Los complementos de testosterona para los hombres podrían estar perdiendo su atractivo

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Reportero de HealthDay

MARTES, 10 de julio de 2018 (HealthDay News) -- La moda de la "testosterona baja" parece estarse desvaneciendo, y menos hombres de Estados Unidos recurren a la terapia con testosterona como forma de retrasar el envejecimiento y el declive sexual.

Entre 2013 y 2016 hubo un declive marcado en las recetas de testosterona, que coincidió con las advertencias públicas de que la terapia con testosterona podría aumentar el riesgo de los hombres de problemas de la salud cardiaca y de cáncer de próstata.

"Encontramos que hubo una reducción muy dramática en un periodo corto", dijo el investigador principal, Jacques Baillargeon, profesor de medicina preventiva y salud comunitaria en la Rama Médica de la Universidad de Texas, en Galveston.

La cantidad de hombres que recibieron terapia con testosterona se redujo en un 48 por ciento entre 2013 y 2016, después de que las recetas se multiplicaran por seis en la década anterior, encontraron los investigadores.

También hubo una reducción del 62 por ciento en los nuevos usuarios de testosterona, mostraron los hallazgos.

La reducción "sin duda es algo bueno", aseguró el Dr. Shalender Bhasin, endocrinólogo en el Hospital Brigham and Women's, en Boston.

"Es una señal esperanzadora de que los esfuerzos de educación de la ciencia sí importan, y que las personas prestan atención tanto a la ciencia como a la información de los estudios clínicos que los científicos producen", señaló Bhasin, presidente del comité de directrices sobre la testosterona de la Sociedad Endocrina (Endocrine Society).

Al revisar los expedientes del seguro de salud de casi 10 millones de hombres de a partir de 30 años de edad, los investigadores encontraron que el uso total de testosterona aumentó de un 0.52 por ciento de los hombres en 2002 a un 3.2 por ciento en 2013.

Esto se hace eco de otros datos que muestran que las ventas de testosterona recetada aumentaron de 70 millones de dólares en 2000 a casi 2.8 mil millones de dólares en 2013, dijo Bhasin. Por lo general, la terapia con testosterona cuesta entre unos pocos cientos y unos cuantos miles de dólares al año.

Bhasin considera que el aumento fue fomentado por los anuncios que se dirigían a los miembros de la generación de la postguerra que envejecían, que presentaban a la terapia con testosterona como un medio de retener la vitalidad y la potencia sexual.

"De ser un fármaco en el que ninguna compañía grande estaba interesada a convertirse en un producto que generaba miles de millones de dólares en un periodo tan corto fue un testimonio bastante sorprendente tanto de las tendencias demográficas como del poder de la publicidad directa al consumidor", aseguró Bhasin.

Pero la ola de la "testosterona baja" llegó a su máximo en 2013. A partir de entonces, la popularidad de la terapia con testosterona se redujo marcadamente, cayendo a menos de un 2 por ciento de los hombres en 2016.

El declive en el uso total de la testosterona parece vincularse con un aviso publicado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) en 2013, apuntaron los investigadores.

El aviso de la FDA advertía que los hombres que usaban testosterona para evitar el envejecimiento podrían estarse poniendo en un mayor riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular.

Pero las nuevas recetas de testosterona comenzaron a declinar incluso antes. La cantidad de hombres que iniciaron la terapia comenzó a nivelarse en 2012.

Esto coincidió con la publicación de ensayos clínicos que asociaron la terapia con testosterona a un mayor riesgo de problemas de salud, indicó Baillargeon. Esos ensayos salieron un año antes que el anuncio de la FDA.

La terapia con testosterona solo se recomienda para los hombres con una afección médica que provoca una deficiencia confirmada de la hormona, dijo Bhasin. No es para los hombres que pasan por el declive usual en los niveles de testosterona que ocurre con la edad.

"Sospechamos que hay un porcentaje sustancial de hombres en la última década que recibían la terapia con testosterona sin tener una indicación clara para la misma", dijo Baillargeon. Citó un estudio anterior que encontró que una cuarta parte de los nuevos usuarios no habían realizado pruebas de sus niveles hormonales antes de recibir una receta.

Baillargeon dijo que ahora le preocupa que los hombres con una verdadera deficiencia de testosterona quizá se hayan asustado y eviten la terapia hormonal que necesitan.

Sin complementos de testosterona, esos hombres tienen un riesgo de osteoporosis (una enfermedad que debilita los huesos), pérdida de la masa muscular magra, exceso de peso, diabetes, depresión y fatiga, apuntó Baillargeon.

"¿Cuáles son los riesgos a corto y a largo plazo de la descontinuación de la terapia con testosterona para esos hombres que quizá se asustaron con parte de esa publicidad?", preguntó.

Ahora, su equipo observará si los hombres correctos, los que usaban la testosterona como "fuente de la juventud", dejaron la terapia hormonal en los últimos años.

El nuevo estudio aparece en la edición del 10 de julio de la revista Journal of the American Medical Association.

Más información

La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. ofrece más información sobre la terapia con testosterona.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Jacques Baillargeon, Ph.D., professor, preventive medicine and community health, University of Texas Medical Branch at Galveston; Shalender Bhasin, M.D., endocrinologist, Brigham and Women's Hospital, Boston; July 10, 2018, Journal of the American Medical Association

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