¿Los adolescentes se portan mal? El esmog podría tener la culpa

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Reportero de HealthDay

MIÉRCOLES, 13 de diciembre de 2017 (HealthDay News) -- Los adolescentes son más propensos a comportarse mal (mentir, robar, realizar actos vandálicos, consumir drogas) si viven en áreas con una densa contaminación atmosférica, sugiere un estudio sobre jóvenes que viven en el área metropolitana de Los Ángeles.

Los niños más pequeños expuestos a niveles mayores de contaminación atmosférica tendían a tener unas puntuaciones de delincuencia parecidas a las de los adolescentes 3 o 4 años mayores, indicaron los autores del estudio, aunque el estudio no demostró que la contaminación realmente provocara la conducta delictiva.

Independientemente de eso, los investigadores estimaron un aumento del 22 por ciento en la delincuencia entre los adolescentes del sur de California por cada aumento de 4.5 microgramos por metro cúbico en la materia particulada del aire a la que se exponían.

Para ponerlo en perspectiva, el gobierno federal dice que el aire limpio debería contener no más de 12 microgramos por metro cúbico de materia particulada, cada partícula de la cual es 30 veces más pequeña que un pelo.

Tres cuartas partes de los jóvenes del estudio respiraban regularmente un aire que excedía el estándar federal, descubrieron los investigadores. Algunas áreas tenían casi el doble del nivel recomendado.

El estudio se añade a las evidencias cada vez mayores de que la contaminación atmosférica tiene un efecto tóxico en el cerebro, dijo la investigadora principal, Diana Younan, investigadora asociada de medicina preventiva en la Facultad de Medicina Keck de la Universidad del Sur de California.

"Aunque no se pueda ver, es algo nos afecta", dijo Younan. "Lo inhalamos".

Para realizar el estudio, Younan y sus colaboradores hicieron un seguimiento a 682 niños y adolescentes de Los Ángeles durante 9 años, empezando cuando tenían 9 años de edad.

Los padres completaron una lista de comprobación cada pocos años que examinaba 13 conductas de no acatamiento de las normas en los jóvenes, incluyendo mentir, hacer trampas, robar, no ir a la escuela, destrozar la propiedad, o consumir alcohol o drogas.

Al mismo tiempo, los investigadores usaron 25 monitores de la calidad del aire para medir la contaminación atmosférica diaria en el sur de California, y usaron modelos matemáticos para estimar el esmog que había fuera de la casa de cada uno de los jóvenes.

Los investigadores descubrieron que a medida que los niveles de contaminación atmosférica aumentaban, lo mismo sucedía con las probabilidades de que un adolescente obtuviera una puntuación más alta en la escala de delincuencia. Younan dijo que esto fue así incluso después de tener en cuenta otros factores, como la calidad del vecindario, el estatus social y económico, y otras variables que pueden influir en la mala conducta.

Los niños de familias problemáticas o infelices parecían verse más intensamente influidos por el aumento de los niveles de contaminación atmosférica, indicó Younan.

"Estos efectos adversos fueron más fuertes en las familias con relaciones desfavorables entre padres e hijos, con unos padres con unos niveles de estrés percibidos más altos, y en familias en las que la madre reportó más síntomas depresivos", dijo.

Según la Dra. Rosalind Wright, de la Escuela de Medicina Icahn de Mount Sinai en la ciudad de Nueva York, los investigadores "hicieron un trabajo razonable de corroborar la posible plausibilidad de este efecto, y a mí me parece cierto". Wright, que es decana de investigación biomédica traslacional de la escuela, no participó en el estudio.

"Tuvieron en cuenta de forma bastante extensiva el estatus socioeconómico individual y los factores a nivel de vecindario", dijo Wright. "Creo que esta es la fortaleza de este estudio".

Younan sugirió que es posible que la contaminación atmosférica tenga un efecto tóxico directo en el cerebro. O el aire contaminado podría promover la inflamación y la respuesta inmunitaria en otras partes del cuerpo que afectan indirectamente a la función cerebral.

Wright lo describió de este modo: "Ahora hay esta inflamación que afecta a los sistemas de otros órganos, incluyendo cosas que pueden cruzar la barrera hematoencefálica y afectar al sistema nervioso central".

Younan no pudo decir si los adultos se ven afectados de forma parecida por la contaminación atmosférica.

"La adolescencia es un periodo muy importante del desarrollo", dijo Younan. "Es durante este tiempo crítico que la conducta delictiva aumenta tanto en la frecuencia como en la gravedad. No puede decir si la contaminación atmosférica produciría la misma respuesta o no en los cerebros adultos".

Los investigadores indicaron que la contaminación atmosférica ha estado en declive en el sur de California en los últimos años, y la tasa de criminalidad se ha reducido al mismo tiempo.

Los hallazgos aparecen en la edición del 13 de diciembre de la revista Journal of Abnormal Child Psychology.

Más información

Para más información sobre los efectos mentales de la contaminación atmosférica, visite la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association).


Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor.com

© Derechos de autor 2017, HealthDay

FUENTES: Diana Younan, preventive medicine research associate, University of Southern California's Keck School of Medicine, Los Angeles; Rosalind Wright, M.D., dean, translational biomedical research, Icahn School of Medicine at Mount Sinai, New York City; Dec. 13, 2017, Journal of Abnormal Child Psychology

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