El parche también ayuda a los adolescentes a dejar de fumar

Los investigadores dicen que dejar de fumar no es más fácil para ellos

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportera de HealthDay

LUNES 16 de agosto (HealthDayNews/HispaniCare) -- A diferencia de los cigarrillos, los parches de nicotina no necesitan ser sólo para adultos, un reciente estudio halla que también ayudan a los adolescentes a dejar de fumar.

El estudio, que aparece en la edición de agosto del Journal of Consulting and Clinical Psychology, concluye que los adolescentes que intentaron dejar de fumar usando parches de nicotina tuvieron tasas de éxito similares a las de los adultos.

"En cuanto a la respuesta a corto plazo, los chicos que se sometieron al tratamiento para dejar de fumar alcanzaron niveles de abstinencia equivalentes a los de los adultos", afirmó el autor del estudio, Joel Killen, profesor de medicina del Centro de Prevención e Investigación Stanford de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

"Eso es estimulante porque la literatura anterior sobre dejar de fumar en adolescentes no era muy prometedora. La respuesta a corto plazo podría brindarnos una base para ayudar a los adolescentes a dejar de fumar a largo plazo", sostuvo Killen.

Thomas Glynn, director de ciencias y tendencias del cáncer de la American Cancer Society, afirmó que cinco millones de adolescentes en los Estados Unidos fuman actualmente. De esos, sostuvo, "cerca del 70 por ciento dice que quiere dejar de hacerlo".

Afirmó que durante mucho tiempo se supuso que sería más fácil para los adolescentes dejar de fumar porque no habían tenido el hábito durante tanto tiempo. Sin embargo, no es así, dijo.

"Los adolescentes se convierten en adictos de una manera no muy diferente a la de los adultos, rápida y firmemente en pocas semanas, así que no deberíamos suponer que es más fácil para ellos dejar de fumar", sostuvo Glynn.

Para este estudio, Killen y sus colegas entrevistaron a más de 500 adolescentes que querían dejar de fumar. No incluyeron a más de la mitad por varias razones, como depresión o falta de consentimiento de los padres.

Al final tenían 211 adolescentes que fumaban al menos diez cigarrillos diarios y que habían estado haciéndolo durante al menos seis meses antes de comenzar el estudio. Todos los adolescentes que participaron en el estudio habían intentado dejar de fumar al menos una vez anteriormente. Ciento cuarenta y cinco eran masculinos, todos del área de San Francisco.

Se distribuyó a los jóvenes en dos grupos, uno sólo con el parche de nicotina y otro con el parche y el antidepresivo bupropriona, que se ha demostrado que ayuda a los fumadores a dejar de serlo.

Se administró el parche de nicotina en una dosis decreciente, la primera determinada por el número de cigarrillos fumados cada día. Aquellos con bupropriona recibieron el tratamiento durante nueve semanas. Ambos grupos acudieron también a sesiones de consejería semanales.

Al final de las 10 semanas, el 28 por ciento de aquellos que utilizaron sólo el parche habían dejado de fumar, mientras que el 23 por ciento de aquellos con el parche y la bupropriona había dejado de hacerlo. Killen sostuvo que esta diferencia es estadísticamente insignificante.

Luego de 26 semanas, sin embargo, el 7 por ciento de los que sólo usaron el parche seguían sin fumar, mientras que 8 por ciento de los que usaron ambos medicamentos seguían en abstinencia. Killen anotó que incluso aquellos que volvieron a fumar fumaban mucho menos que cuando comenzó el ensayo.

"Casi todos los chicos que participaron en el ensayo redujeron su consumo a unos pocos cigarrillos diarios o semanales", dijo.

Lo importante del estudio, dijo Killen, es que "se puede ayudar a los adolescentes a dejar de fumar".

Glynn coincidió y agregó que "los adolescentes pueden dejar de fumar, pero necesitan ayuda para hacerlo. No es más fácil para ellos hacerlo solos que para los adultos. Y los medicamentos pueden ayudarles".

Los adolescentes no son los únicos que tienen problemas para mantener la abstinencia a largo plazo, sin embargo. Otro estudio que aparece en la misma publicación halló que las mujeres adultas que utilizaron terapia de reemplazo de nicotina para dejar de fumar tuvieron más problemas que los hombres para seguir sin fumar a largo plazo. Entre los tres y los doce meses, las tasas de abstinencia en las mujeres se redujeron, y en un periodo de un año era más probable que los hombres no fumaran que las mujeres.

"Si no tiene éxito la primera vez, eso no es un fracaso", recalcó Glynn. "Es muy raro que alguien puede dejar de fumar al primer intento". Pero, agregó, es importante seguir tratando.

Más Información

Encuentre consejos para dejar de fumar en la American Cancer Society.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Joel Killen, Ph.D., professor, department of medicine, Stanford Prevention Research Center, Stanford University School of Medicine, Palo Alto, Calif.; Thomas Glynn, Ph.D., director, cancer science and trends, American Cancer Society, Washington, D.C.; August 2004 Journal of Consulting and Clinical Psychology

Last Updated: