Los antidepresivos ayudan a más niños de los que perjudican

La revisión más grande de su tipo encuentra que los beneficios sobrepasan los riesgos

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Reportero de Healthday

LUNES 16 de abril (HealthDay News/HispaniCare) -- La pregunta de si los niños deprimidos o con problemas deben tomar antidepresivos se ha encontrado en el centro de un intenso debate público durante los últimos años y la más reciente evidencia sugiere que la respuesta es "sí".

Un estudio que aparece en la edición del 18 de abril del Journal of the American Medical Association encontró que los beneficios de los antidepresivos sobrepasaban sus riesgos para los niños y adolescentes menores de 19 años.

Los informes anecdóticos publicados durante los últimos años sugieren que los antidepresivos aumentan el riesgo de suicidio en los niños y adolescentes. Pero según los expertos, los fármacos podrían también prevenir muertes al controlar la depresión.

"Nuestro estudio muestra que, al menos a corto plazo, los beneficios del tratamiento parecen ser mayores que los riesgos", confirmó Jeffrey A. Bridge, autor del estudio e investigador del Instituto de investigación infantil Columbus en Ohio.

Los hallazgos parecen inclinar la balanza más a favor de los antidepresivos, que incluyen los muy usados inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) como Celexa, Paxil, Prozac y Zoloft.

"Afirman que sí hay un pequeño aumento en el riesgo, pero no es tan grande como pensábamos y la proporción entre riesgo y beneficio es favorable. Pero esa es una decisión que cada familia debe tomar. No se trata de una decisión generalizada", apuntó la Dra. Jane Ripperger-Suhler, profesora asistente de psiquiatría y ciencias conductuales del Colegio de medicina del Centro de ciencias de la salud Texas A&M y psiquiatra del Centro de salud mental Scott & White de Temple.

"Esto nos inclina más hacia el punto medio de no tener que decir que son medicamentos terribles, que parecen una opción bastante buena y que no debemos descartarlos", aseguró.

Durante los últimos años, los antidepresivos, particularmente los ISRS, han sido tema de una intensa controversia.

En octubre de 2003, la U.S. Food and Drug Administration lanzó una advertencia sanitaria pública sobre un mayor riesgo de intentos de suicidio o conductas relacionadas con éste entre los niños y adolescentes que tomaban ISRS.

Un año después, la FDA ordenó a los fabricantes de esos medicamentos revisar su etiqueta para incluir una advertencia de recuadro negro. La advertencia alerta a los proveedores de atención de salud sobre el aumento en el riesgo de suicidio y los pensamientos suicidas en niños y adolescentes.

Sin embargo, más recientemente, un importante estudio reciente encontró que los ISRS en realidad habían salvado miles de vidas al prevenir suicidios desde su introducción en 1988.

La publicidad negativa recibida por los ISRS podría haber tenido un efecto negativo sobre su uso en la población pediátrica. Un estudio reciente encontró que la cantidad niños estadounidenses a quienes se recetan antidepresivos ha disminuido a partir del surgimiento de las advertencias sobre la conducta suicida relacionada con los fármacos. Esa tendencia podría ser preocupante si significa que los pacientes jóvenes que podrían beneficiarse de un ISRS no lo están recibiendo, han aclarado los expertos.

El único ISRS aprobado por la FDA para su uso en pacientes pediátricos es Prozac, pero los demás se recetan para usos no especificados en la etiqueta.

En 2004, la revisión de la FDA de 24 ensayos controlados con placebo sobre los medicamentos antidepresivos, con la participación de más de 4,400 niños y adolescentes, encontró que los fármacos provocaban un aumento del doble (4 frente 2 por ciento) del riesgo de conducta o ideación suicida, aunque no se información sobre suicidios completos.

El artículo actual trató sobre una gran revisión de todos los ensayos clínicos aleatorios publicados y no publicados sobre el uso de antidepresivos en niños y adolescentes menores de 19 años. Los jóvenes estaban siendo tratados por trastorno depresivo mayor (TDM), trastorno obsesivo compulsivo (TOC) y trastornos de ansiedad que no eran TOC. En total, se revisaron 27 ensayos que dieron seguimiento a 5,310 pacientes.

Por cada 100 niños y adolescentes tratados con antidepresivos, alrededor de un niño tendría pensamientos suicidas o intentaría suicidarse más allá del riesgo relacionado con la afección subyacente, encontraron los investigadores.

Esta cifra fue menor que la de la revisión de la FDA, que encontró dos casos de ideación suicida o intentos de suicidio por cada 100 pacientes.

El estudio también encontró que el único antidepresivo efectivo para el tratamiento de la depresión en niños menores de 12 años era el Prozac. Para los niños mayores, varios medicamentos eran efectivos.

Los efectos de los fármacos fueron más pronunciados en los trastornos que no eran TOC, seguidos por el TOC y luego el TDM.

Es poco probable que estos nuevos hallazgos sean la última palabra sobre el tema.

"Unos cuantos estudios se están haciendo en este momento ciertamente informarán sobre nuestros hallazgos", apuntó Bridge.

"No parece probable que hayan resuelto el problema por completo", añadió Ripperger-Suhler. "Tengo la esperanza de que alguien haga un estudio prospectivo".

Más información

La National Library of Medicine puede darle más información sobre la depresión en adolescentes.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Jeffrey A. Bridge, Ph.D., investigator, Columbus Children's Research Institute, and assistant professor, pediatrics, Ohio State University; Jane Ripperger-Suhler, M.D., assistant professor, psychiatry and behavioral science, Texas A&M Health Science Center College of Medicine and psychiatrist, Scott & White Mental Health Center, Temple, Texas; April 18, 2007, Journal of the American Medical Association

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