Informe critica intensamente la seguridad alimentaria de los EE.UU

Según los críticos, urge revisar y arreglar las prácticas de inspección obsoletas

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Reportero de Healthday

MIÉRCOLES 30 de abril (HealthDay News/Dr. Tango) -- El sistema actual que garantiza la seguridad de los alimentos en los EE.UU. está en crisis, según halla un informe reciente.

Según el informe Fixing Food Safety: Protecting America's Food From Farm-to-Fork (soluciones para los problemas de seguridad alimentaria, protección de los alimentos estadounidenses de la granja a la boca), publicado el miércoles por Trust for America's Health, entre las brechas del sistema de seguridad alimentaria se encuentran leyes anticuadas, mal uso de recursos e incongruencias entre las agencias que protegen la seguridad alimentaria.

"Uno de cada cuatro estadounidenses resulta afectado por una enfermedad presente en los alimentos cada año. Eso suma 76 millones de personas", aseguró durante una teleconferencia el miércoles Jeffrey Levi, director ejecutivo de Trust for America's Health. "Esa cifra es demasiado alta y la culpa es de brechas sustanciales en los sistemas de seguridad alimentaria del país".

"El problema principal del sistema de seguridad alimentaria actual es que no hay una sola persona encargada", señaló Levi. "En cambio, hay un total de 15 agencias federales que tienen que ver con la aplicaciones de unas treinta leyes sobre el asunto".

Todo el sistema debe cambiar de uno que responde a las amenazas cuando aparecen a un sistema más preventivo que enfrente los retos antes de que surjan, recomendó Levi. En la Administración de Medicamentos y Alimentos y en el Departamento de Agricultura de los EE.UU., la seguridad alimentaria está relegada a un segundo plano, agregó.

Según el informe, el sistema de seguridad alimentaria de los EE.UU. no ha cambiado en más de cien años. La mayor parte de los fondos invertidos en la seguridad alimentaria se gastan en prácticas anticuadas, como inspeccionar los cadáveres de aves, reses y porcinos, a pesar de que las prácticas agrícolas cambiantes hacen que esto sea un desperdicio de los dineros del gobierno.

Levi anotó que, a pesar de saber que el suministro de alimentos es vulnerable a un ataque terrorista, el gobierno ha dedicado recursos muy limitados al problema, a pesar de la directiva presidencial y de brotes graves recientes de enfermedades transmitidas por los alimentos.

No se gasta suficiente dinero en combatir las amenazas bacterianas, como la salmonella y la E. coli. Cerca del 85 por ciento de los brotes de enfermedades causadas por los alimentos tienen lugar en lo que regula la FDA. Aún así, la agencia recibe menos de la mitad de todos los fondos federales destinados a la seguridad alimentaria, anotó Levi.

Según el informe en los últimos tres años, la FDA ha reducido su programa de seguridad alimentaria reduciendo el personal científico en 20 por ciento y perdiendo 600 inspectores.

Sin embargo, el miércoles, la FDA anunció que en los próximos meses contratará a 1,300 biólogos, químicos, funcionarios médicos, estadistas matemáticos e investigadores. De todos modos, no está claro cuántas de estas nuevas posiciones se destinarán a la seguridad alimentaria, advirtió Levi.

El informe también criticó la cantidad de agencias federales relacionadas con la seguridad alimentaria. Por ejemplo, la FDA regula la pizza congelada, a menos que tenga carne, en cuyo caso, es regulada por el Departamento de Agricultura.

Además, apenas el 1 por ciento de los alimentos importados son inspeccionados, a pesar de que cerca del 60 por ciento de las frutas y verduras frescas y el 75 por ciento de los mariscos son importados.

Para resolver estos problemas, recomiendan, entre otras cosas:

  • Comenzar a inspeccionar los alimentos en toda la cadena de producción y procesamiento.
  • Implementar procedimientos que permitan que el sistema de inspección se actualice a medida que haya cambios.
  • Establecer prácticas estándares de autoridad para retiradas y penalizaciones.
  • Mejorar las inspecciones de alimentos importados.
  • Incrementar el suministro de fondos para la FDA para mejorar la seguridad alimentaria.

Al final, Levi considera que una agencia federal nueva debería ser la responsable por toda la seguridad alimentaria.

"El objetivo debería ser consolidar y alinear todas las funciones federales sobre el asunto en una sola agencia con el fin de incrementar la efectividad, la responsabilidad y la obligación de rendir cuentas", aseguró Levi. "La agencia podía abordar el suministro de alimentos en conjunto y establecer prioridades consecuentemente".

"Parte de la crítica es correcta, pero tenemos nuestras diferencias con ellos en algunas de las recomendaciones", comentó Patty Lovera, directora asistente de Food & Water Watch, un grupo de defensa del consumidor. "El informe se pasa un poquito de optimista".

Uno de los problemas es que la FDA no ha sido muy comunicativa respecto a sus necesidades para mejorar la seguridad alimentaria", señaló Lovera.

"La FDA sigue acudiendo al Congreso para decir que no puede evaluar lo que necesita", dijo. "Necesitan proponer una cifra que indique lo que sería necesario para mejorar la vigilancia".

Además, hasta ahora, la FDA se ha negado a publicar datos sobre el alcance de sus inspecciones en seguridad alimentaria, lo que ha hecho que Food & Water Watch demande a la agencia, aseguró Lovera.

Otra crítica al sistema de suministro de alimentos del país viene en un informe publicado el martes por Pew Charitable Trusts y la facultad de salud pública Bloomberg de la Johns Hopkins, que cuestionó las prácticas actuales de cría de animales.

El informe, Putting Meat on the Table: Industrial Farm Animal Production in America (producción de animales de granja en los EE.UU. para poner carne en la mesa) sugiere limitar el uso de medicamentos en animales destinados al suministro de alimentos. El informe también crítica los sistemas de alimentación en grupo que reúnen a miles de animales y eliminan cantidades enormes de excrementos que contaminan las fuentes hídricas y propagan enfermedades.

El informe también sugiere eliminar gradualmente estas prácticas preocupantes en el transcurso de los próximos diez años. Entre esas prácticas también se encuentran meter a las cerdas embarazadas en cajas para que no se puedan girar, lo que restringe su capacidad para amamantar, jaulas pequeñas para gallinas ponedoras y alimentar gansos y patos a la fuerza.

Más información

Para más información sobre la seguridad de los alimentos, visite la U.S. Food and Drug Administration.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: April 30, 2008, teleconference with Jeffrey Levi, Ph.D., executive director, Trust for America's Health; Patty Lovera, assistant director, Food & Water Watch, Washington, D.C.; Fixing Food Safety: Protecting America's Food From Farm-to-Fork; Putting Meat on the Table: Industrial Farm Animal Production in America

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