Uno de cada cuatro bebés de los EE.UU. no está vacunado de forma apropiada

Un estudio de los CDC encuentra que les faltan vacunas o las reciben en el momento incorrecto

Please note: This article was published more than one year ago. The facts and conclusions presented may have since changed and may no longer be accurate. And "More information" links may no longer work. Questions about personal health should always be referred to a physician or other health care professional.

In English

Por
Reportero de Healthday

MARTES 29 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- Cifras recientes señalan que más de la cuarta parte de los bebés estadounidenses podrían no estar vacunados adecuadamente.

El estudio con niños entre 19 y 35 meses de edad encontró que las dosis faltantes constituyen cerca de las dos terceras partes de la falta de cumplimiento con las recomendaciones oficiales. Sin embargo, las dosis en momentos incorrectos son también un problema, según un estudio llevado a cabo por los U.S. Centers for Disease Control and Prevention (CDC) que aparece en la edición de junio de la American Journal of Preventive Medicine.

Los retrasos en la vacunación ponen a los niños en riesgo de diversas enfermedades que se pueden prevenir con una vacuna, como sarampión, paperas y varicela. Por otro lado, los índices de vacunación son decentes en los EE.UU., razonaron los expertos.

"Parte depende de cómo se aborde", señaló el Dr. Robert Frenck, profesor de pediatría del Hospital infantil de Cincinnati y miembro del comité de enfermedades infecciosas de la American Academy of Pediatrics. "Si se observan los niños que van al kindergarten [entre los cuatro y los seis años], nuestros índices de inmunización son tan altos como siempre han sido o más altos".

"Esto representa cierta alarma (pero no inmensa) de que hay que asegurarse de hacer lo mejor posible para que los niños sean vacunados cuando se debe", añadió el Dr. Paul Offit, director del Centro de educación sobre vacunas y jefe de enfermedades infecciosas del Hospital infantil de Filadelfia. Recalcó que "los niños pueden ponerse al día [a una edad más avanzada]".

Los padres y los niños se enfrentan a una complicada programación de vacunas en los primeros años de vida. Algunos podrían incluso afirmar que es una pesadilla de organización. Este estudio se basó en las dosis que los niños recibieron en 2003 y 2004, cuando los bebés de hasta 18 meses deberían haber recibido unas 14 inyecciones relacionadas con distintas vacunas. Actualmente, se recomiendan aún más inyecciones.

Durante 50 años, el éxito del programa de vacunación se ha medido según si los niños habían recibido o no el número requerido de dosis.

"[Pero] las recomendaciones oficiales para las vacunas incluyen más que sólo el número de dosis", apuntó Elizabeth Luman, autora principal del estudio y epidemióloga del Centro nacional de vacunas y enfermedades respiratorias de los CDC en Atlanta. También incluyen recomendaciones específicas por edad y con frecuencia dosis múltiples a distintos intervalos.

Para este estudio, los investigadores observaron los antecedentes de vacunación de más de 17,500 niños de EE.UU. entre los 19 y los 35 meses de edad.

Se calcula que el 72 por ciento de los niños en este grupo de edad terminaron la serie estándar de vacunas. Eso fue nueve puntos porcentuales más bajo que si la cobertura se hubiera basado en contar sólo las dosis, anotaron los investigadores.

Al 19 por ciento de los niños les faltaban una o más dosis de vacunas y el ocho por ciento había recibido una dosis "no válida", lo que quiere decir que se administró cuando el niño era demasiado pequeño o demasiado cerca de la dosis previa.

Alrededor del tres por ciento de la muestra recibió su última vacuna contra la hepatitis B demasiado pronto (antes de los seis meses). Algunos también recibieron su vacuna contra el sarampión mientras aún estaban protegidos por los anticuerpos de sus madres. Otro tres por ciento recibió dosis seriales de una vacuna sin suficiente separación.

"Si los niños reciben las vacunas sin suficiente separación o demasiado pronto, no es tan probable que estén protegidos. Si esto sucede demasiado, es más probable que hayan brotes de enfermedad", advirtió Luman.

Un motivo para la falta de una adhesión estricta a la programación de vacunas podría que los padres de hoy se olvidan contra qué protegen las vacunas a sus hijos. Frenck dice que recuerda ver a un amigo de la niñez en un pulmón de hierro como resultado de la polio.

"Me asustó muchísimo", afirmó. "Hoy en día, los niños y probablemente la mayoría de los adultos ni siquiera saben lo que es un pulmón de hierro. Eso se debe a la inmunización".

Hasta ahora, la viruela se ha erradicado completamente del planeta gracias a las inmunizaciones, mientras que se han hecho grandes avances contra el sarampión y la polio.

"La gente simplemente tiene que mantenerse alerta", apuntó Frenck. "Necesitamos seguir revisando los registros de inyecciones y repasarlos con los padres cuando vienen al consultorio. Las oportunidades de inmunización muchas veces no se aprovechan cuando los niños acuden al médico por un motivo u otro y no revisamos su expediente de vacunas. Necesitamos seguir tratando de vacunar a los niños cuando se presente la oportunidad".

Más información

Visite el Comité asesor de prácticas de inmunización de los CDC para más información sobre la programación de vacunas.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Elizabeth Luman, Ph.D., epidemiologist, National Center for Immunization and Respiratory Diseases, U.S. Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta; Robert Frenck, M.D., professor, pediatrics, Cincinnati Children's Hospital, and member, American Academy of Pediatrics' committee on infectious diseases; Paul A. Offit, M.D., director, Vaccine Education Center, and chief, infectious diseases, the Children's Hospital of Philadelphia; June 2008 American Journal of Preventive Medicine

Last Updated: