El factor genético de las elecciones

Un estudio sugiere que el ADN podría impulsarlo a votar

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Reportero de Healthday

MARTES, 1 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- ¿Planea votar el 4 de noviembre? Si es así, un estudio sugiere que sus genes podrían ser lo que le impulsan a hacerlo.

De hecho, hasta el 50 por ciento de si usted vota o no podría estar determinado genéticamente, según afirma un equipo de la Universidad de California en San Diego. Los genes podrían ser incluso más importante en su tendencia a votar que sus antecedentes políticos familiares.

"Tanto la naturaleza como la crianza tienen que ver con la votación", afirmó el autor líder del estudio, James H. Fowler, profesor asociado de ciencias políticas. "Esperábamos que los genes tuvieran algo que ver, pero nos sorprendió lo mucho que tienen que ver".

Anteriormente, los expertos se enfocaban sobre todo en los factores ambientales que fomentan que la gente vote. "Durante mucho tiempo, pensaban que los padres e hijos tenían conductas muy similares en cuanto a votar", dijo Fowler. "Si los padres votaban, era probable que sus hijos también lo hicieran".

Pero en lugar de transmitir ideas, "los padres transmiten genes", Fowler cree ahora.

Fue coautor de un informe sobre el tema publicado en la edición de julio de la revista The Journal of Politics.

En el estudio, Fowler y el candidato de doctorado Christopher T. Dawes usaron datos sobre la asistencia de votantes en Los Ángeles. Compararon los datos a un registro de gemelos idénticos y no idénticos.

Según ese análisis, 53 por ciento de la variación en la asistencia de votantes se debe a diferencias en los genes.

De hecho, la crianza familiar parece tener poco efecto sobre qué tan regularmente participaban los hijos en las elecciones. "La otra mitad de la conducta de votación se podía atribuir mayormente al ambiente no compartido entre los dos gemelos", aseguró Fowler.

Para tratar de repetir los hallazgos más ampliamente en todo el país, Fowler y Dawes evaluaron patrones nacionales de votación usando el Estudio nacional longitudinal de salud adolescente, que se llevó a cabo entre 1994 y 2002.

Usando los datos genéticos de este estudio, Fowler y Dawes encontraron que el 72 por ciento de las diferencias en la asistencia de votantes entre gemelos idénticos podía atribuirse a los genes.

Los genes también desempeñan un papel significativo en la participación política, lo que incluye donar dinero a una campaña, contactar a autoridades gubernamentales, presentarse a un cargo y asistir a reuniones políticas, encontraron los dos investigadores.

Fowler y Dawes también buscaron genes específicos que tuvieran que ver en la decisión de votar. Encontraron que dos genes que influían sobre el sistema de serotonina del cerebro, llamados MAOA y 5HTT, también se relacionaban la inclinación a votar de una persona. El sistema de serotonina ayuda a regular la confianza y la interacción social, señalaron los expertos.

De hecho, encontraron que la gente que tiene versiones más eficaces de estos genes era alrededor de diez por ciento más propensa a votar.

"No es que el gen lo haga votar, sino que impacta en qué tan susceptible uno es a distintos tipos de ambiente", explicó Fowler. "Dependiendo del tipo de ambiente en que se está, activará esas tendencias que uno pueda tener para causar que participe o no en la política".

Fowler ahora cree que para comprender la política por completo, hay que incluir la genética.

"Estudiar política sin genética es sólo ver la mitad del panorama", afirmó. "Para realmente entender lo que la gente hace y por qué, necesitamos integrar tanto la naturaleza como la crianza en el estudio de la política", enfatizó.

Según John T. Jost, profesor de psicología en la Universidad de Nueva York en esa ciudad, este artículo es otro de la creciente lista de estudios que sugieren que la orientación política es parcialmente heredable.

"En algunas maneras, esta conclusión no es sorprendente, dado que durante más de 50 años hemos sabido que hay diferencias básicas cognitivas, motivacionales y conductuales entre los de izquierdas y derechas", apuntó Jost.

"A menos que uno crea que las características psicológicas básicas no tienen ningún antecedente genético, hubiera anticipado estos resultados basándose en la literatura psicológica", dijo. "Aún así, es bastante importante que estos investigadores parecen haber identificado combinaciones genéticas específicas relacionadas a la orientación política", afirmó.

Más información

Para más información sobre cómo funciona el cerebro, visite el Atlas de Todo el Cerebro de la Harvard.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: James H. Fowler, Ph.D., associate professor, political science, University of California, San Diego; John T. Jost, Ph.D., professor, psychology, New York University, New York City; July 2008 The Journal of Politics

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