La fisioterapia puede ayudar a evitar los opioides cuando las articulaciones duelen

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Reportera de HealthDay

VIERNES, 14 de diciembre de 2018 (HealthDay News) -- Las personas que reciben fisioterapia temprana para el dolor de rodillas, hombros o lumbar podrían necesitar menos analgésicos opioides, sugiere una investigación reciente.

El estudio de casi 89,000 pacientes de EE. UU. encontró que las personas que recibieron fisioterapia para su dolor tenían entre un 7 y un 16 por ciento menos de probabilidades de surtir una receta de opioides.

Los investigadores dijeron que los hallazgos sugieren que la fisioterapia temprana es una forma de reducir el riesgoso uso de los analgésicos potencialmente adictivos en EE. UU.

"Para las personas que se enfrentan a esos tipos de dolor muscoloesquelético, quizá de verdad valga la pena pensar en la fisioterapia, y sugerir que el proveedor de atención de la salud le ofrezca una remisión", planteó el investigador líder, el Dr. Eric Sun, profesor asistente de anestesiología y medicina perioperatoria y del dolor en la Universidad de Stanford.

El Dr. Houman Danesh, un especialista en la gestión del dolor que no participó en el estudio, se mostró de acuerdo.

"Este estudio muestra lo importante que puede ser la fisioterapia", aseguró Danesh, director de la división de gestión integral del dolor en el Hospital Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

La fisioterapia requiere una inversión mucho mayor que tomar analgésicos, y apuntó que quizá los pacientes tengan que desplazarse para encontrar un terapeuta que sea el más adecuado para ellos.

"La fisioterapia varía mucho", dijo Danesh. "No todos los fisioterapeutas son iguales, como no todos los médicos son iguales".

Pero el esfuerzo puede valer la pena, según Danesh, porque a diferencia de los analgésicos, la fisioterapia puede ayudar a las personas a llegar a la raíz de su dolor, por ejemplo unos desequilibrios en la fuerza muscular.

"Uno puede tomar opioides durante un mes, pero si no se abordan las causas subyacentes [del dolor], volverá al mismo punto inicial", explicó.

Los hallazgos, que aparecen en la edición en línea del 14 de diciembre de la revista JAMA Network Open, ven la luz en medio de una creciente epidemia nacional de opioides. Aunque muchas personas que abusan de los opioides son adictas a versiones ilegales (como la heroína y el fentanilo de fabricación ilícita), el abuso de los opioides recetados sigue siendo un problema importante.

Las directrices médicas de grupos como el Colegio Americano de Médicos (American College of Physicians), instan ahora a los médicos a ofrecer primero opciones no farmacológicas para el dolor de músculos y articulaciones. Los opioides, como Vicodin y OxyContin, deben ser el último recurso.

Los nuevos hallazgos respaldan a esas directrices, según el equipo de Sun.

Los resultados se basan en los expedientes de seguro de casi 89,000 estadounidenses a quienes les diagnosticaron un dolor que afectaba a la zona lumbar, la rodilla, el hombro o el cuello.

Todos los pacientes realizaron una segunda visita al médico en un plazo de un mes, y recibieron una receta de un opioide en un plazo de 90 días. El grupo solo incluyó a personas con un dolor significativo, dijeron los investigadores.

En total, un 29 por ciento de los pacientes iniciaron la fisioterapia en un plazo de 90 días tras recibir el diagnóstico. En comparación con los que no recibieron fisioterapia, los pacientes que recibieron la terapia tenían entre un 7 y un 16 por ciento menos de probabilidades de surtir una receta de opioides, dependiendo del tipo de dolor que tuvieran.

Y cuando los pacientes de fisioterapia sí usaron opioides, tendieron a usar un poco menos: más o menos un 10 por ciento menos, en promedio, encontraron los investigadores.

Los hallazgos no prueban que la fisioterapia previniera directamente parte del uso de opioides.

Sun explicó que "dado que la fisioterapia es más trabajo que solo tomar un opioide, los pacientes que están dispuestos a probar la fisioterapia quizá estén más motivados en general a reducir el uso de opioides".

Pero su equipo sí tomó en cuenta algunos factores más, por ejemplo la edad del paciente y cualquier afección médica crónica. Y la fisioterapia seguía vinculándose con un uso más bajo de opioides.

Aunque este estudio se enfocó en la fisioterapia, dijo Danesh, hay alternativas a los opioides que cuentan con evidencias que las respaldan.

Dependiendo de la causa del dolor, señaló, las personas podrían encontrar alivio en la acupuntura; en ejercicios para fortalecer grupos musculares específicos; en inyecciones de esteroides antiinflamatorios u otros fármacos; en el plasma rico en plaquetas, en que las plaquetas (un tipo de célula de la sangre) del propio paciente se inyectan en un tendón o cartílago dañado; y en la ablación nerviosa, en que se utiliza un calor controlado de forma precisa para desactivar a los nervios que provocan el dolor.

También es posible que unos sencillos ajustes en el estilo de vida ayuden, apuntó Danesh. Un colchón viejo podría ser parte de los problemas de dolor de espalda, por ejemplo. Un calzado que no quede bien, que no dé respaldo o que esté desgastado podría fomentar el dolor de rodillas.

Lo importante, según Danesh, es llegar a los problemas subyacentes.

"Debemos emparejar a los pacientes con el tratamiento adecuado para ellos", añadió.

Más información

El Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de EE. UU. tiene más información sobre la gestión del dolor.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Eric Sun, M.D., Ph.D., assistant professor, anesthesiology, perioperative and pain medicine, Stanford University School of Medicine, Stanford, Calif.; Houman Danesh, M.D., assistant professor, anesthesiology, perioperative and pain medicine, and director, division of integrative pain management, Mount Sinai Hospital, New York City; Dec. 14, 2018, JAMA Network Open, online

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