Autoridades se centran en amenaza de alergias alimentarias

Se estima que 11 millones de estadounidenses sufren de esta condición potencialmente mortal

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Reportera de HealthDay

DOMINGO 5 de marzo (HealthDay News/HispaniCare) -- Las reacciones alérgicas potencialmente mortales a los alimentos siguen siendo uno de los problemas principales de salud pública, y cobra cada vez más importancia.

El problema es de tal magnitud que la Casa Blanca designó el domingo como Día Nacional de la Anafilaxia. La anafilaxia es una reacción alérgica severa que puede causar la muerte.

"Con la declaración del Día Nacional de la Anafilaxia, a esta enfermedad se le otorgará la importancia que merece", dijo la Dra. F. Estelle Simons, presidenta de la American Academy of Allergy, Asthma and Immunology (AAAAI), en una conferencia de prensa el domingo en Miami Beach. "Con ello, más profesionales de atención médica, más médicos y miembros del público general estarán concienciados al respecto y serán capaces de reconocer los signos y síntomas".

Simon habló en la reunión anual de la AAAAI.

Unos 11 millones de estadounidenses sufren de alergias alimentarias y de 150 a 200 personas mueren cada año por ingerir inconscientemente el alimento equivocado. Cada año las alergias alimentarias dan cuenta de al menos 30,000 visitas a las salas de emergencias.

La alergia a los cacahuetes es uno de los ejemplos de alergias alimentarias más dramático y mortal. La prevalencia de la alergia se ha duplicado en los niños en un periodo de cinco años.

"No hay cura para las alergias alimentarias", dijo Anne Munoz-Furlong, fundadora y CEO de la Food Allergy and Anaphylaxis Network (FAAN). "Evitar de forma estricta el alimento es la única forma de evitar la reacción. Una vez que la reacción se manifiesta, no hay manera de predecir qué tan severos serán los síntomas".

El costo emocional de las alergias alimentarias es atroz, agregó Munoz-Furlong. Hay matrimonios que pueden romperse, y padres que deben dejar trabajos de tiempo completo para cuidar de niños alérgicos, que pueden desarrollar trastornos alimenticios y comportamientos compulsivos.

En la reunión de la AAAAI se presentaron un sinnúmero de informes que ayudaron a esclarecer los diferentes matices de este problema.

Un estudio halló que el número de visitas a las salas de emergencias en los EE.UU. como resultado de la anafilaxia podría estar muy subestimado, siendo el número real próximo a las 1.04 millones de visitas anuales. Esto representa alrededor del uno por ciento de todas las visitas al departamento de emergencias, dijo el Dr. Carlos Carmago, autor principal del estudio y profesor asociado de medicina y epidemiología de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston.

El estudio también halló que la epinefrina, que es el antídoto estándar para tales reacciones alérgicas, era subutilizada en las salas de emergencias. "Si la epinefrina no se utiliza a tiempo, la enfermedad progresa y puede que sea muy tarde para que surta efecto", dijo Camargo.

Igualmente, éste uso insuficiente del tratamiento podría extenderse a otros contextos.

Una encuesta de familias que asistieron a las conferencias de la FAAN halló que el 34 por ciento de los individuos con alergias alimentarias más severas no recibían atención médica adecuada.

"Los médicos y familias deben ser educados para garantizar que todos los individuos alérgicos a los alimentos cuenten con epinefrina disponible en cualquier momento y que sean instruidos al respecto", señaló la Dra. Elinor Simons, autora principal del estudio, que fue realizado mientras era becaria en la Escuela de Medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York. "Es importante que a cualquier individuo con síntomas que sea atendido por un proveedor de atención médica se le instruya para evitar el alimento y llevar consigo la epinefrina, además indicarle un receta si aún no la tiene y darle un seguimiento apropiado".

Aunque la epinefrina no está del todo libre de riesgos, un proveedor de atención médica puede tomar la decisión en caso de que una reacción esté progresando. "Somos de la opinión que es mejor prever que lamentar", dijo Simons, presidente de la AAAAI.

Finalmente, investigadores del Reino Unido hallaron que los niveles de carboxipeptidasa, una enzima asociada a los mastocitos, eran mayores en personas con reacción anafiláctica, en comparación con los que no tenían la reacción.

"La prevalencia de las reacciones alérgicas severas parece estar creciendo en todo el mundo, pero no existe certeza de que la prevalencia se deba a la falta de medios de diagnósticos efectivos", dijo el autor del estudio Andrew Walls, de la Universidad de Southampton.

"Hemos desarrollado un ensayo para esta enzima de los mastocitos y observado unos 200 casos de anafilaxia, y hallamos una mayor concentración de carboxipeptidasa en la sangre", explicó Walls. "Creemos que se convertirá en una prueba de laboratorio nueva y útil para establecer un diagnóstico de anafilaxia".

Más información

La FAAN tiene más información sobre las alergias a los alimentos.


Artículo por HealthDay, traducido por HispaniCare

FUENTES: March 5, 2006, news conference with F. Estelle Simons, M.D., president, American Academy of Allergy, Asthma and Immunology, Milwaukee, Wisc.; Carlos Carmago, M.D., associate professor of medicine and epidemiology, Harvard Medical School, Boston; Anne Munoz-Furlong, founder and CEO, Food Allergy and Anaphylaxis Network, Fairfax, Va.; Elinor Simons, M.D., assistant professor, Albany Medical College, Albany, N.Y.; Andrew F. Walls, Ph.D., University of Southampton, England

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