Regreso a clase, regreso a los gérmenes

Encuesta de profesores de EE.UU. encuentra que las aulas están llenas de microbios infecciosos

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Reportero de HealthDay

JUEVES 11 de agosto (HealthDay News/HispaniCare) -- Los niños estadounidenses pierden 22 millones de días de clases cada año debido a los resfriados, la gripe y otras infecciones, según los expertos.

Pero esa estadística no sería una sorpresa para los profesores del país: en una encuesta reciente, siete de cada diez dicen que sus aulas no son desinfectados regularmente por los encargados y más de la mitad afirma que gasta su propio dinero y tiempo eliminando los gérmenes de las aulas.

"Unos cuantos incluso reclutan a los padres para que vengan y, en vez de ayudarlos a corregir el trabajo escolar, les están pidiendo ayuda para desinfectar el aula", afirmó el Dr. Paul Horowitz, director médico de las clínicas pediátrica y de adolescentes del Legacy Emanuel Children's Hospital de Portland, Oregón.

Horowitz publicó los resultados de la encuesta en una conferencia especial "De regreso a clase" sobre la salud infantil, llevada a cabo el jueves en la ciudad de Nueva York y patrocinada por la American Medical Association.

Las infecciones infantiles, como los resfriados y la gripe que son transmitidas en el aula, son más que una molestia. El niño estadounidense promedio contrae 6.5 resfriados al año y cada uno dura entre tres y cinco días, apuntó Horowitz. Además de impedir que los niños vayan a la escuela y disminuir su rendimiento escolar, las infecciones como estas causan que los padres pierdan un estimado de 126 millones de días de trabajo anualmente para cuidar a sus niños enfermos, añadió Horowitz. Las aulas llenas de gérmenes también cobran su precio a los maestros. El profesor promedio falta ahora a clases por enfermedad un promedio de 5.3 días por año escolar.

No se trata de que los profesores no estén haciendo su mejor esfuerzo para mantener las aulas limpias. Para la nueva encuesta, la compañía de publicación Scholastic animó a profesores de todo el país a llenar un cuestionario en línea en el sitio Web de la compañía. Un total de 614 profesores que enseñaron durante el año escolar 2004-2005 llenaron la encuesta.

"La mayoría afirmó que consideraba que sus aulas estaban limpias", apuntó Horowitz.

Pero la mayoría de los profesores también comprendía que limpio no significa libre de gérmenes, especialmente cuando un niño obviamente enfermo asiste a clases.

"Nueve de cada diez profesores informaron que los niños frecuentemente asisten enfermos a clase", afirmó Horowitz. "Yo mismo lo veo en mi oficina. Un niño llega bastante enfermo, y me dicen que ha estado enfermo por tres días, y este es el primer día que en realidad han faltado a clases".

Y niños enfermos significan profesores enfermos: De acuerdo con la encuesta, tres cuartas partes de los profesores creen que contrajeron alguna forma de enfermedad pasajera de niños a quienes enseñaron durante el año anterior.

Cada escritorio, sacapuntas, puerta y grifo que toca un niño infectado se coloniza de gérmenes, apuntó Horowitz. Desafortunadamente, "el 70 por ciento de los profesores reportaron que su personal de limpieza no desinfecta regularmente su aula", añadió.

Para muchos profesores, sólo hay una solución. "Más de la mitad (el 56 por ciento) afirma que toman dinero de sus propios exangües salarios y van a la tienda ellos mismos para comprar productos para ayudarlos a limpiar sus aulas", agregó Horowitz. "Van y gastan su propio dinero en productos de limpieza porque identifican que es un problema muy grande".

Aún así, sólo dos tercios de los profesores aseguraron que regularmente desinfectan los escritorios de los niños (una importante fuente de infección) y menos de un tercio dijo que desinfecta regularmente otros objetos llenos de gérmenes en el aula tales como las perillas de las puerta y las palancas de los dispensadores de toallas de papel.

Entonces, ¿qué pueden hacer profesores y padres para disminuir el riesgo?

En primer lugar, Horowitz afirmó, deben exhortar al lavado de manos.

"Sabemos que el absentismo [infantil] se reduce casi en la mitad con tan sólo lavarse las manos regularmente", dijo. "Pero hay que usar la técnica apropiada. Agua y jabón con frotado vigoroso por lo menos durante 20 segundos, cerca del mismo periodo de tiempo que se toma en cantar la canción "Cumpleaños Feliz" dos veces".

Janis Hootman, quien dejó recientemente su cargo como presidenta de la National Association of School Nurses, añadió que "también necesitamos reentrenar a los niños cuando hablamos acerca de compartir.

"Los niños comparten de manera natural y la escuela es el lugar en que lo hacen", afirmó. Pero añadió que compartir alimentos, tazas, vasos y otros objetos que tienden a tener gérmenes es una mala idea.

"Los adolescentes también deben tener cuidado al compartir ropa y cosméticos. El rimel es uno de los culpables entre las chicas adolescentes, por ejemplo", afirmó Hootman.

Añadió que los niños y los adultos también deben dejar de toser o estornudar en sus manos. Si no tenemos un pañuelo a mano, afirmó Hootman, "Debemos toser en una manga. Porque de otra manera tomamos esa mano contaminada y la usamos para abrir la puerta. O lo saludo, tomo su mano, y disemino los organismos de la enfermedad".

Pero todas las precauciones del mundo no protegerán a los niños completamente del resfriado común o de la gripe. Por esa razón, Horowitz y Hootman concordaron en que cuando los niños se enferman, hacer que no vayan a clases puede acelerar su recuperación y asegurar que la infección no se disemine entre sus compañeros de clase.

Horowitz dijo que comprende que los padres que trabajan no pueden siempre encontrar el tiempo para quedarse en la casa con un niño enfermo. Pero cuando los niños tienen fiebre o están muy enfermos, los padres "necesitan tener planes de contingencia", aseguró.

La mejor estrategia es "tener un plan antes de que la escuela comience", afirmó Horowitz. "¿Qué va a hacer cuando su niño se enferme? Dejar que diseminen esos gérmenes en la escuela y otros lugares no es apropiado".

Y para ayudar a los profesores, Horowitz sugirió a los padres que hagan activismo con las autoridades locales para obtener aulas más limpias y seguras.

"Se trata de defender a los niños en la escuela y la comunidad", agregó. "No es diferente de cualquier otro trabajo de activismo, ya sea tratar de cambiar los menús escolares o sacar las máquinas expendedoras de soda de las escuelas".

Más información

Para más información sobre las infecciones infantiles, visite la American Academy of Pediatrics.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: Paul Horowitz, M.D., F.A.A.P., pediatrician and medical director, pediatric and adolescent clinics, Legacy Emanuel Children's Hospital, Portland, Ore.; Janis Hootman, Ph.D., R.N., immediate past president, National Association of School Nurses; Aug. 11, 2005, Clean Up the Classroom Scholastic Survey: Teachers Tell All; Aug. 11, 2005, American Medical Association media briefing, "Back to School: Child and Adolescent Health." New York City

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