Los casos de sarampión alcanzan un nuevo máximo en EE. UU., y los expertos advierten que la enfermedad puede resultar letal

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Reportero de HealthDay

JUEVES, 25 de abril de 2019 (HealthDay News) -- Los casos de sarampión en Estados Unidos ya han llegado a 695, el número más alto desde que la enfermedad se declarara eliminada en 2000, anunciaron a última hora del miércoles los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Están ocurriendo brotes por todo el país, con frecuencia vinculados con el movimiento "antivacunas". Uno de los mayores brotes es en la ciudad de Nueva York, donde esta semana se reportaron 61 caso nuevos.

A medida que los casos nuevos se disparan, los expertos recuerdan a los estadounidenses que el sarampión es una enfermedad contagiosa y que no siempre es pasajera: puede tener complicaciones graves, e incluso resultar letal.

Se pensaba que el sarampión era una reliquia del pasado, de forma que la mayoría de los padres jóvenes no han sido testigos de la enfermedad. Pero sin duda no es benigna, enfatizó un experto.

"Las personas no recuerdan que puede hacer que uno enferme gravemente, ni que puede matar", señaló el Dr. Paul Offit, presidente de vacunología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania. "A eso nos enfrentamos".

El sarampión no se ha eliminado en Estados Unidos, lo que se ha eliminado es el recuerdo del sarampión, explicó.

Cuando una persona contrae el sarampión, puede tener una fiebre alta, tos, escurrimiento nasal, sarpullido, y manchas en la cara que pueden propagarse al resto del cuerpo.

Y pueden ocurrir complicaciones comunes más graves. Éstas incluyen a la neumonía y también a la encefalitis, que provoca una inflamación en el cerebro.

El sarampión la puso en coma

Un buen ejemplo es una auxiliar de vuelo israelí de 43 años, de El Al, que sigue en coma después de contraer sarampión y desarrollar encefalitis, dijo Offit.

"Ha estado en coma profundo 10 días, y ahora solo esperamos que suceda lo mejor", declaró a CNN el Dr. Itamar Grotto, director asociado del Ministerio de Salud de Israel.

Desarrolló fiebre por primera vez el 31 de marzo, y fue admitida al hospital ese día. Grotto apuntó que podría haber contraído el sarampión en Nueva York, en Israel o en un vuelo entre ambos lugares. No se cree que haya propagado el virus a ninguna persona en los vuelos, reportó CNN. Como muchas personas de su generación, solo recibió una dosis de la vacuna contra el sarampión en la niñez; ahora se recomiendan dos.

A pesar de la gravedad de su caso, los pacientes más jóvenes son típicamente los más vulnerables. Cuando los niños menores de 2 años contraen sarampión, una inflamación del cerebro llamada panencefalitis esclerosante subaguda (PEES) puede desarrollarse entre 5 y 10 años más tarde, advirtió la Dra. Manisha Patel, funcionaria médica en la División de Enfermedades Virales de los CDC.

La PEES puede provocar convulsiones, ceguera, parálisis y, al final, un estado vegetativo persistente y la muerte.

Incluso los síntomas típicos del sarampión pueden ser horrendos para los padres de niños pequeños. Solo hay que preguntarle a Fainy Sukenik, que vive en Israel.

Shira, su hija de 8 meses, era demasiado pequeña como para vacunarla, y enfermó en diciembre con escurrimiento nasal y una fiebre de 104 ºF (40 ºC), reportó CNN. Cuando aparecieron puntos rojos unos días después, sus padres supieron que era sarampión.

"No eran puntos solo en una parte de su cuerpo. Estaban en todos lados: dentro de su boca, entre los dedos de las manos y los de los pies", dijo su madre a CNN. "Soy una madre experimentada, y nunca he visto algo así. Tenía tanto miedo".

