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Hay menos niños pobres estadounidenses que se están haciendo obesos

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Reportero de HealthDay

LUNES, 8 de enero de 2018 (HealthDay News) -- Las tasas de obesidad podrían estar declinando entre los niños pobres, informan las autoridades de salud de EE. UU.

La cantidad de niños de 2 a 4 años gravemente obesos inscritos en el Programa de nutrición complementaria especial para mujeres, bebés y niños (WIC, por sus siglas en inglés) aumentaron a poco más de un 2 por ciento de todos los niños de 2000 a 2004, pero luego se redujo a lo largo de la próxima década a poco menos de un 2 por ciento.

Aunque es un descenso pequeño, la tendencia se vio en todos los grupos étnicos y raciales en todo el país, anotaron los investigadores.

"Nuestros hallazgos indican un progreso reciente en la reducción de la prevalencia de la obesidad grave en los niños pequeños de EE. UU. inscritos en el WIC", afirmó la investigadora líder, la Dra. Liping Pan, epidemióloga en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

"Pero la obesidad grave en la niñez temprana sigue siendo un grave peligro de salud pública", añadió Pan.

Las tasas de obesidad en los niños siguen siendo altas, y los que tienen obesidad y obesidad grave se enfrentan a unos problemas de salud y sociales significativos, como el asma, la apnea del sueño, problemas de los huesos y las articulaciones, hipertensión y diabetes tipo 2, advirtió.

"Esos riesgos de salud para toda la vida asociados con la obesidad grave en la niñez temprana indican la importancia de prevenir e identificar la obesidad grave lo antes posible", dijo Pan.

Las diferencias en los factores genéticos, conductuales y ambientales a lo largo de los años podrían haber contribuido a los aumentos y las reducciones en la prevalencia de la obesidad grave, planteó Pan.

Además, los cambios en los beneficios del WIC también podrían haber influido en los declives recientes en la obesidad y la obesidad grave.

"Los paquetes de comida del WIC se revisaron en 2009 para promover las frutas, las verduras y los productos de trigo integral, incluir una mayor variedad de opciones de alimentos saludables, respaldar la lactancia materna y ofrecer a las agencias estatales una mayor flexibilidad para recetar alimentos para tener en cuenta las preferencias alimentarias culturales", comentó.

Las recomendaciones y las actividades de los CDC y las estrategias del Instituto de Medicina de EE. UU. para prevenir y manejar la obesidad infantil también podrían haber contribuido a los modestos declives en la obesidad grave, dijo Pan.

El informe se publicó en línea en la edición del 8 de enero de la revista JAMA Pediatrics.

"La última vez que recibimos noticias sobre la obesidad grave en los niños pequeños de EE. UU., fueron todas malas noticias", afirmó el Dr. David Katz, director del Centro de Investigación sobre la Prevención Yale-Griffin y presidente del Colegio Americano de Medicina del Estilo de Vida (American College of Lifestyle Medicine). "Pero nadie debería confundir esta actualización tranquilizadora con una buena noticia".

Excepto por afecciones endocrinas o genéticas raras, la obesidad infantil es completamente prevenible. "Que casi dos de cada 100 niños del WIC sean víctimas de las adversidades de la obesidad grave es una deshonra nacional", enfatizó Katz.

Por ejemplo, indicó que los estadounidenses están demasiado dispuestos a pasar por alto los peligros de una oferta alimentaria que, según describió, está diseñada a propósito para ser adictiva. También están dispuestos a reconocer la comida basura como un grupo alimentario y a hipotecar la salud futura de los niños por los beneficios corporativos, lamentó.

"Podríamos agradecer una ligera mejora en esas tendencias", dijo Katz. "Pero que haya tendencias en la obesidad infantil grave que valga la pena rastrear en primer lugar es un testimonio de un fracaso social del que debemos aceptar que somos responsables".

En el estudio, los investigadores (de los CDC y del Servicio de Alimentos y Nutrición del Departamento de Agricultura de EE. UU.) recolectaron los datos de casi 23 millones de niños de 2 a 4 años de edad de todos los estados inscritos en el WIC de 2000 a 2014. Específicamente, observaron la prevalencia de la obesidad grave en esos niños.

Encontraron que la prevalencia de la obesidad grave se redujo de un 2.12 por ciento a un 1.96 por ciento entre 2000 y 2014.

Los hallazgos solo se refieren a los niños del programa WIC y quizá no sean representativos de todos los niños de bajos ingresos, porque solo más o menos la mitad de los niños pequeños elegibles para el WIC están inscritos en el programa, apuntó Pan.

Samantha Heller, una nutricionista, dijo que "la educación en nutrición, el mejor acceso a frutas y verduras, y el respaldo provisto por programas como el WIC hacen mucho por ayudar a las familias a elegir opciones más saludables".

Esto es particularmente cierto, dijo, "en un mundo en que nos bombardean con campañas de mercadeo altamente efectivas que se dirigen a los niños con comida rápida y basura, dulces y otros alimentos malsanos". Heller es nutricionista clínica principal en el Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en la ciudad de Nueva York.

Los padres deben hacerse cargo de sus cocinas, y no dejarse convencer por la popularidad de los alimentos altamente procesados, dijo.

Pueden ahorrar tiempo y dinero y crear unas comidas más saludables al planificar por adelantado, cocinar más en casa, evitar la comida rápida y basura, abandonar las bebidas endulzadas con azúcar, y hacerse ellos mismos, y a sus hijos, físicamente activos, aseguró Heller.

Más información

CDC tiene más información sobre la obesidad infantil.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Liping Pan, M.D., M.P.H., epidemiologist, U.S. Centers for Disease Control and Prevention; David Katz, M.D., M.P.H., director, Yale-Griffin Prevention Research Center, Derby, Conn., and president, American College of Lifestyle Medicine; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, New York University Medical Center, New York City; Jan. 8, 2018, JAMA Pediatrics, online

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