Muchos adolescentes no mantienen sus promesas de virginidad

Un estudio encuentra que los que la hacen también son menos propensos a usar anticonceptivos

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Reportero de Healthday

LUNES, 29 de diciembre (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los adolescente que hacen promesas de virginidad son tan propensos a mantener relaciones sexuales como los que no las hacen, y son menos propensos a practicar sexo seguro para prevenir enfermedades o el embarazo, según un estudio reciente.

"Estudios anteriores han encontrado que los que hacían la promesa eran más propensos a retrasar las relaciones sexuales que los que no", señaló la autora del estudio Janet E. Rosenbaum, becaria postdoctoral de la Facultad de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins. "Usé los mismos datos de estudios anteriores, pero un método estadístico distinto".

Este método permitió a Rosenbaum comparar a los que habían hecho la promesa de virginidad con adolescentes similares que no habían hecho la promesa, pero que eran propensos a retrasar las relaciones sexuales, explicó. Añadió que no incluyó a adolescentes que probablemente no hubieran hecho la promesa.

"Los índices de sexo vaginal, oral o anal, o cualquier otra conducta sexual, no diferían entre los que hicieron la promesa de virginidad y los que no", dijo Rosenbaum. "Lo sorprendente es que los que tomaban la promesa eran menos propensos que los que no a usar condones, o cualquier otra forma de anticonceptivo".

Los hallazgos aparecieron en la edición de enero de la revista Pediatrics.

Para el estudio, Rosenbaum recolectó datos de 934 estudiantes de secundaria que nunca habían tenido relaciones sexuales o habían hecho la promesa de virginidad. Los datos provinieron del Estudio nacional longitudinal de salud adolescente.

Rosenbaum cotejó a los estudiantes que habían hecho la promesa de virginidad con los que no. Tras cinco años de seguimiento, los que habían hecho la promesa no fueron distintos de los adolescentes que no la habían hecho en cuanto a los índices de sexo prenupcial, oral o anal, o enfermedades de transmisión sexual.

Los adolescentes que habían hecho la promesa tuvieron 0.1 menos parejas sexuales durante el año anterior, pero el mismo número de parejas en general, que los que no habían hecho la promesa. Y los que hicieron la promesa comenzaron a tener relaciones sexuales que los que no, encontró Rosenbaum.

El estudio también encontró que los adolescentes que hicieron la promesa de virginidad eran diez por ciento menos propensos a usar un condón y menos propensos a utilizar cualquier otro método anticonceptivo que sus contrapartes que no la hicieron.

"Los programas de educación sexual para los adolescentes que han hecho la promesa tienen a ser muy negativos e imprecisos respecto a la información sobre condones y anticoncepción", aseguró Rosenbaum.

El estudio también encontró que, cinco años tras hacer una promesa de virginidad, más del 80 por ciento de los que la hicieron negaron haberla hecho. "Este alto índice de negación podría implicar que casi todos los que hicieron la promesa la consideraban como algo no vinculante", señaló Rosenbaum.

Apuntó que los adolescentes religiosos tienden a retrasar las relaciones sexuales, pero que eso no tiene nada que ver con las promesas de virginidad ni con los programas de educación sexual que sólo promueven la abstinencia.

Bill Albert, director ejecutivo de programas de la Campaña nacional para prevenir el embarazo adolescente y no planificado, apuntó que se debe animar a los adolescentes a retrasar las relaciones sexuales, pero que también hay que darles información sobre el sexo seguro.

"Cuando los que hacían la promesa la rompían, la rompían muy mal", afirmó. "¿Qué hemos ganado al exhortar a los jóvenes a retrasar las relaciones sexuales, pero cuando se hacen sexualmente activos no se protegen ni a sí mismos ni a sus parejas?".

"La idea de que si no hay una promesa de virginidad en realidad se anima a los adolescentes a tener sexo es una dicotomía falsa", añadió Albert. "Hay un consenso público en este país para animar a los adolescentes a retrasar las relaciones sexuales, pero también proveerles información sobre los anticonceptivos".

Más información

Para más información sobre los adolescentes y la sexualidad, visite la Campaña nacional para prevenir el embarazo adolescente y no planificado.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Janet E. Rosenbaum, Ph.D., postdoctoral fellow, Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, Baltimore; Bill Albert, chief program officer, The National Campaign to Prevent Teen and Unplanned Pregnancy, Washington, D.C.; January 2009, Pediatrics

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