Una presión arterial incluso ligeramente elevada a principios del embarazo podría ser una mala señal

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JUEVES, 27 de junio de 2019 (HealthDay News) -- Incluso un pequeño aumento en la presión arterial en el primer trimestre podría significar unos mayores problemas en una etapa más avanzada del embarazo, sugiere una investigación reciente.

Esos problemas pueden incluir la hipertensión gestacional, que se desarrolla después de la semana 20 del embarazo, y la preeclampsia (hipertensión y proteína en la orina), explicaron los investigadores.

Ambas afecciones aumentan el riesgo de accidente cerebrovascular en una madre embarazada y de mortinatos, parto prematuro y peso bajo al nacer. La preeclampsia también aumenta el riesgo de convulsiones potencialmente letales en la madre (eclampsia).

En este estudio, los investigadores analizaron datos de unas 8,900 mujeres embarazadas en Estados Unidos. Entre las que tenían una presión arterial elevada en el primer trimestre (de 120/80 a 129/80 mm Hg), poco más de un 30 por ciento desarrollaron un trastorno de hipertensión del embarazo. Esto equivalió a un riesgo un 42 por ciento más alto que entre las mujeres con una presión arterial normal (de menos de 120/80 mm Hg) en el primer trimestre.

Entre las mujeres con hipertensión en etapa 1 (de 130/80 a 139/89 mm Hg) en el primer trimestre, casi un 38 por ciento desarrollaron un trastorno hipertensivo del embarazo, lo que equivalió a un riesgo un 80 por ciento más alto que entre las que tenían una presión arterial normal, mostraron los hallazgos.

La hipertensión en etapa 1 se asoció con un aumento de más de 2.5 veces en el riesgo de preeclampsia, según el estudio.

Un aumento en la presión arterial entre el primer y el segundo trimestres también incrementó el riesgo de un trastorno de hipertensión del embarazo, encontraron los investigadores.

Por ejemplo, en las mujeres con una presión arterial normal en el primer trimestre, un aumento en la presión sistólica (el número superior) entre el primer y el segundo trimestres se asoció con un riesgo un 41 por ciento más alto de un trastorno de hipertensión del embarazo, en comparación con las mujeres con una reducción en la presión sistólica.

Un aumento en la presión diastólica (el número inferior) entre el primer y el segundo trimestres se asoció con un riesgo un 23 por ciento más alto de problemas durante el embarazo, en comparación con las mujeres que experimentaron una reducción en la presión diastólica en ese periodo.

El estudio, financiado por el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano de EE. UU., se publicó en la edición del 27 de junio de la revista American Journal of Obstetrics and Gynecology.

Los hallazgos sugieren que unas lecturas de la presión arterial más bajas que las que se usan tradicionalmente para identifica a las mujeres con hipertensión podrían de cualquier forma ser peligrosas durante el embarazo, señaló en un comunicado de prensa del instituto la líder del estudio, la Dra. Alisse Hauspurg, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pittsburgh.

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen más información sobre la hipertensión durante el embarazo.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTE: U.S. National Institute of Child Health and Human Development, news release, June 27, 2019

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