Pacientes deprimidos de cirugía cardiaca podrían enfrentarse a tasas de mortandad más altas

Los médicos deben prestar más atención al bienestar emocional, según sugiere un estudio

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Reportera de HealthDay

MIÉRCOLES 25 de mayo (HealthDay News/HispaniCare) -- Los pacientes cardiacos que sufren de depresión parecen tener un mayor riesgo de muerte en los cinco años luego de su cirugía que los pacientes no deprimidos, sugiere un nuevo estudio.

Los hallazgos indicarían que, además de vigilar el colesterol y la presión arterial, los médicos deben prestar más atención al bienestar emocional de los pacientes cardiacos tanto antes como después de la cirugía, de acuerdo con los investigadores de la Universidad de Duke.

En un estudio de casi 5,000 pacientes de cirugía cardiaca tratados en el centro médico de la universidad, los investigadores encontraron que aquéllos que tomaban antidepresivos antes de su cirugía cardiaca tenían una tasa de supervivencia 10 por ciento más baja cinco años luego de la cirugía, en comparación con los pacientes que no tomaban tales medicamentos.

"Que los resultados de los pacientes que toman antidepresivos sean mucho peor a través del tiempo es muy preocupante, y muestra que necesitamos, desde un aspecto clínico, ser mucho más agresivos en tratar y vigilar la depresión en la misma manera que vigilamos la hipertensión y el colesterol alto en los pacientes de cirugía cardiaca", afirmó el Dr. Glen Xiong, residente del programa de medicina interna y psiquiatría de Duke y autor principal del estudio.

Los resultados del estudio fueron presentados el miércoles en la reunión anual de la American Psychiatric Association en Atlanta.

Xiong afirmó que la razón inicial para realizar el estudio fue ver si la familia de antidepresivos conocidos como inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS) estaba relacionada con el sangrado luego de la cirugía cardiaca. Los resultados no fueron concluyentes.

Pero él y sus colegas se sorprendieron de encontrar que los pacientes que tomaban ISRS, el medicamento de elección para el 60 al 80 por ciento de las personas que sufren de depresión, tenían un mayor riesgo de mortalidad, apuntó.

Un mes luego de la cirugía, las tasas de supervivencia eran las mismas para los pacientes que tomaban ISRS antes de su cirugía y los que no los tomaban. Pero cinco años más tarde, la tasa de supervivencia para los pacientes con ISRS era de 75.1 por ciento, en comparación con 84.9 por ciento de aquéllos que no tomaban los medicamentos.

"Esperábamos encontrar que la depresión era menos significativa a través del tiempo en las personas que tomaban ISRS. Pero, a medida que el tiempo pasaba, se encontró que las personas que tomaban ISRS tenían una tasa de mortalidad más alta", señaló Xiong.

El Dr. Stephen Kimmel, profesor asociado de medicina y epidemiología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Pensilvania, dijo que las tasas de supervivencia similares un mes luego de la cirugía en ambos grupos de pacientes no le sorprendían. Es probable que las muertes tempranas se debieran a complicaciones de la cirugía y no a la depresión, dijo.

"Pero este estudio subraya lo que hemos sabido durante algún tiempo, que la depresión está asociada con mayores tasas de morbilidad y mortalidad en la enfermedad cardiaca", agregó Kimmel.

En el análisis de 4,794 pacientes de cirugía cardiaca, Xiong y sus colegas encontraron que 246 pacientes (el 5.1 por ciento) tomaban ISRS antes de sus operaciones. El grupo que tomaba antidepresivos era más propenso a estar conformado por personas blancas, mujeres, diabéticos y de sufrir de hipertensión que los que no tomaban los medicamentos. Sin embargo, todos los pacientes compartían las mismas tasas de riesgos cardiovasculares, tales como fumar o una historia familiar de enfermedad del corazón.

Luego de ajustar los datos para tomar en cuenta el sexo, la etnia y las diferencias de salud entre ambos grupos, los investigadores encontraron que aquéllos que habían tomado los ISRS todavía tenían una tasa de supervivencia significativamente más baja.

Xiong dijo que, si bien está claro que se debe prestar más atención a la depresión en los pacientes del corazón, el problema es más difícil de diagnosticar que otros factores de riesgo, tales como las lecturas de presión arterial y los niveles de colesterol que son fáciles de medir.

"Es bastante complicado. Es mucho más difícil de identificar, y el reembolso es difícil. Pero necesitamos averiguar mejores maneras de incorporar los instrumentos actualmente disponibles que miden y tratan la depresión, e incorporarlos en la práctica clínica", señaló.

Kimmel concurrió, y añadió que si la investigación pudiera demostrar que tratar la depresión tendría un efecto en bajar los riesgos de enfermedad cardiaca (datos que hoy en día no existen), la evaluación de la depresión probablemente se volviera común.

"Se tardó mucho tiempo para establecer las pruebas del colesterol", apuntó, y añadió que hizo falta muchos estudios que demostraran que reducir el colesterol reducía el riesgo de enfermedad cardiaca.

Más información

La American Heart Association tiene más información sobre la relación entre la depresión y la enfermedad del corazón.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Glen Xiong, M.D. resident, internal medicine-psychiatry program, Duke University Medical Center, Durham, N.C.; Stephen Kimmel, M.D., associate professor of medicine and epidemiology, University of Pennsylvania School of Medicine, Philadelphia; May 25, 2005, presentation, American Psychiatric Association annual meeting, Atlanta

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