Los hijos de madres estresadas y de bajos ingresos son más propensos al sobrepeso

Una estudio sugiere que la ansiedad podría incitar a los niños a comer alimentos poco saludables

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Reportero de Healthday

MARTES, 2 de septiembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- El estrés que los niños pequeños de familias de bajos ingresos adquieren de sus ansiosas madres hace que desarrollen a menudo malos hábitos alimenticios que aumentan su riesgo de sobrepeso, según un estudio reciente.

"La mayoría de los niños de bajos ingresos en los EE. UU. tienen seguridad alimentaria, es decir que tienen acceso a una cantidad suficiente de alimentos", anotó el autor principal del estudio Craig Gundersen, profesor asociado de economía agrícola y del consumidor de la Universidad de Illinois. "Encontramos que los niños que se enfrentan al estrés materno y que tienen acceso a alimentos cuando están ansiosos tienden a elegir 'alimentos reconfortantes', que podrían no ser los más saludables".

Cerca del 17 por ciento de los niños estadounidenses de entre 2 y 19 años son obesos y otro 16.5 por ciento tiene sobrepeso, señalaron los autores del estudio.

Los nuevos hallazgos, publicados en la edición de septiembre de la revista Pediatrics, se basan en una encuesta de 841 niños de 3 a 17 años y sus madres. También se revisaron las estadísticas recopiladas entre 1999 y 2002 por la Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (NHANES, por su sigla en inglés).

Todas las madres tenían ingresos por debajo del 200 por ciento de la línea de la pobreza. Se les preguntó acerca de agentes estresantes maternos como la depresión, problemas en el cuidado de los niños, dificultades familiares y financieras e impedimentos de la salud para trabajar. También se evaluó el acceso rutinario de la familia a los alimentos.

Se detectó que el 37 por ciento de los niños tenía sobrepeso o era obeso; entre el 20 y el 25 por ciento procedía de familias de bajos ingresos con un acceso inadecuado a los alimentos, los llamados hogares "con inseguridad alimentaria". Los investigadores no encontraron una relación aparente entre los niveles de estrés de la madre y un mayor riesgo de problemas de peso en las familias "con inseguridad alimentaria".

Pero se detectó un riesgo de problemas de peso entre los niños de 3 y 10 años de familias que tenían "seguridad alimentaria", donde había suficiente comida para todos. No se encontró ninguna relación entre los adolescentes de 11 y 17 años, lo que llevó a los investigadores a sugerir que este grupo de edad podría tener más recursos a la hora de buscar fuentes de confort no relacionadas a los alimentos a través de la escuela y los amigos.

Entonces, ¿qué hace una madre estresada y con problemas financieros?

"No se trata de absolver toda la responsabilidad personal, pero hay que reconocer que hay algunos factores podrían ir más allá de la capacidad de control individual", señaló Gundersen. "Así que si nos enfocamos en las políticas públicas, existen tres aspectos importantes que se pueden abordar. Primero, crear una red sólida de seguridad social para esas familias. Segundo, podemos ofrecer educación financiera para que las personas aprendan a administrar mejor su dinero. Y tercero, podemos centrarnos en la importancia de garantizar que todo el mundo tenga seguro de salud. Así que en lugar de decir, esto es lo que las madres pueden hacer para aliviar el estrés, planteamos lo que podemos hacer como sociedad".

Lona Sandon, profesora asistente de nutrición clínica del Centro médico de la Universidad de Texas Southwestern en Dallas, estuvo de acuerdo en que una amplia respuesta de la sociedad podría ayudar a abordar la relación entre pobreza, estrés y mala nutrición infantil.

"Es un gran problema a decir verdad, porque para muchas [personas] comer sano es un lujo", dijo. "Los que tienen un ingreso limitado, incluso las familias que tienen la comida asegurada, encuentran que es más barato comprar comida rápida que comprar productos o carne frescos. O así lo perciben porque no saben cómo comprar alimentos más sanos con un presupuesto bajo. Por lo que terminan consumiendo artículos ricos en calorías y grasas".

"En lo último que se piensa es en la obesidad del niño, si la persona está ocupada intentando cubrir las necesidades físicas primero, como buscar un techo para la familia", agregó.

Más información

Para más información acerca de la nutrición infantil, visite los U.S. National Institutes of Health.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Craig Gundersen, Ph.D., associate professor, agricultural and consumer economics, University of Illinois, Urbana-Champaign; Lona Sandon, R.D., assistant professor, clinical nutrition, University of Texas Southwestern Medical Center at Dallas; and spokeswoman, American Dietetic Association; September 2008, Pediatrics

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