El control de los padres sobre la alimentación conduce a que los niños pequeños sean más delgados

Un estudio señala que obligar a los niños a comer más o menos tiene el mismo efecto sobre el peso a los dos años de edad

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Reportera de Healthday

LUNES 7 de enero (HealthDay News/Dr. Tango) -- Controlar lo que los niños pequeños consumen, ya sea tratar de que coman menos o más, puede conducir a un menor peso a la edad de dos años, según sugiere una investigación británica.

Aunque un peso más bajo puede ser algo deseable para los adultos, no siempre es lo mejor para los niños pequeños, de acuerdo con el informe que aparece en la edición de enero de Pediatrics.

"La nutrición es muy importante durante los primeros años de vida y la infancia. En los primeros dos años de vida, el niño crece en altura y peso y el cerebro aún está en fase de desarrollo, por tanto es altamente importante que la nutrición sea la adecuada", explicó la Dra. Brenda Kohn, endocrinóloga pediátrica y profesora asociada de la Facultad de medicina de la Universidad de Nueva York.

Los autores del estudio deseaban comprender mejor el papel que jugaba la actitud de los padres respecto a la alimentación sobre el eventual peso de los niños. Estudios previos habían sugerido que cuando un padre trata de controlar la ingesta de alimentos, el resultado eventual era un niño con sobrepeso, mientras que cuando un niño se siente presionado para comer acaba pesando menos.

Se reclutaron sesenta y dos mujeres para el estudio. Tenían en promedio 32 años y para la mayoría, 41 de 62, éste era su primer hijo. La mayoría de las mujeres ocupaban posiciones profesionales o administrativas antes del nacimiento del niño.

Todas las madres completaron un cuestionario de alimentación cuando los niños tenían un año y lo que pesaban los niños al año y a los dos años.

Los investigadores encontraron dos prácticas en la alimentación, restringir el consumo de alimentos y obligar a los niños a comer más, lo que resultaba en pesos más bajos que el promedio.

"Los hallazgos del estudio sugieren que controlar la alimentación a una edad tan prematura como el primer año, podría predecir de manera causal el peso de los niños", escribieron los autores del estudio.

Dana Rofey, psicóloga del Centro para la gestión del peso y el bienestar del Hospital Infantil de Pittsburgh, dijo que el estudio es "muy interesante", pero agregó que le gustaría ver lo que ocurre con estos niños a medida que crecen, debido a que muchos estudios han encontrado una relación entre la obesidad infantil y comportamientos controladores de la alimentación.

"La investigación previa en niños mayores ha mostrado que mientras más autonomía tienen los niños, menos propensos son a comportarse mal. En cuanto a los adolescentes, mientras más restrictivos sean los padres, es decir actuar como policías de la alimentación, más propensos son a comer por razones emocionales", subrayó.

Kohn dijo que el mensaje final del estudio es que los padres deberían trabajar con el pediatra de los niños para optimizar las prácticas alimenticias y de nutrición, a fin de transmitir una "actitud positiva respecto a la alimentación".

Rofey apuntó que lo más importante que los padres necesitan saber respecto a la alimentación de los más pequeños es que éstos no necesitan comer las mismas porciones que los adultos. "Lo más común que observamos entre los padres que tenían niños pequeños es que trataban de alimentarlos con porciones equivalentes a las de un adulto", destacó.

Para un niño de dos años, una ración de leche equivale a cuatro onzas, mientras que la de carne, pollo o pescado es de apenas una onza, de acuerdo con Rofey. Media taza de pasta o la mitad de un panecillo pequeño constituye una ración de granos para un niño pequeño que empieza a andar y apenas unas cuantas cucharadas equivale a una ración de verduras. Un pequeño trozo de fruta o cuatro onzas de jugo de frutas es la porción correcta para un niño de dos años, de acuerdo con Rofey.

Y, cuando se trata de probar nuevos alimentos, Rofey recomienda tener paciencia. Es posible que haya que ofrecerle el nuevo alimento una docenas de veces antes de que al niño le guste.

Más información

Más información sobre la alimentación de los niños pequeños en la Nemours Foundation.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Brenda Kohn, M.D., pediatric endocrinologist, New York University Medical Center, and associate professor, New York University School of Medicine, New York City; Dana Rofey, Ph.D., psychologist, Weight Management and Wellness Center, Children's Hospital of Pittsburgh, and assistant professor, pediatrics and psychiatry, University of Pittsburgh School of Medicine; January 2008, Pediatrics

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