vivir más tiempo", dijo.

Berge también dijo que los pediatras pueden ayudar en el momento en que miden la estatura y el peso del niño si hablan sobre "el crecimiento frente a la obesidad" o sobre el mejor modo de lograr una "buena trayectoria de crecimiento".

Samantha Heller, nutricionista, no se mostró sorprendida por los hallazgos del estudio.

"Los padres o los cuidadores deben ser modelos a los que imitar. Tienen que crear un ambiente de alimentación saludable y un estilo de vida sano para sus hijos. Si uno de los padres tiene problemas con su propia imagen corporal o una relación no saludable con la comida, probablemente lo transmitirá a sus hijos", dijo Heller, del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.

Heller, que no participó en el estudio, también sugirió que se centren en los beneficios de una dieta sana y que hagan actividades físicas de forma regular. "Hable del modo en que la comida puede ser útil, como por ejemplo cómo comer para tener energía para hacer deporte", aconsejó.

Sugirió que los padres y sus hijos busquen la ayuda profesional de un dietista certificado para aprender a comer de forma más saludable.

El estudio fue publicado en línea el 6 de marzo en la revista Pediatrics.

Más información

La Oficina de Salud de las Mujeres del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. tiene más información sobre la imagen corporal y sus hijos.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Jerica Berge, Ph.D., M.P.H., associate professor, and co-director, Healthy Eating and Activity across the Lifespan (HEAL) Center, University of Minnesota Medical School's Department of Family Medicine and Community Health, Minneapolis; Samantha Heller, M.S., R.D., New York University Langone Health System, New York City; March 6, 2018, Pediatrics, online

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