El estrés laboral, dormir mal y la hipertensión son un trío letal

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Reportero de HealthDay

LUNES, 29 de abril de 2019 (HealthDay News) -- Tener estrés laboral, hipertensión y dormir mal podría ser una receta para una muerte precoz, informan investigadores alemanes.

En un estudio de casi 2,000 trabajadores con hipertensión a quienes se dio seguimiento durante casi 18 años, los que reportaron que tenían tanto un trabajo estresante como que dormían mal tenían tres veces más probabilidades de fallecer de una enfermedad cardiaca que los que dormían bien y no tenían un trabajo difícil, encontraron los investigadores.

"Hasta un 50 por ciento de los adultos tienen hipertensión", señaló el Dr. Gregg Fonarow, profesor de cardiología en la Universidad de California, en Los Ángeles.

Se trata de un factor de riesgo importante de ataque cardiaco, accidente cerebrovascular (ACV), insuficiencia cardiaca, enfermedad renal y muerte cardiovascular prematura, apuntó Fonarow, que no participó en el nuevo estudio.

"Varios estudios han encontrado asociaciones entre un mayor estrés laboral y un riesgo subsiguiente de eventos cardiovasculares. El deterioro en el sueño también se ha asociado con un aumento en el riesgo", dijo. Pero esas asociaciones no probaron causalidad.

En el nuevo estudio, los investigadores reportaron que entre las personas con hipertensión (o presión arterial alta), las que tenían solo estrés laboral presentaban el doble de riesgo de fallecer de enfermedad cardiovascular, al igual que los que solo reportaron que dormían mal.

Según el investigador principal, el Dr. Karl-Heinz Ladwig, "el sueño debe ser un momento de recreación, relajación y restauración de los niveles de energía. Si tiene estrés en el trabajo, el sueño le ayuda a recuperarse". Ladwig es profesor en el Centro Alemán de Investigación en Salud Ambiental, y también trabaja en la Universidad Tecnológica de Múnich.

"Lamentablemente, dormir mal y el estrés laboral con frecuencia van de la mano, y cuando se combinan con la hipertensión, el efecto es incluso más tóxico", añadió en una declaración.

Según los autores del estudio, un trabajo estresante es uno en que los empleados tienen muchas demandas, pero poco control sobre su trabajo. Por ejemplo, una empresa que demanda resultados pero que deniega la autoridad para tomar decisiones.

"Si uno tiene unas demandas altas pero también un control alto, es decir, puede tomar decisiones, esto podría incluso ser positivo para la salud", afirmó Ladwig. "Pero estar atrapado en una situación de presión que no tiene el poder de cambiar es nocivo".

El mal sueño se definió como tener dificultades para quedar dormido y para mantenerse dormido. "Mantenerse dormido es el problema más común en las personas con trabajos estresantes", apuntó Ladwig.

Esos problemas se combinan con el tiempo y le quitan la energía, y "podrían conducir a una muerte precoz", añadió.

Ladwig sugirió que, para reducir el riesgo de una muerte temprana, las personas mantengan la presión arterial bajo control, desarrollen unos buenos hábitos de sueño y encuentren formas de gestionar el estrés.

Mika Kivimaki, profesor de epidemiología social en el Colegio Universitario de Londres, cree que este estudio ofrece una observación única del riesgo en el lugar de trabajo.

La mayoría de las investigaciones anteriores sobre el estrés laboral se han dirigido a la población trabajadora en general, apuntó.

"Los efectos en la salud han sido relativamente modestos. Pero los hallazgos recientes sugieren que el estrés podría ser un problema mucho mayor para los que tienen una enfermedad preexistente. El nuevo estudio respalda esa idea", dijo Kivimaki, que no participó en el estudio.

Enfocarse en personas con hipertensión fue una buena opción, anotó.

"En este grupo, la aterosclerosis [el endurecimiento de las arterias] es común", apuntó Kivimaki. En cuanto a esos pacientes, "la respuesta del estrés podría aumentar la inestabilidad eléctrica cardiaca, la alteración de las placas y la formación de trombos [coágulos]", que pueden contribuir a un latido cardiaco irregular (arritmia), al ataque cardiaco y al ACV.

Los investigadores piensan que las empresas pueden ayudar al implementar programas que enseñen a los empleados a relajarse.

Las empresas deben ofrecer gestión del estrés y tratamiento para el sueño en el lugar de trabajo, añadió Ladwig, sobre todo para el personal con afecciones crónicas, como la hipertensión. Esos programas también deben incluir ayuda para que los empleados dejen de fumar.

Es bien sabido que las personas con hipertensión pueden reducir sustancialmente su riesgo de ataque cardiaco y ACV al lograr y mantener unos niveles sanos de presión arterial, indicó Fonarow. Si los programas en el lugar de trabajo diseñados para reducir el estrés y mejorar el sueño darán resultado o no está por verse, apuntó.

El informe aparece en la edición del 28 de abril de la revista European Journal of Preventive Cardiology.

Más información

Para más información sobre el estrés y la salud cardiaca, visite la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Gregg Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles; Mika Kivimaki, Ph.D., professor, social epidemiology, University College London, U.K.; European Society of Cardiology, news release, April 28, 2019; April 28, 2019, European Journal of Preventive Cardiology

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