Cómo manejar esas rabietas tan públicas

Un experto aconseja no permitir que las miradas furiosas o curiosas le tienten a dejarse convencer por la conducta explosiva de su hijo

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DOMINGO 4 de abril (HealthDay News/DrTango) -- ¡Buaaaaaaaaaaaaaah! ¿Y ahora qué?

Con frecuencia, a los padres se les dificulta decidir qué hacer cuando sus hijos deciden hacer una rabieta. Para empeorar las cosas, con frecuencia los niños eligen los lugares públicos, como el supermercado, el centro comercial o un restaurante familiar.

Chuck Smith, experto en desarrollo infantil de la Universidad de Kansas, ha recolectado consejos para ayudar a los padres a manejar a los niños fuera de control. Entre sus consejos se encuentran:

  • Ponga reglas y hágalas cumplir. "Muchos padres se sienten preocupados por las miradas furiosas de los espectadores y dejan que los niños se salgan con la suya debido a la amenaza", apuntó Smith en un comunicado de prensa. "No debe permitir que su hijo se aproveche de su sensación de vergüenza en público para obtener lo que desee. No es que no tenga en cuenta a los espectadores, pero debe decidir cuál es su verdadera prioridad, la de enseñar a su hijo. Nunca puede perder eso de vista".
  • Asegúrese de que las reglas sean adecuadas para la edad. Un niño de cinco años puede tener muchas dificultades para quedarse quieto en la iglesia, así que esperar que lo haga tal vez no sea razonable. Pero el mismo niño debe ser capaz de mantener la comida en la boca cuando salgan a comer.
  • Asegúrese de sólo disciplinar a los niños por romper las reglas que conocen. Recuérdeles con suavidad al preguntarles si se acuerdan de lo que deben hacer. "Entonces, cuando le den una mirada confusa, recuérdeles la regla con firmeza", señaló Smith. "Nunca castigue a un niño por hacer algo que ignoraba que no debía hacer".
  • Ignorar algunos tipos de conducta, como los lloriqueos cuando ven un juguete en una tienda, puede ser lo correcto. "Cualquier respuesta a los lloriqueos o al llanto, incluso el castigo, muestra al niño que él controla la situación y que manipula a sus padres", advirtió Smith. "El padre debe no hacer caso y mantenerse firme hasta el límite que ha fijado. El padre debe ser más inteligente que el niño y darse cuenta de que no debe dejarse provocar. Si da su brazo a torcer, tendrá muchas rabietas antes de que el niño se dé cuenta de que no funciona".

Más información

La Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. ofrece más consejos sobre la disciplina para los niños.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango

FUENTE: Kansas State University, press release, March 30, 2010

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