Los solventes en el lugar de trabajo pueden dañar el feto

Se encuentran sutiles problemas cognitivos en los hijos de mujeres expuestas a estas sustancias químicas

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 6 de octubre (HealthDayNews/HispaniCare) -- Los hijos de las mujeres expuestas a solventes orgánicos en sus trabajos mientras estaban embarazadas corren el riesgo de sufrir sutiles problemas cognitivos y de aprendizaje, afirma un nuevo estudio.

Esto es verdad aún en los lugares de trabajo en los que se toman precauciones contra la exposición a solventes que incluyan tolueno, que se usa en quitaesmalte para las uñas, y xileno, que se usa en pinturas y barnices, según los investigadores.

Las mujeres tenían trabajos que iban desde estilistas de pelo, diseñadoras gráficas, carpinteras, hasta profesoras de ciencias. Todos sus ambientes laborales tenían medidas de seguridad diseñadas para reducir la exposición a las sustancias químicas. Las precauciones incluían extractores de aire (para eliminar las toxinas del aire) y máscaras faciales que filtran el aire durante la respiración. Todas las mujeres reportaron que usaron los aparatos de protección mientras trabajaban, señalaron los investigadores de la Universidad de Toronto.

"Estas no eran mujeres que trabajaban en pequeños talleres, sino en lugares supervisados", apuntó el autor del estudio, el Dr. Gideon Koren, director del Programa de Riesgos Maternos de la Universidad de Toronto.

Señaló que, en promedio, estuvieron expuestas a los químicos durante su embarazo por unas cuatro horas al día.

Sin embargo, un experto en salud de la mujer advirtió que la gran mayoría de los 3 millones de mujeres estadounidenses que resultan embarazadas cada año no experimentan el nivel de exposición que se vio en las mujeres de este estudio.

Los investigadores compararon las habilidades cognitivas, de lenguaje y motoras de 32 niños con madres que habían estado expuestas a solventes orgánicos durante el embarazo con las de niños cuyas madres trabajaban en lugares en los que no había tales solventes. Encontraron diferencias sutiles pero estadísticamente significativas en el rendimiento de los niños en pruebas estandarizadas que medían "la memoria auditiva a corto plazo, la información verbal general y la atención", afirmaron los científicos.

"Los padres percibían que sus sus niños estaban bien, pero estas diferencias eran más sutiles", apuntó Koren.

Por ejemplo, los niños de las madres expuestas a los solventes "tendían a ser un poco más hiperactivos. No los calificaríamos como hiperactivos, pero con el estrés, la hiperactividad podría ser un problema", señaló.

Y en las pruebas para evaluar la memoria (incluido recordar dibujos en tarjetas) los niños de las madres que habían estado expuestas a los solventes no puntuaron tan bien como los niños en el grupo de control.

El estudio aparece en la edición de octubre de los Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine.

Los solventes orgánicos son sustancias químicas usados para disolver compuestos orgánicos. El tolueno y el xileno fueron los dos solventes más comunes a los que las mujeres se vieron expuestas. En total, se probaron 78 solventes, dijeron los investigadores.

Una explicación de los hallazgos, apuntó Koren, es que "las reglas actuales sobre lo que es seguro en el lugar de trabajo se basan en los adultos".

El Dr. Phillip J. Landrigan, profesor y presidente del Departamento de Medicina Comunitaria y Preventiva de la Universidad de Medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York concurrió con que se podrían necesitar nuevas directrices para proteger la salud de los bebés en gestación.

Por ejemplo, con el plomo, "un nivel de más de 5 ó 10 microgramos de plomo en la sangre es suficiente para causar daños cerebrales en el feto, sin embargo, es legal tener un nivel de 40 microgramos de plomo en la sangre de las personas en el lugar de trabajo", afirmó. "Esto no protege al bebé que las madres embarazadas llevan al trabajo".

Sin embargo, el Dr. Daniel Saltzman, un obstetra y ginecólogo de la ciudad de Nueva York que se especializa en embarazos de alto riesgo, afirmó que la gran mayoría de los 3 millones de mujeres de los EE.UU. que resultan embarazadas cada año no experimentan los altos niveles de exposición de las mujeres del estudio.

"El punto clave es la dosis y la duración de la exposición", apuntó. "Me preocupa que la gente diga 'temo dañar a mi bebé si me someto a cualquier exposición'".

Los investigadores del estudio tomaron en cuenta variables como el CI y la educación maternos. Los niños de ambos grupos tenían entre 3 y 9 años de edad. No hubo diferencias en peso al nacer, edad gestacional o edad de logro de ciertos marcadores conductuales, y ninguno tenía malformaciones o problemas neurológicos importantes, apuntaron los investigadores.

Koren dijo que las mujeres embarazadas que trabajan en lugares en los que se usan solventes orgánicos deben tomar medidas para limitar su exposición.

"Sufrimos mucho pensando sobre las ramificaciones de nuestro estudio y no considero que las mujeres tengan que abandonar sus trabajos", señaló. "Pero creo que deberían observar su lugar de trabajo mucho más cuidadosamente y revisar cada paso de su rutina laboral".

Esto incluye prestar una pronta atención a cualquier síntoma como una irritación en la nariz en los ojos, tos o dolor de cabeza. Las mujeres embarazadas también deben considerar mudarse a otro sitio de su lugar de trabajo para reducir su exposición a los solventes, aconsejó Koren.

Más Información

Para aprender más sobre los peligros del lugar de trabajo para las mujeres embarazadas, puede visitar el National Institute for Occupational Safety and Health.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Gideon Koren, M.D., director, Motherisk Program, University of Toronto, Canada; Philip J. Landrigan, M.D., MSc, professor and chairman, Department of Community & Preventive Medicine, Mount Sinai School of Medicine, New York City; Daniel Saltzman, M.D., obstetrician-gynecologist, and associate professor, New York University School of Medicine, New York City; October 2004 Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine

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