La intolerancia a la lactosa no significa decirle adiós a los lácteos

Según los pediatras, los niños necesitan productos lácteos para unos huesos fuertes

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Reportero de Healthday

LUNES 23 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Si su hijo tiene intolerancia a la lactosa, es probable que usted evite darle leche u otros productos lácteos. Pero, según los expertos, esa podría no ser la mejor táctica.

De hecho, la American Academy of Pediatricians, la organización más grande de pediatras en los EE.UU., exhorta a los padres de hijos con intolerancia a la lactosa que al menos le den una oportunidad a los lácteos.

La AAP publicó nuevas directrices hace varios meses que aconsejan a los padres a no renunciar a suministrar productos lácteos a los niños con intolerancia a la lactosa. La razón es que el calcio en esos alimentos es importante para la salud mineral de los huesos, y los productos lácteos también contienen otros nutrientes que son importantes para el crecimiento de niños y adolescentes.

Los expertos añadieron que la intolerancia a la lactosa es con frecuencia suficientemente leve que los niños pueden tolerar al menos algo de leche y productos lácteos.

"La intolerancia a la lactosa es relativamente común", anotó el Dr. David Heyman, profesor de pediatría en la Universidad de California, San Francisco, y miembro del comité que escribió las directrices de la AAP.

Si bien no estaba familiarizado con ningún estudio que citara la prevalencia exacta, estima que alrededor del 20 al 30 por ciento de los niños de los EE.UU. tienen "cierto grado de intolerancia a la lactosa".

Sin embargo, "hay mucha confusión", dijo Heyman. Los padres con frecuencia confunden la intolerancia a la proteína de la leche y la intolerancia a la lactosa, apuntó. "Algunas personas sí son alérgicas a la proteína de la leche", añadió. Esa afección puede ser grave, pero probablemente sólo afecte del tres al cinco por ciento de los niños de los EE.UU., dijo.

Una intolerancia a la lactosa (el azúcar de la leche) es mucho más común. Incluso con esa sensibilidad, según Heyman, el nuevo consenso es que los niños podrían sin embargo tolerar algunos lácteos.

Para asegurarse de que la ingesta de calcio es suficiente, Heyman a veces aconseja a los padres enfocarse más en el yogurt y el queso que en la leche, sobre todo si la leche da al niño el síntoma clásico de la intolerancia, el dolor abdominal. "Hay menos lactosa en el yogurt y el queso que en la leche", explicó.

O tal vez el niño pueda beber un poco de leche sin la reacción de dolor de estómago, dijo.

Los padres también pueden informarse sobre la intolerancia a la lactosa, añadió el Dr. Frank Greer, profesor de pediatría en la Universidad de Wisconsin en Madison, y presidente del Comité de nutrición de la Academia.

"Si el niño tiene un problema de intolerancia a la lactosa, usualmente se identifica en los primeros cinco años", apuntó Greer. Ciertos grupos raciales y étnicos son más propensos a sufrir de la afección, entre ellos los negros, hispanos y algunos asiáticos, agrego.

Incluso si hay un problema, dijo Greer, "la posición actual es que el niño, incluso si tiene intolerancia a la lactosa, puede en realidad tolerar cantidades pequeñas de lactosa, sobre todo en productos lácteos aparte de la leche, como el yogurt y el queso. Incluso con la leche, se puede crear cierta tolerancia".

Heyman señaló que la moderación podría ser la clave. Es probable que el niño se pueda beber un vaso de leche al día, pero no dos o tres.

Si sospecha que su hijo tiene intolerancia a la lactosa, dijo Heyman, es probable que el pediatra sugiera eliminar los lácteos por dos semanas. "Si los síntomas desaparecen, podemos estar bastante seguros de que se trata de intolerancia a la lactosa", dijo.

Heyman anotó que si no está claro, hay una simple prueba que el médico puede hacer en el consultorio.

Cuando elija productos lácteos para sus hijos, lea la etiqueta para asegurarse de que está obteniendo una dosis saludable de calcio. "Lo ideal sería la misma cantidad que en la leche, 250 ó 300 miligramos [por porción]", aconsejó.

Más información

Para más información sobre la intolerancia a la lactosa, visite el U.S. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases.


Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango

FUENTES: Melvin B. Heyman, M.D., professor, pediatrics, University of California, San Francisco; Frank Greer, M.D., professor, pediatrics, University of Wisconsin, Madison; September 2006 Pediatrics

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