Your Mental Health Amid the Pandemic. Replay June 26 HD Live!

Follow Our Live Coverage of COVID-19 Developments

Los estadounidenses pobres son propensos a no recibir pruebas cardiacas preventivas, según un estudio

In English

VIERNES, 15 de mayo de 2020 (HealthDay News) -- Los estadounidenses con unos ingresos bajos son mucho menos propensos a recibir pruebas de detección de la enfermedad cardiaca u orientación sobre el control de los factores de riesgo, encuentra un estudio reciente.

Las pruebas de detección de la salud cardiaca (como las revisiones regulares de la presión arterial y del colesterol) y la consejería para mejorar la dieta, aumentar el ejercicio o dejar de fumar tienen un rol importante en la reducción del riesgo de enfermedad cardiaca.

Hace mucho que los ingresos se han asociado con el riesgo de enfermedad cardiaca, pero la conexión entre los ingresos y la atención preventiva de la enfermedad cardiaca no se comprende igual de bien, según el estudio, que se presentó el viernes en una reunión virtual de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA).

Las investigaciones presentadas en reuniones por lo general se consideran preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.

En el estudio, los investigadores analizaron los datos de casi 33,000 adultos estadounidenses diagnosticados con enfermedad cardiaca entre 2006 y 2015, y de más de 185,000 sin enfermedad cardiaca.

En comparación con los que tenían unos ingresos altos, los estadounidenses con unos ingresos bajos sin enfermedad cardiaca eran un 58 por ciento menos propensos a haberse revisado sus niveles de colesterol en un plazo de cinco años, y un 55 por ciento menos propensos a que les hubieran revisado la presión arterial en los dos últimos años. Los que sufrían de una enfermedad cardiaca tenían un 66 por ciento menos de probabilidades de haber recibido cualquiera de esos chequeos.

En el grupo con los ingresos más bajos, las personas sin enfermedad cardiaca tenían un 64 por ciento menos de probabilidades de que les hubieran revisado el colesterol, y un 59 por ciento menos de probabilidades de que les hubieran revisado la presión arterial. Los que sufrían de una enfermedad cardiaca tenían casi un 70 por ciento menos de probabilidades de haber recibido esos chequeos.

El autor principal del estudio, el Dr. Andi Shahu, afirmó que la brecha en la atención preventiva es "increíblemente preocupante".

"La atención preventiva, lo que incluye unas revisiones regulares del colesterol y la monitorización de la presión arterial, es esencial para reducir la enfermedad cardiaca y el accidente cerebrovascular", apuntó en un comunicado de prensa de la AHA. Shahu es médico residente del Hospital de Johns Hopkins, en Baltimore.

Añadió que los problemas con frecuencia se magnifican en las épocas de crisis, como la pandemia actual de COVID-19.

"El pueblo estadounidense debe saber que estos tipos de disparidades no se pueden solucionar solo en el consultorio del médico", enfatizó Shahu. "Se deben resolver mediante intervenciones en las ciudades, estatales o incluso nacionales, y las políticas de salud pública deben alinearse para respaldar a esas intervenciones".

Más información

El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de EE. UU. ofrece una guía para un corazón sano.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2020, HealthDay

FUENTE: American Heart Association, news release, May 15, 2020

--

Last Updated: