¿Las parejas del mismo sexo podrían tener bebés con un ADN compartido? Un estudio plantea que es posible

Mouse pup born to two fathers. Photo: Leyun Wang

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Reportero de HealthDay

JUEVES, 11 de octubre de 2018 (HealthDay News) -- Las parejas lesbianas y gais podrían algún día ser capaces de producir descendencia que comparta rasgos genéticos de ambos progenitores, ha determinado un estudio con ratones.

Investigadores de la Academia China de Ciencias produjeron 29 crías de ratón sanas de dos madres, utilizando células madre y edición genética dirigida, según un informe reciente.

"No solo nacieron, sino que la parte tranquilizadora fue que las crías luego tuvieron sus propias crías", comentó el Dr. Tomer Singer, director de endocrinología reproductiva en el Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

"Fueron suficientemente sanas como para reproducirse, lo que es importante", añadió Singer, que no participó en el experimento.

El equipo de investigación chino también produjo 12 descendientes vivos de dos papás genéticos, pero el proceso fue más complejo y las crías solo vivieron unos pocos días.

Sin embargo, "este estudio es un primer paso muy importante para probar el concepto de que, en los mamíferos, quizá no se necesite un padre de cada sexo", apuntó Singer.

Pero los expertos anotan que con frecuencia la investigación con animales no produce resultados en los humanos.

La investigación aparece en la edición en línea del 1 de octubre de la revista Cell Stem Cell.

Algunos reptiles, peces y anfibios pueden tener bebés sin necesitar el esperma del papá y el óvulo de la mamá, pero eso no sucede en los mamíferos, dijo el coautor sénior del estudio, Qi Zhou, profesor en el Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias, en Beijing.

"Nos interesaba la cuestión de por qué los mamíferos solo pueden reproducirse sexualmente", indicó Zhou en un comunicado de prensa de la revista.

En el experimento, los investigadores utilizaron células madre haploides embrionarias. Las células madre haploides contienen la mitad de las cromosomas y ADN que las células madre normales, que por lo general tienen una mezcla de material genético de ambos progenitores.

Singer explicó que los investigadores "eliminaron la mitad del material genético porque eso es lo que sucede en la naturaleza, una vez el esperma entra en el óvulo. La mitad del material genético proviene de mamá, y la mitad de papá".

Pero había otro obstáculo genético difícil de vencer: la impronta genómica.

Los mamíferos heredan dos copias funcionales de la mayoría de los genes, una de mamá y una de papá. Pero en casos específicos, los genes reciben una "impronta" y los mamíferos heredan solo una copia funcional, de papá o de mamá.

"Se trata de un paso muy importante en la reproducción, que en esencia desactiva algunos genes una vez el óvulo y es esperma se fertilizan y crean un embrión", explicó Singer.

En los ratones, se ha confirmado que más de 100 genes reciben una impronta, y alrededor de 50 genes con impronta se han detectado en los humanos, según un informe publicado en 2013 en la revista Molecular Aspects of Medicine.

Una impronta genómica inadecuada puede provocar un fracaso reproductivo, además de graves anomalías en el desarrollo, cáncer y otros problemas de la salud en los bebés que sobreviven.

Para resolverlo, los investigadores chinos borraron tres genes implicados en la impronta de la información genética derivada de la pareja de ratonas de sexo femenino, y siete genes de la pareja de ratones de sexo masculino.

En la pareja femenina, el proceso fue relativamente simple, según el informe. Las células madre haploides de una hembra funcionaron esencialmente como esperma, que entonces se inyectó en el óvulo de la otra hembra, que llevó las crías a término.

La pareja de machos requirió un óvulo vacío donado de una ratona. En el mismo introdujeron una mezcla de la información genética editada de los dos machos. También se necesitó una ratona como madre sustituta, que llevara al descendiente de macho/macho a término.

Los descendientes de la pareja masculina no fueron viables, probablemente porque no se eliminaron los genes con impronta adecuados, señaló Singer.

"O no desactivaron suficientes genes, o demasiados genes, o los genes incorrectos", sugirió Singer.

Para que este proceso funcione en los humanos, los investigadores tendrían que averiguar cuáles genes con impronta se deben eliminar tanto en las mujeres como en los hombres, anotó.

El año pasado, los científicos aislaron y replicaron las primeras células madre haploides humanas. Pero Singer predice que para identificar los genes con impronta específicos que tendrían que desactivarse para permitir una reproducción del mismo sexo saludable en los humanos se tardarán décadas.

Un error podría provocar defectos congénitos, además de otros problemas de la salud que podrían no surgir hasta décadas después, añadió Singer.

"Eso nos pone en un dilema ético", dijo. "¿Estamos creando una generación de animales, y en el futuro, seres humanos en quienes no podemos predecir qué efectos tendrá esto? ¿Tendrán la esperanza de vida, desarrollarán cáncer o enfermedad cardiaca o retraso mental o autismo u otras afecciones?".

Más información

La Universidad de Utah ofrece más información sobre la impronta genómica.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Tomer Singer, M.D., director, reproductive endocrinology, Lenox Hill Hospital, New York City; Oct. 11, 2018, Cell Stem Cell, online

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