Cuando se trate de juguetes, lo mejor es comprar con inteligencia y la seguridad

Esta temporada de fiestas de fin de año, el sentido común puede ayudarle a evitar regalos que podrían representar un riesgo para los niños

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Reportero de Healthday

JUEVES, 10 de diciembre (HealthDay News/DrTango) -- Los padres llenan las tiendas esta temporada de fiestas de fin de año, buscando juguetes que provoquen sonrisas, alegrías y abrazos de sus hijos.

Pero los padres también deben tomar en cuenta que en las tiendas hay juguetes potencialmente peligrosos, de manera que deben usar su juicio y sentido común para cada compra.

"Sigue habiendo artículos que no se han tomado en cuenta", afirmó Liz Hitchcock, defensora de salud pública de U.S. PIRG, que escribió el informe Trouble in Toyland de este año para el grupo de protección del consumidor sin fines de lucro. "Los consumidores que compran juguetes deben tener cuidado con lo que compran".

Pero hay noticias alentadoras: Nuevas leyes federales promulgadas tras las masivas retiradas de juguetes de 2007 entran en efecto, lo que significa que los juguetes de este año podrían estar entre los más seguros, aseguraron los expertos.

"Las nuevas reglas federales de seguridad en vigor deben dar a los consumidores una mayor confianza cuando vayan de compras esta temporada de fiestas de fin de año", aseguró Nychelle Fleming, vocera de la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor de EE. UU. Ahora, hay estrictos límites sobre el plomo y los ftalatos (sustancias que causan problemas endocrinos y que se usan en los plásticos) en los juguetes, además de nuevos estándares obligatorios de seguridad.

"Esta es la primera temporada de fiestas de fin de año de compras en que se verá la implementación de estas medidas", señaló.

Fleming anotó que la reacción del gobierno y los negocios a los problemas de 2007 también han mejorado la seguridad de los juguetes. En 2008 hubo 162 retiradas de juguetes. Este año, para noviembre, apenas habían ocurrido 38 retiradas de juguetes, dijo.

La Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor atribuye la reducción en las retiradas de juguetes a varios factores, apuntó Fleming: los fabricantes de juguetes enfatizan más la calidad, una mejora en el cumplimiento de productos en los puertos de EE. UU., una mejor cooperación con países que producen juguetes, y consumidores más atentos que piensan más en lo que compran en las tiendas.

A pesar de este nuevo énfasis en la seguridad de los juguetes, los investigadores de U.S. PIRG encontraron en el informe Trouble in Toyland juguetes en las tiendas en septiembre y octubre que seguían planteando peligros para los niños. Entre éstos se encuentran:

  • El peligro de ahogamiento, que provocó la mayoría de retiradas de juguetes por seguridad en 2009, según U.S. PIRG. Para noviembre, 5.3 millones de juguetes y productos infantiles habían sido retirados de las tiendas, parte del total de 38 retiradas de juguetes, debido al peligro de ahogamiento.

    Aún así, el grupo afirmó que pudo encontrar juguetes para niños menores de tres años que contenían partes pequeñas. "Los niños menores de tres años se lo ponen todo en la boca", advirtió Hitchcock. Los padres deben utilizar un cilindro de papel sanitario o un cilindro de prueba para evaluar las piezas individuales de un juguete para ver si plantearán un peligro de ahogamiento.

  • Juguetes que contienen toxinas. A pesar de las nuevas leyes federales, U.S. PIRG encontró un número de productos infantiles que contenían altas cantidades de plomo o ftalatos.

    "Nos decepcionó encontrar plomo en los productos de las tiendas, porque se ha prestado mucha atención a ese metal en los juguetes", apuntó Hitchcock. "Los padres no pueden simplemente confiar que todos los productos de una tienda son seguros y están libres de cantidades excesivas de plomo".

    Las personas que desean evitar el plomo potencial en los juguetes de sus hijos deben evitar la compra de juguetes de cierto tipo, señaló Hitchcock. Éstos incluyen juguetes pintados y joyas de fantasía baratas fabricadas de metal.

  • Juguetes ruidosos. Una nueva preocupación de seguridad tiene que ver con juguetes que podrían dañar la audición de los niños.

    ASTM (antes conocida como American Society for Testing and Materials) ha creado estándares que limitan el ruido producido por la mayoría de juguetes para niños a 85 decibeles. Pero U.S. PIRG encontró muchos juguetes que sobrepasaban ese límite. "Si al padre le parece demasiado ruidoso, ciertamente lo será para el niño", advirtió Hitchcock.

Otro tipo de juguete, uno que la gente raras veces considera como tal, causó la mayoría de muertes y lesiones relacionadas con juguetes en 2008, según la Comisión de Seguridad de los Productos del Consumidor.

Los juguetes de montar, como triciclos, bicicletas, patinetes, patines, motonetas y cosas parecidas, causaron nueve de las 19 muertes reportadas en 2008. También dieron cuenta del 26 por ciento de las 172,700 lesiones relacionadas a juguetes tratadas en los departamentos de emergencia de los hospitales, más que ningún otro tipo de juguete, apuntó la agencia.

La gente que le compra a sus hijos juguetes de montar tiene que comprar un casco, protectores y otros equipos de seguridad necesarios para un uso seguro, enfatizó Fleming.

"El regalo completo incluye todo el equipo de seguridad", apuntó.

Al comprar, los padres pueden mejorar sus probabilidades de elegir un juguete seguro al prestar atención a las etiquetas de advertencia del paquete, dijeron Fleming y Hitchcock.

Las etiquetas no tienen que ver con la aptitud del niño. En su lugar, toman en cuenta una amplia variedad de factores del desarrollo como la destreza y la "conducta bucal" para determinar qué juguetes son peligrosos para los niños más pequeños.

"Siempre sea un buen lector de etiquetas", aconsejó Fleming. "Estas etiquetas se proveen para la seguridad".

Más información

Para más información sobre el informe Trouble in Toyland, visite U.S. PIRG.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango

FUENTES: Liz Hitchcock, public health advocate, U.S. PIRG, Washington, D.C.; Nychelle Fleming, spokeswoman, Consumer Product Safety Commission, Bethesda, Md.; Nov. 24, 2009, Trouble in Toyland report, U.S. PIRG

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