En ese momento, Shira ya no podía comer y apenas podía beber, su respiración era superficial, y estaba tan débil que no podía ni levantar la cabeza. Sukenik y su esposo llevaron a la bebé al hospital, donde la pusieron en aislamiento y recibió líquidos por vía intravenosa, según CNN.

Sin la vacunación, se puede propagar rápidamente

Los brotes de 2019 son problemáticos. Pero antes de la llegada de la vacuna contra el sarampión, la situación era muchísimo peor. Offit dijo que en esos años, de 3 a 4 millones de niños estadounidenses contraían sarampión cada año, unos 48,000 eran hospitalizados, y alrededor de 500 morían.

El sarampión acaba con la vida de más o menos 1 de cada 1,000 personas que lo contraen, dijo. En los lugares del mundo donde el sarampión todavía es endémico, acaba con las vidas de más de 100,000 personas cada año, según la Organización Mundial de la Salud.

El sarampión se propaga rápida y fácilmente, lo que complica la situación. Es altamente contagioso, dijo Patel, tanto que si una persona en una habitación con 100 personas no vacunadas tiene sarampión, 90 más lo contraerán.

La mejor protección contra el sarampión es la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubeola (SPR).

Pero "las vacunas son víctimas de su propio éxito", lamentó Offit, porque ahora "las personas no les tienen miedo a esas enfermedades".

"En Estados Unidos somos muy afortunados de contar con una alta cobertura de la vacuna", comentó Patel. Por eso los estadounidenses no están viendo casos generalizados de sarampión. Pero cuando el sarampión llega a una comunidad donde las tasas de vacunación son bajas, entonces se dispara, añadió.

"La vacuna contra el sarampión es una de las vacunas más efectivas que tenemos", dijo Patel. "Con una dosis, tiene una efectividad del 93 por ciento, y con dos dosis del 97 por ciento".

La vacuna también es de las más seguras, dijo. Está disponible desde los años 60. Si los padres tienen inquietudes sobre la vacuna, deben hablar con el pediatra, apuntó Patel.

La desinformación deja a los niños en riesgo

Aun así, algunas personas no vacunan a sus hijos porque creen, erróneamente, que la vacuna no es segura y que podría causar autismo.

En 2015, Jenny McCarthy, la estrella de la televisión, que tiene un hijo con autismo, dijo en el programa "Frontline" de NPR que "si le pregunta al 99.9 por ciento de los padres que tienen hijos con autismo si preferiríamos el sarampión al autismo, elegiríamos el sarampión".

Pero hace mucho que la investigación ha probado que McCarthy y otros "antivacunas" están equivocados. Un estudio riguroso tras otro ha mostrado que no hay ninguna conexión entre la vacuna SPR y la aparición posterior del autismo.

Y dadas las graves consecuencias que el sarampión puede tener, la decisión de no vacunar a un niño nunca es sabia, enfatizó Offit.

"Cuando suficientes personas eligen no vacunar a sus hijos, el sarampión vuelve, que es lo que estamos viendo", apuntó.

Este año, hasta la fecha, se han reportado casos de sarampión en 22 estados, y los CDC prevén que los números aumentarán.

La mayoría de esos casos fueron causados por personas sin vacunar que volvieron con la enfermedad del extranjero y la pasaron a un grupo sin vacunar, indicó Patel.

Los CDC recomiendan que todos los niños reciban dos dosis de la vacuna SPR, comenzando con la primera dosis entre los 12 y los 15 meses de edad, y la segunda dosis a los 4 a 6 años.

Simplemente no hay ningún buen motivo para no vacunarse, afirmó Offit.

"Como padre, su trabajo es asegurarse de que su hijo esté en la posición más segura posible", añadió Offit. "Las vacunas ofrecen seguridad".

Más información

Para más información sobre el sarampión, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Manisha Patel, M.D., medical officer, Division of Viral Diseases, U.S. Centers for Disease Control and Prevention; Paul Offit, M.D., chair, vaccinology, University of Pennsylvania School of Medicine, Philadelphia; April 24, 2019, news release, CDC; CNN

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