Los padres se enfrentan a preguntas difíciles cuando la magia de Papá Noel comienza a desvanecerse

¿Cuál es la mejor respuesta para esos pequeños escépticos? Según los expertos, lo mejor es escuchar

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Reportero de Healthday

JUEVES 25 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Cada temporada navideña, hay una pregunta a la que los padres temen.

"¿Existe Papá Noel?".

Según los expertos, a partir de los cinco y los seis, los niños comienzan a preguntarse si el tipo de los renos quizá no es lo que parece.

"Comienzan a hacer muchas preguntas, comienzan a ver contradicciones, notan que no tienen chimenea y se preguntan cómo hará para entrar, o que el del centro comercial no se parece al de la esquina", comentó Bruce Henderson, profesor de psicología de la Universidad del occidente de Carolina en Cullowhee, Carolina del Norte.

Lo que es aún peor, algún hermano o compañero escolar aguafiestas le dice en secreto que Papá Noel no existe.

¿Qué se puede hacer? Según los expertos, lo mejor que se puede hacer cuando la historia comienza a perder solidez es simplemente escuchar al niño para saber qué se le puede decir.

"Cuando el niño llega después de clases a decir que su amiguito le dijo que Papá Noel no existe, yo siempre le digo a los padres que le pregunten a él qué piensa", recomendó Alan Hilfer, director de psicología del Centro médico Maimonides de la ciudad de Nueva York.

A veces, dijo, los jovencitos comenzarán a defender al Señor Noel.

"Si un niño dice que le parece que Papá Noel sí existe, su respuesta debe ser algo como que existe tanto como puede existir", aseguró Hilfer.

Por otro lado, otros niños, con frecuencia los mayorcitos, podrían reconocer que están teniendo dudas serias. Así las cosas, hay maneras de llegar a algún acuerdo sin arruinar la magia de Papá Noel y de la temporada.

"También podría decir que es algo que los padres y las familias hacen, les gusta jugar y a veces jugar igual que los niños. Este es uno de esos juegos", recomendó Hilfer. Explicar qué se busca con Papá Noel, el espíritu alegre y generoso que le subyace, le permite a los niños entender la función tan importante que ha cumplido en sus vidas y en las de los niños que todavía creen en él.

"Comienzan a ver ese espíritu, así que se hace menos probable que lo arruinen todo para alguien más", aseguró Henderson.

Todas estas transiciones coinciden con lo que los expertos saben acerca de la mente joven en desarrollo, dijo.

"La naturaleza misma del pensamiento durante lo que se conoce como los años de preescolar es bastante variable", aseguró Henderson. "Hasta donde podemos saber, así es como los niños de esta edad ejercitan sus mentes".

A los tres, a los cuatro, a los cinco, especialmente, la fantasía y la realidad se traslapan y aparecen figuras como los amigos imaginarios, el Ratón Pérez y Papá Noel.

"Sin embargo, los niños cambian gradualmente, y gradualmente pasan a un tipo de pensamiento que es más concreto y más gobernado por reglas", aseguró Henderson. "A medida que lo hacen, las figuras fantasiosas comienzan a desaparecer naturalmente a medida que comienzan a pensar en la realidad y la concreción de las cosas. Hay menos campo para la fantasía".

Henderson aseguró que los seis años es un "punto clave del cambio", típico en este aspecto, aunque este tipo de curva del desarrollo puede ser distinto de un niño a otro. Aún así, cuando los niños entran a la escuela primaria, pueden enfrentarse a ideas nuevas acerca de Papá Noel que no siempre coinciden con lo que papá y mamá les han estado diciendo.

"Y ese es el verdadero dilema que enfrentan los padres, si van a continuar haciendo esto porque ha sido divertido en el pasado", agregó Henderson. "Los padres pueden verse fácilmente abocados a una situación en la que, si están tratando de mantener esa fachada, tienen que comenzar a encontrar explicaciones cada vez más fantásticas. Los chicos suelen ser muy inteligentes para eso".

Entonces, cuando las fantasías como Papá Noel comienzan a desaparecer para su hijo, "hay que seguir la pauta que él mismo marque", recomendó Henderson. Eso implica preguntarle al niño lo que piensa y enfrentar cualquier duda que tenga de manera sensible.

Según los expertos, lo importante que se debe recordar es que generaciones de niños han enfrentado la pregunta sobre Papá Noel y han salido bien.

"Los niños son notablemente resistentes en ese aspecto, no hay que preocuparse por 'dañarlos'", aseguró Henderson.

Hilfer estuvo de acuerdo.

"No hay magia, no hay trucos, sólo se trata de ayudarle a los niños a encontrar una respuesta por sí mismos", dijo. "No hay que acabar con todos sus mitos, pero sí se puede detectar qué piensan".

Más información

Para obtener más información sobre el desarrollo infantil sano, diríjase a los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Bruce Henderson, Ph.D., professor, psychology, Western Carolina University, Cullowhee, N.C.; Alan Hilfer, Ph.D., director of psychology, Maimonides Medical Center, New York City

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