El aire contaminado acaba con las vidas de 30,000 estadounidenses cada año

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Reportero de HealthDay

JUEVES, 25 de julio de 2019 (HealthDay News) -- A pesar de las mejoras en la calidad del aire desde los años 90, la contaminación todavía provoca enfermedades pulmonares, ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares (ACV) que matan a más de 30,000 estadounidenses cada año, estima un estudio reciente.

Los investigadores observaron las concentraciones de contaminación con unas partículas finas conocidas como PM2.5 en todo el país de 1999 a 2015. Esas minúsculas partículas, que son 30 veces más pequeñas que el ancho de un cabello humano, provienen de la combustión de los coches, las plantas eléctricas que funcionan con carbón y otras fuentes industriales.

Cuando esas partículas se inhalan, se incrustan en los vasos sanguíneos pequeños de los pulmones, y con el tiempo pueden provocar una enfermedad pulmonar. Las partículas también llegan al torrente sanguíneo, donde aumentan el riesgo de ataque cardiaco y ACV, añadieron los investigadores.

"Unas regulaciones más estrictas de la contaminación atmosférica en EE. UU. tienen el potencial de evitar decenas de miles de muertes cada año y de mejorar la longevidad en todo el país", planteó el investigador principal, Majid Ezzati, catedrático de salud ambiental en la Facultad de Salud Pública del Colegio Imperial de Londres.

Aunque los niveles de PM2.5 se han reducido en general desde 1999, esos niveles siguen siendo altos en muchas áreas, encontraron los investigadores.

Y en 2015, los investigadores extrapolaron que la contaminación atmosférica de cualquier forma provocó casi 16,000 muertes entre las mujeres y 15,000 entre los hombres en Estados Unidos.

Esas muertes se debieron a ataques cardiacos y a enfermedades respiratorias como el asma.

Las muertes resultaron en una esperanza de vida más baja en ambos sexos, anotaron los investigadores. Las reducciones en la esperanza de vida debidas a la contaminación atmosférica se observaron en Los Ángeles y en algunos estados del Sur, como Alabama, Arkansas y Oklahoma.

La mayor reducción en la esperanza de vida ocurrió en lugares donde vivían personas pobres y la más baja en las áreas ricas.

El nivel aceptable de PM2.5, fijado por la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., es de 12 microgramos por metro cúbico de aire (ug/m3).

En 1999, los niveles más altos de PM2.5 se encontraban en el condado de Fresno, en California, en 22.1 ug/m3. En 2015, los niveles más altos se encontraban en el condado de Tulare, en California, en 13.2 ug/m3.

El nivel más bajo fue en el condado de Apache, en Arizona, en 2.8 ug/m3.

Ezzati y sus colaboradores usaron datos del Centro de Soluciones para el Aire, el Clima y la Energía de la Universidad de Carnegie Mellon, en Pittsburgh, más los registros de mortalidad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de EE. UU. Desarrollaron modelos computarizados para combinar esos datos y llegar al número de muertes que podrían atribuirse a la contaminación del aire.

En total, de los casi 42 millones de muertes en Estados Unidos de 1999 a 2015, los investigadores estimaron que 18 millones se debían a enfermedades cardiorrespiratorias, probablemente vinculadas con la calidad del aire. Tomaron en cuenta factores como la edad, la educación, la pobreza y el tabaquismo, pero el estudio no prueba que la contaminación atmosférica mate a las personas.

El informe fue publicado en línea en la edición del 23 de julio de la revista PLOS Medicine.

El Dr. Brian Christman, vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Lung Association) y vicepresidente del departamento de medicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Vanderbilt en Nashville, Tennessee, apuntó que no cree que los peligros de la contaminación atmosférica se tomen con la suficiente seriedad.

Si los accidentes de avión mataran a esa cantidad de personas, "estaría en la primera página del periódico y las personas marcharían por las calles intentando solucionarlo", aseguró.

Un problema es que la contaminación atmosférica mata con lentitud, apuntó Christman. "No se siente de inmediato, pero sin duda podemos ver una mortalidad excesiva en las personas", dijo. "Las personas no son conscientes de que esto está acabando lentamente con su salud".

A Christman también le preocupa que las medidas actuales de reducir los estándares de contaminación pudieran revertir los avances que se han logrado. "En términos de la PM2.5, ha mejorado un 41 por ciento respecto a 1999, y esa es una inmensa victoria, y se han salvado muchas vidas", señaló.

Reducir la contaminación incluso más salvaría muchas vidas más. "Mientras más bajo, mejor", aseguró Christman.

Cree que la tecnología puede resolver el problema sin que las personas pierdan el trabajo.

"Esto es EE. UU. Podemos crear formas nuevas e innovadoras de construir y crear cosas, y hacerlo de una forma que no ponga en peligro el aire de nuestra población más vulnerable", añadió Christman.

Más información

Para más información sobre la contaminación atmosférica, visite el Instituto Nacional de Ciencias de Salud Ambiental de EE. UU.


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2019, HealthDay

FUENTES: Majid Ezzati, Ph.D., chair, environmental health, School of Public Health, Imperial College London, England; Brian Christman, M.D., spokesman, American Lung Association, professor and vice chair, department of medicine, School of Medicine, Vanderbilt University, Nashville, Tenn.; July 23, 2019, PLOS Medicine , online

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