La terapia con realidad virtual alivia el miedo a las alturas

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Reportera de HealthDay

JUEVES, 12 de julio de 2018 (HealthDay News) -- ¿Tiene demasiado miedo para escalar al pico de una montaña o asomarse por el último piso de un rascacielos? ¿Tan solo ver una escalera alta le hace sudar?

El mundo de la realidad virtual quizá le ofrezca la receta perfecta para su miedo a las alturas.

En un nuevo estudio británico, los investigadores utilizaron un coach de realidad virtual para orientar a los pacientes durante ejercicios que ofrecen una exposición segura a los lugares altos.

"En la realidad virtual, las personas pueden entrar repetidamente en simulaciones de situaciones cotidianas que les preocupan, y recibir orientación sobre las mejores formas de pensar, sentir y comportarse", explicó el autor del estudio, Daniel Freeman, profesor de psicología clínica en la Universidad de Oxford.

"Lo mejor es que la concienciación de que se trata de simulaciones permite a las personas probar cosas que les darían miedo en la vida real, pero el aprendizaje conduce a beneficios importantes en la vida cotidiana", aseguró Freeman.

Los participantes del estudio parecieron estar de acuerdo. Uno dijo que tras cuatro sesiones de realidad virtual "la diferencia en mi capacidad mental para afrontar las alturas era increíble".

Otro dijo que "noto en mi vida cotidiana que le tengo mucha menos aversión a los bordes, las escaleras y las alturas".

El miedo a las alturas, conocido como acrofobia, es bastante común. En Europa, 1 de cada 5 personas reportan tener un miedo a las alturas en algún momento de su vida, y 1 de cada 20 tienen un diagnóstico clínico de la afección, según Freeman. Comentó que la cantidad de personas con un miedo a las alturas es similar en Estados Unidos.

El Dr. Richard Catanzaro, presidente de psiquiatría en el Hospital de Northern Westchester en Mount Kisco, Nueva York, dijo que el tratamiento estándar para la afección fóbica es la terapia cognitivo conductual (TCC) o la terapia de exposición basada en la TCC, que expone de forma gradual a una persona a aquello a lo que le tiene miedo.

Pero el problema de esas terapias es que requieren una inversión significativa de tiempo. También requieren un terapeuta calificado, y en muchas áreas de Estados Unidos simplemente no hay suficientes terapeutas, anotó Catanzaro.

En el estudio de Reino Unido, se reclutaron 100 personas diagnosticadas con miedo a las alturas. Reportaron que habían tenido un miedo a las alturas durante un tiempo promedio de unos 30 años.

Se eligieron 49 al azar para recibir el tratamiento de realidad virtual, mientras que 51 recibieron la atención estándar, que para la mayoría de personas significó ningún tratamiento en lo absoluto.

El tratamiento de realidad virtual implicaba un casco con una pantalla y controles manuales, que introducían a los usuarios a situaciones computarizadas como por ejemplo rescatar a un gato de un árbol, y tocar un xilófono cerca del borde de un piso. Los participantes acudieron a hasta seis sesiones de 30 minutos a lo largo de dos semanas. (Algunas personas respondieron más rápido que otras).

De los del grupo de la realidad virtual, 47 completaron al menos una sesión. Solo dos personas no completaron la intervención completa porque encontraron que era demasiado difícil.

En una prueba del miedo a las alturas (la escala va de 16 a 80, y una puntuación más alta indica un miedo peor), las personas que participaron en el tratamiento de realidad virtual habían reducido sus puntuaciones en un promedio de unos 24 puntos más que el grupo de control al final del estudio, y de nuevo durante un seguimiento cuatro semanas más tarde.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 11 de julio de la revista The Lancet Psychiatry.

Incluso sin la orientación de un terapeuta real, Catanzaro dijo que esta terapia "parece bastante segura" para el tratamiento de un miedo a las alturas.

"Una de las limitaciones del estudio es que no dieron seguimiento para ver cómo les iba a las personas en situaciones de la vida real, pero creo que los resultados probablemente se mantendrían", dijo. "La realidad virtual ofrece elementos visuales y sensaciones bastante realistas. Pero se necesitarían más estudios para asegurarse".

Mark Hayward, de la Universidad de Sussex en Inglaterra, es autor de un editorial publicado junto con el estudio. Dijo que el tratamiento pareció ser bien tolerado por esta población en particular.

"Hay un potencial inmenso de un sistema de realidad virtual completamente automatizado para mejorar el acceso a tratamientos psicológicos basados en las evidencias para las personas que se enfrentan a una variedad de problemas de salud mental que se relacionan con miedos a situaciones cotidianas", señaló.

Pero Hayward expresó preocupaciones sobre el uso de la realidad virtual para problemas más complejos de salud mental, como la paranoia o el trastorno por estrés postraumático (TEPT).

Catanzaro se hizo eco de esa salvedad, y explicó que para algo como el TEPT, ese tipo de terapia podría ser un problema si no hubiera un terapeuta presente para ayudar a alguien que tenga una respuesta negativa o problemática.

Más información

Para más información sobre el potencial de la realidad virtual para el tratamiento de las afecciones de salud mental, visite la Asociación Americana de Psiquiatría (American Psychiatry Association).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Daniel Freeman, Ph.D., professor, clinical psychology, University of Oxford, and consultant clinical psychologist, Oxford Health NHS Foundation Trust, and chief clinical officer, Oxford VR, United Kingdom; Mark Hayward, Ph.D., honorary senior lecturer, University of Sussex, United Kingdom; Richard Catanzaro, M.D., chief, psychiatry, Northern Westchester Hospital, Mount Kisco, N.Y.; July 11, 2018, The Lancet Psychiatry, online

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