Si los adictos a los opioides sobreviven a una sobredosis, se enfrentan a otras amenazas, según un estudio

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 20 de junio de 2018 (HealthDay News) -- Las personas que sobreviven a una sobredosis de opioides podrían considerarse afortunadas, pero siguen teniendo un riesgo más alto de fallecer, no solo por las drogas o los medicamentos, sino por una serie de problemas médicos o por suicidio, según un estudio reciente.

En comparación con la población general, los pacientes que sobrevivieron a una sobredosis de opioides tenían 130 veces más probabilidades de fallecer por causas relacionadas con el uso de sustancias el año siguiente, encontraron los investigadores.

Estos "afortunados" también tenían 45 veces más probabilidades de fallecer por el VIH, 40 veces más probabilidades de fallecer por enfermedades respiratorias crónicas y casi 30 veces más probabilidades de morir por una hepatitis viral. El riesgo de suicidio fue 25 veces mayor.

"Se trata de unos riesgos dramáticamente elevados de mortalidad", apuntó el investigador principal, el Dr. Mark Olfson, profesor de psiquiatría y epidemiología en la Universidad de Columbia.

La cantidad de estadounidenses que sufren sobredosis de narcóticos ha aumentado de forma dramática en los últimos años, al igual que la cantidad de personas cuyas vidas terminan pronto por el abuso de sustancias.

En 2016, más de 64,000 estadounidenses fallecieron por sobredosis de sustancias, muchas de ellas de opioides. Muchas más sobrevivieron a una sobredosis, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Aunque una sobredosis no resulte en la muerte, es una señal de que el riesgo de fallecer por otra causa o una sobredosis ha aumentado mucho, sugiere el estudio.

"Los adultos que sobreviven a sobredosis de heroína o opioides recetados son una población médicamente frágil", dijo Olfson.

"Los hallazgos del estudio aportan una nueva perspectiva a las necesidades de atención de la salud de las personas que sobreviven a una sobredosis de opioides", planteó. "En lugar de centrarse solo en tratar sus problemas de consumo de sustancias, también debemos asegurarnos que estos pacientes reciben la atención médica y de salud mental necesaria".

El Dr. Marc Larochelle, internista e investigador en el Centro de Adicciones Grayken del Centro Médico de Boston, se mostró de acuerdo.

"Al centrarnos solo en las muertes por sobredosis, dejamos de lado una cantidad sustancial de la mortalidad asociada con las personas que usan opioides", dijo Larochelle.

Para realizar el estudio, Olfson y sus colaboradores recopilaron datos de más de 76,300 pacientes de Medicaid que sobrevivieron a una sobredosis de narcóticos entre 2001 y 2007. En el plazo de un año tras la sobredosis, casi 5,200 fallecieron.

El informe aparece en la edición en línea del 20 de junio de la revista JAMA Psychiatry.

Los investigadores advirtieron que el estudio no demuestra causalidad.

Además, el riesgo de fallecer después de una sobredosis podría ser distinto hoy en día. Dos factores significativos son el uso cada vez mayor de naloxona para tratar las sobredosis y el consumo de medicamentos recetados para desenganchar a las personas de los narcóticos.

El perfil de los usuarios de opioides también podría haber cambiado, ya que el abuso de analgésicos y de heroína es prevalente en todos los sectores de la sociedad.

El estudio de Larochelle apareció en la edición del 19 de junio de la revista Archives of Internal Medicine. En el estudio, encontró que después de una sobredosis, tratar la adicción con los fármacos metadona o buprenorfina podría reducir de forma sustancial la mortalidad por cualquier causa.

Tratar solamente el abuso de sustancias no es suficiente, señaló. "Tenemos que tratar a la persona entera", agregó.

Los usuarios de opioides con frecuencia tienen problemas médicos complejos: algunos son enfermedades infecciosas y algunos son problemas de salud mental, indicó Larochelle.

Pero recibir la atención integral que estas personas necesitan requiere de programas de tratamiento de sustancias que también proporcionen un acceso al sistema de atención de la salud en general, dijo.

Es importante que la reforma de atención de la salud y la ampliación de Medicaid sigan en efecto, dijo Larochelle, "porque es raro que alguien solo tenga un trastorno de abuso de sustancias".

"Si el modelo va a ser simplemente financiar el tratamiento de abuso de sustancias sin proporcionar un seguro médico para las personas, no vamos a tratar estas otras afecciones", advirtió.

Más información

Para más información sobre la sobredosis de opioides, visita el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Mark Olfson, M.D., M.P.H., professor, psychiatry and epidemiology, Columbia University, New York City; Marc Larochelle, M.D., M.P.H., general internist and researcher, Boston Medical Center Grayken Center for Addiction; June 20, 2018, JAMA Psychiatry, online

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