Una afección discapacitante de la cadera es otro riesgo de salud para los niños obesos

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Reportera de HealthDay

LUNES, 22 de octubre de 2018 (HealthDay News) -- La obesidad infantil se ha vinculado con un riesgo más alto de diabetes tipo 2 y de enfermedad cardiaca precoz, y una nueva investigación ahora la vincula con una discapacitante afección de la cadera.

Se conoce como deslizamiento de la epífisis de la cabeza femoral (DECF), y hace que la cadera se deforme, a veces a tal grado que la cadera colapsa. La DECF provoca dolor y podría resultar en una discapacidad de por vida, advirtieron los investigadores británicos.

"Los niños con obesidad grave a los 5 años de edad tenían un riesgo casi 20 veces más alto de desarrollar la grave deformidad de la cadera que un niño delgado", apuntó el autor del estudio, el Dr. Daniel Perry, profesor clínico sénior de cirugía ortopédica en la Universidad de Liverpool.

Mientras más pesaba el niño, mayor era el riesgo de la afección de la cadera, dijo Perry.

La DECF ocurre cuando la epífisis (la cabeza del fémur) se sale del hueso en la placa de crecimiento, según la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (American Academy of Orthopaedic Surgeons). Las placas de crecimiento son unas áreas del hueso que son más débiles y que todavía no se han desarrollado del todo.

¿Cómo el exceso de peso provoca este problema?

"Se cree que es un fallo mecánico", dijo Perry. "Simplemente, las estructuras de soporte que rodean a la placa de crecimiento de la cadera no pueden soportar el peso del niño. Por tanto, la placa de crecimiento se sale de su sitio; a veces es un proceso repentino, o a veces sucede de forma muy gradual".

El Dr. Matthew Hepinstall, director asociado del Centro de Conservación y Reconstrucción de las Articulaciones del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York, señaló que la DECF es más común entre los preadolescentes y adolescentes jóvenes.

"Parece suceder con la mayor frecuencia durante los estirones, cuando las placas de crecimiento son más anchas, y por tanto más débiles. Si no se diagnostica y estabiliza pronto mediante cirugía, las partes del fémur de ambos lados de la placa de crecimiento se desplazan", explicó.

Hepinstall añadió que aunque esta lesión puede sanar, el hueso se desarrolla con una forma anómala que podría provocar problemas de cadera en la adultez.

Dijo que el problema es más común entre los niños que pesan más porque "el peso somete a la placa de crecimiento a un mayor estrés".

Perry dijo que la afección siembre se debe tratar mediante cirugía para estabilizar la cadera. Si el problema se diagnostica pronto, la cirugía es menor.

Si no se diagnostica hasta que la cadera se ha desviado gravemente, "el niño quizá tenga que someterse a una cirugía de alto riesgo para reconstruir la cadera. A pesar de [nuestros] mayores esfuerzos, el hueso de la cadera con frecuencia muere, porque el riego sanguíneo que alimenta a la cadera resulta lesionado, ya sea por la enfermedad o por la cirugía reconstructiva", dijo.

Cuando el hueso de la cadera muere, un reemplazo de cadera podría ser la única alternativa. "Se trata de una intervención inmensa para un niño, y se prevé que necesite muchas cirugías repetidas a lo largo de la vida", explicó Perry.

En su trabajo, los investigadores observaron la información de salud de casi 600,000 niños escoceses de dos estudios distintos. Un estudio incluyó a niños de 5 y 6 años nacidos a partir de 1970. El otro estudio comenzó en 1995.

Se midió la estatura y el peso de todos los niños cuando comenzaron la escuela primaria y de nuevo cuando tenían entre 11 y 12 años.

Un 75 por ciento de los niños que eran obesos a los 5 o 6 años seguían siendo obesos a los 11 o 12, encontró el estudio.

Los niños que tenían una obesidad grave a los 5 o 6 años tenían un riesgo casi seis veces más alto de DECF, en comparación con sus pares de peso normal. Los que tenían una obesidad grave a los 11 o 12 años tenían un riesgo 17 veces más alto de la afección de la cadera. Y mientras más peso aumentaba un niño, mayor era el riesgo de DECF.

"Nos da mucho miedo que haya una explosión de esta enfermedad de la cadera si la obesidad infantil continúa en aumento", advirtió Perry.

Dijo que es importante que los padres se den cuenta de que los niños no superan la obesidad simplemente al crecer. Se necesitan unos cambios significativos en el estilo de vida.

Pero dado el aumento en la obesidad infantil, Perry también anotó que los médicos que atienden a los niños deben ser conscientes de esta afección.

"El dolor de cadera (y el dolor de rodilla, dado que la cadera y la rodilla comparten los nervios sensoriales [de las sensaciones]) en los adolescentes, y sobre todo en los adolescentes obesos, podría significar que un niño sufre de DECF", añadió Perry. Los niños con dolor de cadera deben ser examinados con urgencia, además de recibir radiografías para identificar la deformidad.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 22 de octubre de la revista Pediatrics.

Más información

La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos ofrece más detalles sobre el deslizamiento de la epífisis de la cabeza femoral.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Daniel Perry, M.B., Ch.B., Ph.D., F.R.C.S., National Institute for Health Research Clinician Scientist, Consultant in Children's Orthopaedic Surgery, Alder Hey Children's Hospital, Liverpool, and Senior Clinical Lecturer, University of Liverpool, and associate professor, University of Oxford, England; Matthew Hepinstall, M.D., associate director, Center for Joint Preservation and Reconstruction, Lenox Hill Hospital, New York City; Oct. 22, 2018, Pediatrics

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