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Las prohibiciones de fumar producen reducciones en los ataques cardiacos

En una ciudad de Montana, los incidentes se redujeron pero aumentaron una vez más cuando se quitaron las prohibiciones

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Reportero de Healthday

LUNES, 21 de septiembre (HealthDay News/DrTango) -- Los lugares donde se prohíbe fumar en bares, restaurantes y otros lugares públicos experimentan una rápida reducción en los ataques cardiacos, muestran dos estudios recientes.

La investigación, que incorporó datos de un total de 24 estudios sobre prohibiciones de tabaquismo en todo el país, encontró una reducción de al menos 17 por ciento en los ataques cardiacos un año tras la puesta en marcha de las prohibiciones.

"Eso es cuando se reúnen todos los estudios", apuntó el Dr. David G. Meyers, profesor de cardiología y medicina preventiva de la Universidad de Kansas, y autor principal de un informe que aparecerá en la edición del 29 de septiembre de la revista Journal of the American College of Cardiology.

"Algo que observamos fue el efecto de duración", comentó Meyers. "Mientras más duraba el estudio, mayor era el efecto beneficioso. En promedio, luego de un año había una reducción del 25 por ciento en el riesgo de ataque cardiaco. La reducción del riesgo aumentó junto a la duración del efecto".

El otro estudio, publicado en la edición del 21 de septiembre de la revista Circulation, encontró una reducción de 17 por ciento en los índices de ataque cardiaco tras un año, y un descenso de alrededor de 36 por ciento tras tres años de la puesta en marcha de las restricciones al fumar.

Incorporó datos de trece estudios llevados a cabo en Estados Unidos, Canadá y Europa. El esfuerzo investigativo de Meyers analizó datos de once estudios de diez prohibiciones públicas de fumar en las mismas regiones geográficas.

Meyers dijo que el mayor beneficio revelado por su estudio se observó en personas menores de 50 años. Las mujeres parecían beneficiarse más que los hombres, pero se desconoce el motivo, señaló.

Dado que los estudios que su grupo revisó incluían localidades con una población total de 22 millones, "podemos sacar una conclusión más o menos firme de que las prohibiciones de fumar reducen el riesgo de ataques cardiacos", aseguró Meyers.

Los resultados indican que una prohibición nacional contra fumar en lugares públicos prevendría 156,400 ataques cardiacos cada año en EE. UU., apuntaba el informe en la revista de cardiología.

Meyers dijo que un escenario en particular parece concluir el caso. Cuando las autoridades de Butte, Montana, prohibieron fumar en lugares públicos, la incidencia de ataques cardiacos se redujo en 45 por ciento. Un juez desestimó la ordenanza de la prohibición, y la incidencia de ataques cardiacos volvió al nivel anterior, dijo.

Fumar aumenta el riesgo de ataques cardiacos y otros problemas cardiovasculares de varias maneras, como hacer más comunes los coágulos sanguíneos que taponan arterias, reducir la cantidad de colesterol HDL benéfico y aumentando la posibilidad de anormalidades peligrosas del ritmo cardiaco. Los fumadores duplican su riesgo de ataque cardiaco, y la exposición al humo de segunda mano aumenta el riesgo en treinta por ciento, dijeron los investigadores.

Las prohibiciones de fumar ciertamente reducen los riesgos de problemas cardiovasculares, tales como los accidentes cerebrovasculares (ACV), y de trastornos pulmonares como el enfisema, además del cáncer de pulmón, aseguró el Dr. Steven A. Schroeder, director del Centro de liderazgo de cesación del Tabaquismo de la Universidad de California en San Francisco. "Pero esas reducciones por lo general tardan más en hacer efecto". Escribió un editorial que acompañó la publicación del estudio de Meyers.

Las predicciones de que las prohibiciones contra fumar causarán pérdidas desastrosas en los negocios para los bares y restaurantes por lo general no se cumplen, apuntó Schroeder. "A mucha gente no le gusta ir a restaurantes y bares donde se fuma", añadió. "El último refugio para el tabaquismo es en los casinos de apuestas".

Y aunque a muchos jugadores tal vez no les moleste una atmósfera llena de humo, los empleados se exponen de manera inevitable a la peligrosa sustancia, lamentó Schroeder. Los asistentes de vuelo se enfrentaron a una situación similar en los 70 y 80, dijo. Eventualmente, demandaron a las compañías aéreas y ganaron una compensación que les ha permitido establecer un instituto investigativo sobre los peligros del tabaquismo, contó Schroeder.

La ciudad de Nueva York, que ha tenido una prohibición contra fumar durante varios años, propone ahora expandir la prohibición a los parques de la ciudad. Meyers dijo que parece una buena idea, aunque el efecto inmediato es incierto.

"El efecto aclarador del aire libre significa que tal vez no haya suficiente humo para significar una diferencia", apuntó. "Pero tan solo una minúscula exposición al humo de cigarrillo puede ser peligroso. Me gustaría ver que todo el mundo dejara de fumar, y creo que una prohibición de fumar en los parques ayudaría, pero no hay pruebas científicas que lo demuestren".

Más información

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. ofrecen un informe del ministro de sanidad sobre los peligros del humo de segunda mano.


Artículo por HealthDay, traducido por DrTango

FUENTES: David G. Meyers, M.D., M.P.H., professor, cardiology and preventive medicine, University of Kansas Medical Center, Kansas City, Kan.; Steven A. Schroeder, M.D., professor, health and health care, and director, Smoking Cessation Leadership Center, Division of General Internal Medicine, University of California, San Francisco, Medical Center; Sept. 21, 2009, Circulation; Sept. 29, 2009, Journal of the American College of Cardiology

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