La mayoría de armas de fuego en los hogares en los que hay niños pequeños no se guardan de forma segura

Investigadores informan que el 70 por ciento de los encuestados afirmó no tomar precauciones adecuadas

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Reportero de Healthday

MARTES 5 de junio (HealthDay News/Dr. Tango) -- En la próxima consulta de su niño al pediatra, la lista usual de preguntas podría incluir una nueva: ¿Tiene un arma de fuego en casa?

Casi una cuarta parte de los 3,745 padres encuestados de niños pequeños en 96 consultorios pediátricos de 45 estados, Puerto Rico y Canadá, tenía un arma de fuego en la casa. Sin embargo, en el 70 por ciento de los hogares en los que había armas de fuego, los padres señalaron que no tomaban precauciones adecuadas para almacenarlas con seguridad, informan los investigadores.

Los pediatras tienen una función fundamental en la promoción de la seguridad de las armas de fuego en los hogares en los que hay niños, según la Dra. Shari Barkin, una de las autoras del estudio, , jefa de la división de pediatría general del Centro médico Vanderbilt de Nashville.

"Se trata simplemente de mantener a los niños seguros y de reducir las lesiones por armas de fuego", añadió Barkin, quien realizó la investigación mientras trabajaba en el Centro médico Bautista de la Universidad de Wake Forest. Señaló que, para los pediatras, preguntar sobre las armas de fuego en el hogar es lo mismo que revisar otras medidas de seguridad, como el almacenamiento de medicamentos fuera del alcance de los niños. "Educamos sobre cómo crear ambientes seguros para los niños, porque los niños encuentran con frecuencia cosas que representan un peligro para ellos".

Con frecuencia, las armas de fuego son protagonistas de la pesadilla de todo padre. Un estudio de Rand llevado a cabo hace seis años encontró que el 34 por ciento de los niños de los Estados Unidos (lo que representa más de 22 millones de niños en 11 millones de hogares) vive en hogares donde hay al menos un arma de fuego.

"Las armas de fuego son un importante peligro para los niños en el hogar, sobre todo para los niños de más edad que tienen un mayor riesgo de suicidio", afirmó Renee M. Johnson, investigadora asociada de la Facultad de salud pública de la Harvard que ha llevado a cabo estudios sobre el almacenamiento de armas de fuego en el hogar.

Para tratar de prevenir tragedias relacionadas con las armas de fuego, 18 estados tienen leyes conocidas como de protección contra el acceso infantil. Esas leyes imponen responsabilidad legal o penalidades criminales a los padres y adultos cuando han resultado lesiones o muertes cuando los niños han obtenido acceso a armas de fuego mal guardadas, según la Brady Campaign to Prevent Gun Violence (Campaña Brady para detener la violencia con las armas de fuego).

Pero el almacenamiento seguro, que se define como que las armas estén descargadas, encerradas en un armario o con un candado para armas de fuego, y con la munición guardada por separado, aparentemente no es una práctica generalizada, según sugiere la investigación reciente.

Era menos probable que los padres criados en familias que poseían armas de fuego las guardaran de manera segura, según el nuevo estudio, que aparece en la edición de junio de la revista Pediatrics.

Y era menos probable que las familias que poseían tanto revólveres como escopetas las mantuvieran bajo llave en el hogar.

Fue más probable que los padres que tenían sólo armas largas (como escopetas o rifles) e hijos entre los 2 y 5 años siguieran las recomendaciones de almacenamiento seguro que los padres de niños entre los 6 y 11 años, encontró la encuesta.

También reveló que más de la mitad de los padres que tenían armas de fuego en el hogar afirmaron desempeñar algún papel en la decisión sobre dónde se guardaban las armas. Dependiendo del tipo de arma, entre el 26 y el 38 por ciento de las armas se encontraban escondidas en un lugar que no era un armario bajo llave.

La encuesta mostró que la posesión de armas de fuego era mayor entre las familias rurales y "en las familias blancas, que tenían menos de dos adolescentes, dos adultos en el hogar y un ingreso familiar anual de $40,000 o más".

No hubo diferencias significativas en la seguridad de almacenamiento entre los grupos raciales o los lugares rurales o no rurales.

El hallazgo de que las familias que poseen armas de fuego son generalmente más protectoras con los niños más jóvenes que con los mayores coindice con investigaciones anteriores, apuntó Johnson.

En un estudio del que fue coautora el año pasado, los investigadores encontraron que las familias que tenían tanto adolescentes como niños más jóvenes eran más cautas para guardar las armas de fuego.

"Los padres hacen una muy buena labor de mantener a sus niños muy pequeños a salvo de las lesiones con armas de fuego, pero necesitan hacer un mejor trabajo de asegurarse que las armas están guardadas de forma segura cuando hay niños mayores en el hogar", señaló Johnson.

"Demasiados niños de este país mueren por razones tan prevenibles", añadió la Dra. Denise Dowd, jefa de prevención de lesiones del Hospital infantil Mercy de Kansas City, Misurí. "También sabemos que guardar las armas con seguridad previene la muerte y las lesiones que ocurren cuando los niños juegan con las armas, además de las lesiones que los mismos adolescentes se provocan".

Dowd aclaró que los pediatras "no son los únicos responsables. Nada debe impedir que los grupos de padres, los grupos de abuelos, las organizaciones comunitarias y las de salud pública diseminen el mensaje".

Más información

Para más información sobre el uso seguro de las armas de fuego, visite la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Shari L. Barkin, M.D. chief of division of general pediatrics, Vanderbilt Medical Center, and professor of pediatrics, Vanderbilt School of Medicine, Nashville, Tenn.; Denise Dowd, M.D., chief of injury prevention, Children's Mercy Hospital, Kansas City, Mo.; Renee M. Johnson, Ph.D., MPH, research associate, Harvard School of Public Health, Boston; June 2007, Pediatrics

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