A lo largo y ancho de EE. UU., hay llaves con agua peligrosa

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Reportera de HealthDay

LUNES, 12 de febrero de 2018 (HealthDay News) -- Flint, en Michigan, no es la única ciudad estadounidense donde no es seguro beber el agua, sugiere una nueva investigación.

Casi un 8 por ciento de los sistemas comunitarios de agua sufren de infracciones relacionadas con la salud respecto a los estándares de calidad del agua en cualquier año dado, encontró el estudio. Eso significó que hasta una cuarta parte de todos los estadounidenses fueron afectados.

"En general, EE. UU. tiene un agua de alta calidad", dijo la autora del estudio, Maura Allaire. "Pero las infracciones relacionadas con la salud van mucho más allá de Flint. Cuando busqué los datos, observé que unos 21 millones de personas recibieron agua de sistemas que no cumplían con los estándares en 2015".

"Con respecto a los puntos álgidos del país, las comunidades rurales y las comunidades rurales de ingresos bajos de Oklahoma y Texas de verdad tienen dificultades", advirtió Allaire, profesora asistente de planificación urbana y políticas públicas en la Universidad de California, en Irvine.

"Carecen de la capacidad técnica de los sistemas más grandes, y tienen menos clientes, lo que significa que no pueden permitirse las tecnologías más recientes y mejores. Y con frecuencia solo cuentan con un técnico a medio tiempo para monitorizar sus sistemas de agua", explicó.

En total, las infracciones afectaron a entre 9 y 45 millones de personas en Estados Unidos en cada año estudiado por los investigadores. Eso equivale a entre un 4 y un 28 por ciento de la población de EE. UU.

¿Qué tiene el agua, exactamente?

"Respecto a lo que se reporta a la Agencia de Protección Ambiental, la inmensa mayoría son problemas bacterianos", dijo Allaire.

Las bacterias coliformes, encontradas en las heces de humanos y animales, fueron los gérmenes que se hallaron con mayor frecuencia. En general, las bacterias coliformes no provocan enfermedades. Pero con frecuencia indican la presencia de otros contaminantes que podrían causar enfermedades, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.

Otros contaminantes encontrados en los sistemas de agua incluyen a virus y a los parásitos cryptosporidium y Giardia lamblia, reportó el estudio.

Las enfermedades microbianas transmitidas por el agua con frecuencia provocan calambres, náuseas o vómitos, diarrea, y si son suficientemente graves, deshidratación, advierten los CDC.

La calidad del agua también se ve afectada por la contaminación química, junto con un exceso de arsénico, plomo y cobre.

Los nitratos también son un contaminante común en los sistemas de agua, encontró el estudio. Los nitratos pueden ocurrir de forma natural, pero los niveles excesivos de nitrato pueden suceder como resultado de la contaminación con fertilizantes químicos, sistemas sépticos, de las unidades de engorde de animales, de los desperdicios industriales o del desperdicio del procesamiento de alimentos, según los CDC.

El estudio encontró que las áreas que compran su agua tienen menos probabilidades de experimentar contaminación, señaló Allaire.

"Quizá puedan permitirse unas técnicas más robustas de tratamiento", dijo.

Asegurar que el agua potable sea segura se hace más difícil en muchas comunidades debido al envejecimiento de la infraestructura y a unos presupuestos que se encogen, anotó el estudio.

Jennifer Li, asesora principal interina de los programas de salud pública de la Asociación Nacional de Funcionarios de Salud de Condados y Ciudades (National Association of County and City Health Officials), se mostró de acuerdo.

"Un gran problema es el envejecimiento o el deterioro de las estructuras de las cañerías de agua centrales antiguas, que usualmente están hechas de concreto o de tierra cocida. Las pequeñas fisuras en las tuberías permiten que los contaminantes y que agentes biológicos como la Legionella entren al sistema de agua tras el tratamiento, y presentan un riesgo de salud pública para los recipientes", afirmó Li.

Li dijo que invertir en la infraestructura ayudaría a mejorar la seguridad del agua. También sugirió que debería haber más transparencia en la evaluación del agua y los procedimientos de reporte. Dependiendo del contaminante, los sistemas de agua tienen entre 1 y 30 días para informar al público.

Tanto Li como Allaire dijeron que es importante cumplir con cualquier notificación que reciba del sistema de agua, como por ejemplo un aviso de "hervir el agua".

Li también recomendó tener existencias de agua para emergencias a mano. Por ejemplo, un galón (casi 4 litros) de agua por persona y mascota, por día, además de un filtro portátil para el agua para eliminar los contaminantes.

Allaire señaló que fusionar y consolidar los sistemas de agua podría ayudar a garantizar la calidad del agua potable, porque es probable que un sistema más grande tenga más recursos disponibles.

Pero, apuntó, ahora mismo cada municipio usualmente tiene su propio sistema, de forma que consolidar los sistemas podría provocar resistencia, dado que hacerlo podría tener repercusiones políticas.

El estudio incluyó datos de casi 18,000 sistemas de agua comunitarios. Los datos abarcaron de 1982 a 2015.

Los hallazgos aparecen en la edición del 12 de febrero de la revista PNAS.

Más información

Para más información sobre la seguridad del agua potable, visite los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2018, HealthDay

FUENTES: Maura Allaire, Ph.D., assistant professor, urban planning and public policy, University of California, Irvine; Jennifer Li, M.H.S., interim senior advisor, public health programs, National Association of County and City Health Officials; Feb. 12, 2018, PNAS

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